Juan Ricardo Montoya Benítez Sábado, 11 de Octubre del 2025, 21:18
José Guadalupe Casas Rodríguez, dueño de Helados “Nico”, quien fue baleado el martes en plena transmisión en vivo en Salvatierra, Guanajuato, muere tras días de agonía en el hospital.
Por Juan Ricardo Montoya
A pesar de los esfuerzos de los médicos del hospital en que fue ingresado para salvarle la vida, el viernes, luego de tres días de agonía, falleció José Guadalupe Casas Rodríguez, mejor conocido como “Nico”, empresario dueño de expendios de helado y activista, originario de Urireo, municipio de Salvatierra, Guanajuato.
Tal como informó Los Ángeles Press, alrededor de las 10 de la mañana del martes, Nico fue atacado a balazos cuando se encontraba en plena transmisión de Facebook Live, a un costado de la cancha deportiva de Urireo, cerca de la carretera que pasa por la localidad, documentando los baches que había en la cinta asfáltica, tal como lo venía haciendo desde días antes.
En el momento en el que comentaba que era necesario que la ciudadanía se organizara para tapar los baches ante la falta de interés de las autoridades por taparlos, dos individuos armados, cubiertos con cascos, que viajaban en motocicleta, se le emparejaron y abrieron fuego en varias ocasiones sin mediar palabra.
La agresión quedó registrada en el video, en el que vaticinaba que lo habían matado y manifestaba su profundo cariño por su esposa y sus hijos. También responsabilizó a las autoridades municipales de lo que había pasado.
Gravemente herido, Nico fue trasladado a un hospital, donde permaneció internado varios días. Recibió disparos en los glúteos, una pierna y la espalda.
El asesinato de Nico desató una ola de indignación en Urireo y comunidades vecinas. En redes sociales circularon mensajes y videos que exigían el esclarecimiento del crimen.
A pesar de ser un próspero empresario, dueño de tres heladerías, Nico dedicaba gran parte de su tiempo a hacer denuncias públicas sobre deficiencias en el servicio público de las autoridades.
Incluso, a través de su cuenta de Facebook, alentaba la unión ciudadana, para lo cual mandó imprimir calcomanías que regalaba en sus negocios, en las cuales aparece un puño cerrado con la frase: "Urireo Unido", las cuales regalaba a sus clientes para que las pegaran en sus autos.
Llevaba varios días en una campaña en demanda de la reparación de los agujeros que tienen calles, avenidas y carreteras, no sólo de Urireo, sino de otras localidades de Salvatierra.

Aunque la mayor parte de las críticas que hacía Nico eran contra las autoridades municipales de Salvatierra, en un comunicado de prensa el ayuntamiento lamentó el asesinato del activista.
Las autoridades municipales y estatales informaron que se siguen varias líneas de investigación para esclarecer el crimen.
Según reportes preliminares, los agresores huyeron a toda velocidad tras disparar. Los videos de la transmisión, así como testimonios de testigos, forman parte de la carpeta de investigación.
Bajo este contexto, la noche del sábado, don Nico fue velado en su casa de Urireo, donde se encuentra también una de sus heladerías.
Familiares, amigos y vecinos acudieron al velorio, en el cual un grupo de banda interpretó diversas melodías que le gustaban al activista victimado.