Cinthya Alvarado Enriquez Domingo, 14 de Julio del 2024, 15:41
Ya había habido un reporte a las autoridades de la comunidad de Tzanembolom en Chenalhó y fueron ignoradas.
Los Herreras, caciques por más de 20 años, reclaman los territorios en Chenalhó que estuvieron bajo su control y que ahora ostentan "Los Machetes", según defensores del pueblo.
Por Cinthya Alvarado Enríquez
La tarde del jueves 11 de julio, un grupo armado atacó viviendas en el centro del pueblo Tzanembolom, municipio de Chenalho, en la zona alta de Chiapas, entre San Cristóbal de las Casas y Pichucalco, Tabasco. En un video enviado a Los Ángeles Press, unas 120 personas huyeron de sus hogares para refugiarse en una escuela. Los disparos continuos durante la noche y el acecho no les permitieron salir ni siquiera para satisfacer sus necesidades fisiológicas. La mayoría son mujeres y niños que solicitan ayuda al gobierno, la cual aún no ha sido proporcionada hasta el sábado 12.
Una delegación de defensores de derechos humanos respaldada por la ONU, que se comunica a través de WhatsApp con los desplazados, solicitó ayuda de inmediato, sin recibir respuesta de ninguna autoridad. Emitieron un comunicado dirigido al Alto Comisionado, a los medios de comunicación, al Congreso Indígena y a organismos de derechos humanos, condenando las agresiones contra niños, niñas y mujeres del centro de Tzanembolom.
Buscan el respaldo de las leyes y tratados internacionales suscritos por México, mencionando el Artículo 3° de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establece: "Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona", derechos que no han sido observados por el gobierno del Estado de Chiapas, encabezado por Rutilio Escandón Cadenas.
En un video enviado a este medio, entre sollozos de mujeres y niños, una mujer indígena dice: "Nos dirigimos a usted, señor gobernador, porque los sicarios de los Herreras de la fracción Tzanembolom nos están atacando. Ya no tenemos comida ni agua, no podemos salir porque los sicarios nos tienen cercados. Es urgente que nos rescaten para salvar nuestras vidas y las de nuestros hijos. Están disparando en las escuelas donde estamos".
Los desplazados señalan a un hombre llamado José Guadalupe Herrera como el líder de los ataques con balazos y piedras, informan que incluso elementos de la SEDENA fueron víctimas de ataques. Hasta la noche del sábado 12, nadie intervino para detener la violencia ni para poner a salvo a las familias. Indican que los soldados no tienen órdenes de intervenir, al igual que el gobierno estatal, que no ha liberado operativos ni emitido órdenes de aprehensión o cateo en la zona de Chenalhó, al igual que en Tila, Frontera Comalapa y la zona Frailesca, donde los ciudadanos viven bajo el asedio de grupos del crimen organizado.
Los llamados "Herreras" gobernaron Pantelhó por más de veinte años. Los hermanos Eustroberto y Dyli Herrera Abarca dominaron esos poblados, aunque ahora están en prisión. Sin embargo, en 2021, los pueblos originarios se levantaron para cambiar de gobierno, surgiendo así el grupo conocido como "Los Machetes", según defensores. Son enemigos acérrimos de los Herreras: Rubén, Guadalupe y José, a quienes los pobladores acusan de traficar armas y drogas, así como de unir a delincuentes para controlar las localidades de Chenalhó, Kankuk, Simojovel y Pantelhó. La ausencia de gobierno permite que estas acciones proliferen fuera de todo orden y ley.