Roxana Guzmán sigue desaparecida tras versión sobre su asesinato

Los Ángeles Press

Compartir

Reportes de seguridad señalan que “Delta 7” habría indicado el lugar donde la periodista fue ultimada, pero no hay confirmación pública de identificación forense.

Caso Roxana Guzmán suma detención sin confirmación pericial de muerte.

Los Ángeles Press

Ciudad de México.- La investigación por el secuestro de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez entró en una nueva etapa tras la detención de José del Carmen Cadena Escayola, identificado como “Delta 7”, señalado como presunto implicado en su desaparición ocurrida el pasado 2 de junio en Nanchital, Veracruz.

El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México informó que elementos de la Secretaría de Marina y de la Policía Estatal detuvieron en Moloacán, Veracruz, a dos personas vinculadas con la desaparición de una periodista. El comunicado oficial no mencionó el nombre de Roxana Guzmán ni confirmó públicamente su muerte.

Después de la detención, medios nacionales reportaron que “Delta 7” habría señalado el sitio donde la comunicadora fue privada de la vida. De acuerdo con esas versiones, el lugar quedó bajo resguardo de personal naval en espera de las diligencias periciales correspondientes.

Hasta el cierre de esta nota, no se ha difundido una confirmación pública basada en identificación forense ni un comunicado directo de la Secretaría de Marina que confirme formalmente la muerte de Roxana Guzmán. La información disponible apunta a una línea de investigación sobre su posible asesinato, pero mantiene pendiente la confirmación pericial.

Roxana Guzmán fue secuestrada la mañana del 2 de junio por un comando armado que irrumpió en su domicilio en Nanchital, al sur de Veracruz. Los hombres llegaron vestidos de negro, armados y encapuchados, sometieron a integrantes de su familia y la sacaron por la fuerza de la vivienda.

El ataque quedó registrado en video. En la grabación se observa a hombres armados romper una puerta con una herramienta pesada, ingresar al domicilio y apuntar contra quienes se encontraban dentro. La familia denunció que la periodista fue golpeada, esposada y subida a un vehículo, mientras los agresores decían que se la llevarían “a la comandancia”.

Desde entonces, sus familiares exigieron su localización con vida y denunciaron falta de información clara sobre los avances de la investigación. La Fiscalía General de la República atrajo el caso días después, a través de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión.

Roxana Guzmán dirigía el portal Pulso Informativo del Sureste, un medio local con cobertura en el sur de Veracruz. Su desaparición activó alertas de organizaciones de defensa de periodistas, que pidieron investigar el secuestro con la labor periodística como línea prioritaria.

Veracruz vuelve a colocarse bajo escrutinio por la violencia contra comunicadores. El caso de Roxana Guzmán ocurre en un estado con antecedentes graves de agresiones, desapariciones y asesinatos de periodistas, y con una respuesta institucional marcada por información fragmentada.

La detención de “Delta 7” representa el primer avance público relevante después de más de tres semanas de búsqueda. Sin embargo, el caso sigue abierto: falta confirmar la identidad de los restos presuntamente localizados, esclarecer el móvil del secuestro, identificar a todos los participantes del comando armado y determinar si existió participación o protección de autoridades locales.

Mientras no exista confirmación pericial pública, la muerte de Roxana Guzmán debe tratarse como una información atribuida a reportes de seguridad y no como un hecho oficialmente cerrado.

Más en esta historia

Agréganos como fuente preferida en Google