Ignacio García Jueves, 22 de Mayo del 2025, 08:17
En fechas recientes, Navarro investigó la cancelación de la visa de Marina del Pilar Ávila, gobernadora de Baja California.
El caso de Navarro se suma a muchos otros periodistas que arriesgan su vida en México, el país más riesgoso para el periodismo, entre aquellos que no se encuentran en guerra.
Por Ignacio García
La periodista Adela Navarro, directora del semanario Zeta, en Tijuana, Baja California, denunció que ha sido víctima de amenazas telefónicas en los últimos días de personas que no ha identificado, por lo que pidió protección federal ante cualquier atentado contra su integridad.
La comunicadora ha recibido ocho llamadas telefónicas con amenazas entre el 29 de abril y el 16 de mayo. Las llamadas, hechas a través del principal conmutador del semanario, tienen a una voz masculina que repite el mismo mensaje: “Dile a Adela Navarro que se cuide”, para después colgar.
De acuerdo con la periodista, en las primeras llamadas escuchaba eco, como si el interlocutor se encontrara en una habitación vacía, pero después se apreciaba desde un entorno abierto, por lo cual supuso que se tratan de diferentes personas que colaboran en las amenazas.
Agregó que las amenazas comenzaron después de una investigación sobre el ocultamiento de información por parte de la Fiscalía General de Justicia de Baja California (FGJE) sobre una narcofosa, y se intensificaron luego de evidenciar presuntos actos de corrupción del gobierno estatal.
Asimismo, indicó que iniciaron una investigación sobre la revocación de visas de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, por parte del gobierno de Estados Unidos, y aunque informó sobre las amenazas a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), no obtuvo ninguna respuesta positiva.
Al respecto, la organización Artículo 19 pidió al gobierno federal que otorgue medidas de protección a la periodista, debido a que se encuentra en riesgo, por las amenazas que ha recibido relacionadas con su labor periodística y por ello no se puede permitir alguna agresión en su contra.
México es el país más riesgoso para ejercer el periodismo, entre aquellas naciones en donde no hay guerra, con más de 176 comunicadores asesinados desde 2000, de acuerdo con diferentes organizaciones internacionales.