Francisco Robles, culpable fabricado, muere tras doce años de prisión
Duelo por Francisco Robles, culpable fabricado en el Estado de México.

Los Ángeles Press

Compartir

La muerte de Francisco Robles ocurre sin que el Estado haya garantizado verdad, justicia ni reparación, pese a las denuncias sostenidas y pruebas sobre irregularidades en su detención y proceso penal.

Los Ángeles Press

Francisco Robles, de 76 años, falleció en prisión tras doce años y medio, acusado de homicidio mediante un proceso señalado por violaciones graves al debido proceso y la fabricación de culpables en el Estado de México. Su esposa, Rosa Tapia, confirmó el deceso a Los Ángeles Press y denunció la negligencia médica por parte de las autoridades penitenciarias.

Robles fue detenido el 13 de junio de 2013, cuando transitaba cerca de un operativo policiaco en el Estado de México. De acuerdo con la documentación médica y el testimonio de paramédicos, fue golpeado y trasladado al hospital antes de que el Ministerio Público lo presentara como detenido “en flagrancia”, versión que fue cuestionada desde el inicio del proceso.

Pese a ello, la Fiscalía lo imputó por homicidio con base en el testimonio de un tercero sin pruebas. Durante su proceso se denunciaron violaciones al derecho a la libertad personal, al debido proceso y al acceso oportuno a atención médica.

Rosa Tapia informó que su esposo murió a unos días de obtener su libertad. “Ya falleció, al fin libre por siempre, ya está descansando”, declaró. Señaló que la causa de muerte fue asfixia mecánica alimentaria y denunció negligencia institucional. “Fue negligencia médica y de la directora del penal. No lo quiso sacar al médico”, afirmó.

El caso se suma a otros expedientes documentados como parte del patrón de fabricación de culpables en México, donde la detención irregular, la manipulación de pruebas y el uso de testigos protegidos sustituyen la investigación judicial efectiva.

Tapia comunicó la noticia a Los Ángeles Press con el propósito —dijo— de que se visibilice la muerte de su esposo “sin justicia y sin reparación”, luego de más de una década privado de la libertad bajo una falsa acusación.

En 2019, Rosa Tapia, en silla de ruedas, estuvo en el zócalo de la Ciudad de México, alzando la voz por la libertad de su esposo y pidiendo al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador que revisaran el caso pro violaciones al debido proceso.

Agréganos como fuente preferida en Google