Juan Ricardo Montoya Benítez Martes, 21 de Enero del 2025, 11:24
A 4 años de prisión y a pedir disculpas públicas fue condenado el exregidor de Morena de Tepeapulco, Hidalgo, por violencia política de género en contra de su compañera.
Por Juan Ricardo Montoya
Por violencia política de género hacia las mujeres, perpetrada contra la exregidora de Morena del municipio de Tepeapulco, Hidalgo, Guadalupe Miranda, el también exregidor Carlos Camarillo Flores fue condenado a pasar cuatro años de cárcel, a brindar una disculpa pública y a comprometerse a no repetir las ofensas, así como a pagar una multa de 200 unidades de medida y actualización, equivalente a 17,924 pesos (896 dólares).
También, Carlos Camarillo, quien es esposo de Lorena Ortega, hermana de Marisol Ortega, exalcaldesa de Tepeapulco y actual presidente del Consejo Estatal de Morena, fue sentenciado a cubrir con 51,900 pesos (2,519 dólares) los daños y perjuicios que ocasionó a la víctima.
La condena fue dictada por Sidney Escudero Larraigoti, jueza penal de ejecución del circuito judicial de Tulancingo de Bravo, el pasado 16 de enero. Como parte del cumplimiento de las sanciones, Carlos Camarillo se vio obligado a acudir a las 9:30 horas de la mañana del lunes 20 de enero al juzgado del distrito judicial de Tulancingo para cumplir con la disculpa pública por las numerosas ofensas que hizo en contra de Guadalupe Miranda en diversas sesiones de Cabildo.
Carlos Camarillo tuvo que repetir la disculpa, ya que en la primera oportunidad se refirió a la víctima como "Guadalupe Pallares", por lo que la jueza le ordenó que volviera a hacer la disculpa con el nombre completo y correcto de la exregidora.
Acto seguido, el abogado de Carlos Camarillo solicitó la conmutación de la pena de 4 años de prisión por trabajo comunitario en el municipio de Emiliano Zapata. Ante esto, los abogados de Guadalupe Miranda puntualizaron que debe ser inhabilitado y, por lo tanto, no ostentar ningún cargo público durante el tiempo en que permanezca bajo ese estatus.
Entre las ofensas que Carlos Camarillo hizo en contra de Guadalupe Miranda, destaca que, en una sesión virtual de Cabildo, la señaló de pagar servicios sexuales a jovencitos en su carácter de maestra, a cambio de zapatos y ropa. Obviamente, sin ningún tipo de evidencia, y con el afán de agredirla. En esa sesión, según Guadalupe Miranda, la entonces alcaldesa Marisol Ortega se rió de las aseveraciones de su cuñado. La entonces regidora le advirtió a Camarillo que estaba incurriendo en un acto de violencia política de género, por lo que procedió a iniciar una denuncia en su contra, tal como asentado en la Carpeta de Ejecución 04/2025 derivada de la causa penal 145/2022.
Guadalupe Miranda y su agresor, Carlos Camarillo, fungieron como regidores de Morena en el municipio de Tepeapulco en el periodo 2020-2024. A pesar de que Guadalupe Miranda obtuvo el cargo postulada por Morena, mismo partido de la alcaldesa, los actos de corrupción de Marisol Ortega, en complicidad con regidores de su mismo grupo político, originaron un rompimiento en la fracción del partido guinda en el municipio de Tepeapulco.
Esto ocurrió porque Guadalupe Miranda y otros regidores de Morena comenzaron a denunciar esos actos de corrupción. El 21 de septiembre de 2021, Guadalupe Miranda y el también regidor Marcelino Pérez fueron severamente golpeados por otros asambleístas durante el primer informe de la alcaldesa Marisol Ortega. Tanto Guadalupe como Marcelino se colocaron a los costados de la alcaldesa y mostraron pancartas de protesta, sin emitir ningún comentario y procurando no tocarla para evitar que la edil argumentara una agresión.
De repente, mientras la alcaldesa dirigía su mensaje, regidores con el rostro cubierto irrumpieron en el lugar, los golpearon frente al auditorio y los sacaron a rastras del auditorio.
Todo esto ocurrió en presencia de Abraham Mendoza Zenteno, delegado de programas de Bienestar del Gobierno Federal en Hidalgo; el entonces diputado federal Navor Rojas; así como de los diputados locales Lisset Marcelino y Francisco Xavier.
Ninguno de ellos censuró la agresión, ya que al término del informe aplaudieron a Marisol Ortega.
En otra ocasión, por medio de un grupo de choque, los regidores fueron retenidos en la sala de Cabildo por varias horas, sin que se les permitiera acudir a los sanitarios, con el fin de presionarlos para aprobar la contratación de empleados adeptos a Marisol Ortega.