Argenis Esquipulas Miércoles, 23 de Octubre del 2024, 22:55
Liliana fue reportada como desaparecida en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el 19 de octubre.
El cuerpo de Liliana fue hallado en el patio trasero de una casa, un crimen que ha conmocionado a la sociedad chiapaneca.
Por Argenis Esquipulas
El cuerpo sin vida de Liliana Guadalupe Marroquín Marroquín, de 12 años, que había sido reportada como desaparecida el 19 de octubre, fue localizado en el barrio Colón, ubicado en la zona centro de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Con heridas causadas por arma blanca y signos evidentes de violencia, el cuerpo de Liliana fue enterrado en el patio trasero de una vivienda.
La desaparición de Liliana había generado preocupación entre sus familiares, quienes denunciaron ante las autoridades su ausencia y comenzaron una intensa búsqueda, pegando carteles en diversas partes de la ciudad. Liliana, quien vivía en Berriozábal, solía vender dulces en las calles del centro de Tuxtla Gutiérrez para apoyar a su familia. El último día que fue vista con vida, algunos vecinos la observaron cerca de la Séptima Norte, entre la 4a y 5a Poniente, a las puertas de una casa, donde un hombre la habría atendido, lo que aumentó las sospechas de sus familiares.

El día del hallazgo, elementos de la Fiscalía Contra la Desaparición Forzada de Personas realizaron diligencias en varias viviendas del barrio, y fue durante un cateo que el personal descubrió el cuerpo semienterrado de la menor, con parte de su pie visible en la superficie. Liliana presentaba una herida cortante en el cuello y al momento de su localización, estaba desnuda. Peritos de la Fiscalía General del Estado realizaron el levantamiento del cuerpo y lo trasladaron al Servicio Médico Forense para la necropsia correspondiente, con el fin de esclarecer las causas exactas de su muerte.
Hasta el momento, el principal sospechoso es un hombre de unos 45 años, con una estatura aproximada de 1.70 metros, quien se encuentra prófugo. Las autoridades han solicitado la colaboración de la ciudadanía para brindar cualquier información que ayude a su captura.
El asesinato de Liliana ha provocado una fuerte indignación en Tuxtla Gutiérrez, donde la comunidad exige justicia y mayor seguridad para las niñas y mujeres. Diversas organizaciones y colectivos feministas, como la Comisión a una Vida Libre de Violencia de las Mujeres de la Colectiva 50 más 1, emitieron un comunicado condenando el feminicidio de Liliana y denunciando la creciente violencia en contra de las mujeres y niñas en Chiapas.
En el comunicado, la colectiva afirmó: "Los feminicidios no cesan, la violencia cruel y brutal hacia las mujeres y la niñez no desciende en Chiapas. El caso de Liliana Guadalupe da cuenta de la preocupante espiral de violencia en la que estamos envueltas las mujeres y la niñez. ¡Con las niñas no!"

Este caso de feminicidio se suma a los 27 que, según cifras de la Colectiva 50 más 1, han ocurrido en Chiapas en lo que va del año. La organización destacó la falta de políticas públicas eficaces para prevenir la violencia de género en la entidad y exigió a las autoridades el esclarecimiento de estos hechos y la implementación de medidas urgentes para proteger a las mujeres y niñas.
La Fiscalía General del Estado ha reiterado su compromiso de llevar a los responsables ante la justicia y manifestó su rechazo enérgico a cualquier forma de violencia contra las mujeres. La investigación continúa y las autoridades han afirmado que no permitirán que este crimen quede impune.
El feminicidio de Liliana ha encendido nuevamente las alarmas sobre la creciente inseguridad y violencia en Chiapas, especialmente hacia las mujeres y niñas. La comunidad de Tuxtla Gutiérrez exige medidas inmediatas para frenar la violencia de género, y organizaciones como la Colectiva 50 más 1 han demandado acciones concretas por parte de las autoridades de los tres niveles de gobierno.
La familia de Liliana, aún devastada por su pérdida, ha recibido el apoyo de la comunidad y de colectivos feministas que han prometido acompañarlos en su lucha por la justicia. En palabras de la Colectiva 50 más 1:
"Las niñas y niños merecen vivir en paz. No descansaremos hasta que se haga justicia y se detenga a los responsables de este atroz crimen."
Mientras continúan las investigaciones, la comunidad de Tuxtla Gutiérrez sigue exigiendo que este crimen no se sume a la larga lista de feminicidios sin resolver. La muerte de Liliana, una niña de apenas 12 años, ha dejado una profunda herida en Chiapas y ha recordado a todos la urgencia de proteger a las más vulnerables.