Federico Sarabia detenido por despojo y delitos contra Cruz Azul

Juan Ricardo Montoya Benítez

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Federico Sarabia, invasor de la planta Cruz Azul de Tula, había tenido la protección de Guillermo Olivares Reina, secretario de Gobierno de Hidalgo.

Por Juan Ricardo Montoya

Federico Sarabia Pozo, alias "El Aleluyo", quien desde 2020, junto con un grupo de pistoleros, mantiene secuestrada la planta de Cruz Azul en Jasso, Tula, y que falsamente se ostentaba también como presidente del Consejo de Administración de esa empresa, fue detenido la tarde de este domingo por policías federales en la comunidad indígena de San Ildefonso, municipio de Tepeji del Río.

Fue enviado al Reclusorio Sur de la Ciudad de México, donde enfrenta cargos por despojo, venta ilícita de cemento, así como de activos de la empresa Cruz Azul y otros delitos.

Un grupo de sus adeptos, al enterarse de la captura de "El Aleluyo", bloqueó los accesos de la planta Cruz Azul ante la probable irrupción de policías federales en las próximas horas para recuperar la planta y entregarla a la cooperativa.

En 2020, Federico Sarabia, identificado como incondicional del expresidente de la cooperativa, Guillermo "Billy" Álvarez Cuevas, se apoderó de la planta de Jasso con un grupo de pistoleros y exsocios excluidos de la empresa. A través de una asamblea amañada, se autonombró presidente del Consejo de Administración de Cruz Azul.

Sin embargo, en diversos litigios promovidos por la cooperativa, dicho nombramiento ha sido invalidado por tribunales de la Ciudad de México y otras entidades.

En 2022, por petición de Víctor Manuel Velázquez, legítimo presidente del Consejo de Administración de Cruz Azul, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) suspendió el servicio de energía eléctrica a la planta de Jasso para evitar que, de manera ilícita, Sarabia y sus incondicionales siguieran produciendo y lucrando con cemento.

Con la toma de nota ilegal con la que falsamente se ostentaba como presidente del Consejo de Administración, Sarabia solicitó —sin éxito— que la CFE reconectara el fluido eléctrico a la fábrica.

El año pasado, el secretario de Gobierno de Hidalgo, Guillermo Olivares, bajo el pretexto de que no había certeza jurídica sobre la propiedad de la planta de Jasso (la más emblemática y grande de Cruz Azul), brindó protección a Federico Sarabia e incluso intentó mediar una negociación con Víctor Manuel Velázquez, legítimo presidente de la empresa.

Esto, con el objetivo de que la planta de Jasso les fuera entregada a Sarabia y sus secuaces, a fin de crear una nueva empresa.

Sin embargo, Velázquez siempre rechazó negociar con quienes calificó como delincuentes.

Bajo este contexto, la ocupación de la planta de Jasso de Cruz Azul podría terminar en cualquier momento.

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