La isla Frontón, posible refugio de sicarios, está en el centro de la investigación contra los ataques a la Patrulla Fronteriza.
Los Ángeles Press
En un hecho que ha escalado las tensiones en la frontera entre México y Estados Unidos, sicarios presuntamente vinculados al crimen organizado abrieron fuego contra agentes de la Patrulla Fronteriza (Border Patrol) de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Los ataques, captados en video por drones del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS), ocurrieron en la zona del río Bravo, frente a la isla Frontón, en el condado de Starr, Texas, que colinda con Tamaulipas, México.
Contrario a lo inicialmente reportado, las autoridades estadounidenses confirmaron que se trató de dos tiroteos separados, no uno. Aunque no se reportaron heridos o detenidos, el incidente ha puesto en evidencia los riesgos crecientes que enfrentan los agentes fronterizos ante la violencia trasnacional.
Chris Olivarez, portavoz del DPS, detalló que los agentes de Texas respondieron para apoyar a la Patrulla Fronteriza después de que estos recibieran disparos desde territorio mexicano. “Los tiradores, presuntos miembros de un cártel, huyeron hacia una isla en el río Bravo buscando refugio”, explicó Olivarez.
Por su parte, Michael W. Banks, jefe de la Patrulla Fronteriza, subrayó la gravedad de los ataques: “Estos tiroteos transfronterizos resaltan las amenazas crecientes que enfrentan nuestros agentes por parte de organizaciones criminales”. Banks compartió imágenes de los agentes en la zona y reiteró su compromiso con la seguridad nacional: “A pesar de los peligros, nuestros agentes mantienen su firme dedicación a proteger nuestra nación”.
El gobierno de Texas advirtió que continuará monitoreando de cerca la zona y utilizará todos los recursos disponibles para prevenir amenazas trasnacionales. Las imágenes captadas por los drones sugieren que la isla Frontón podría estar siendo utilizada por los sicarios como refugio temporal.
Reacciones en México: Investigación y discrepancias
En respuesta a los hechos, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que se ha solicitado una investigación formal. Sin embargo, criticó la cobertura mediática del caso, en particular la del diario *Reforma*, por publicar la noticia en primera plana sin, según ella, contar con información suficiente.
“Lo primero es solicitar información al gobierno de Estados Unidos para confirmar si estos hechos ocurrieron. No podemos actuar sin datos concretos”, declaró Sheinbaum. La mandataria aseguró que ya se ha iniciado un requerimiento formal a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para recabar detalles sobre el incidente.
Por su parte, el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, señaló que la información sobre los disparos surgió inicialmente en Fox News la semana pasada. “No podemos adelantarnos a dar una respuesta sin tener la información oficial de las autoridades estadounidenses”, afirmó. Gertz Manero descartó cualquier operativo en la zona fronteriza por el momento: “No se puede hacer nada hasta que no haya una denuncia formal por parte de EE.UU. que amerite una investigación”.
Mientras las autoridades de ambos lados de la frontera intercambian información, el incidente ha reavivado el debate sobre la seguridad en la región y la colaboración bilateral para combatir el crimen organizado. Aunque no hubo víctimas, los ataques subrayan la complejidad de los desafíos que enfrentan las fuerzas de seguridad en una de las fronteras más transitadas y vigiladas del mundo.
Por ahora, las preguntas sobre el origen y los motivos de los tiroteos siguen sin respuesta, pero una cosa es clara: la violencia trasnacional no da tregua, y la coordinación entre México y Estados Unidos será clave para evitar que estos hechos se repitan.