Líderes del mundo despiden al papa Francisco

Ignacio García

Compartir

Mark Carney, primer ministro de Canadá, publicó un emotivo y fundamentado comunicado para expresar su pesar por la muerte de Francisco.

Otros jefes de Estado y/o gobierno hicieron lo propio desde que se confirmó el fallecimiento del papa Francisco en las primeras horas de este lunes.

Por Ignacio García

Luego de que el Vaticano anunció la muerte del papa Francisco, líderes de diferentes naciones del mundo despidieron al jerarca de la Iglesia Católica, al ser el responsable de la religión con la mayor cantidad de fieles en el planeta.

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, un católico practicante publicó en sus redes sociales un extenso, emotivo y fundamentado comunicado que expresa su pesar por la muerte de Francisco, al tiempo que le agradeció haber contribuido a que su país se reconciliara con las primeras naciones, los pueblos indígenas de ese país.

El comunicado de Carney es relevante no sólo porque reconoce que le asistía la razón al pontífice al llamar a mejorar el desempeño de los mercados y las instituciones de gobierno, además de que las disculpas públicas que ofreció el papa Francisco por los abusos en los internados que operaba la Iglesia Católica en Canadá lo involucran a él, pues su padre fue profesor en una de esas escuelas operadas por distintas iglesias en Canadá hasta la década de los setenta del siglo XX.

El comunicado en inglés de Carney aparece en su cuenta de redes sociales después de este párrafo.

El texto dice en español:

Declaración de Mark Carney, primer ministro de Canadá

Hoy me uno a los canadienses y católicos de todo el mundo en el duelo por el fallecimiento de su santidad el papa Francisco, obispo de Roma, pastor de profunda claridad moral, valentía espiritual y compasión inagotable. Desde todos los rincones del planeta, las oraciones de los fieles acompañan al Papa Francisco en su camino hacia el descanso eterno.

A través de sus enseñanzas y acciones, el papa Francisco redefinió las responsabilidades morales del liderazgo en el siglo XXI. En Laudato si', su encíclica emblemática, dio voz al clamor de la tierra y al clamor de los pobres, recordándonos que la degradación ecológica y la injusticia social están profundamente entrelazadas y exigen nuestro liderazgo compartido y urgente.

Su visión de justicia intergeneracional se basaba en llamados concretos a la acción, las políticas públicas y la responsabilidad personal. Tuve el privilegio de trabajar junto a Su Santidad y su equipo a través de su Consejo para el Capitalismo Inclusivo, y presencié de primera mano su inquebrantable compromiso de situar la dignidad humana en el centro de nuestros sistemas económicos y políticos.

En la reunión del Vaticano de 2014, "El Bien común mundial: Hacia una economía más Inclusiva", el papa Francisco lanzó un reto que me ha guiado desde entonces. Comparó la humanidad con el vino: rico, diverso, lleno de espíritu, y el mercado con la grappa: destilada, intensa y, a veces, desconectada. Nos llamó a "convertir la grappa de nuevo en vino", a reintegrar los valores humanos en nuestra vida económica.

Su santidad comprendió y enseñó que el valor del mercado nunca debe eclipsar los valores de la sociedad. Nos mostró que no solo debemos medir lo que valoramos, sino también valorar lo que realmente importa.

Con su visita a Canadá y su disculpa a los pueblos indígenas por las escuelas residenciales, su santidad escuchó a los sobrevivientes y sus descendientes sobre el legado de dolor profundo y persistente de ese sistema, y ​​lo afrontó con un importante paso de responsabilidad y sanación en el camino compartido hacia la reconciliación.

Extendió su papado hasta los más marginados, siempre atento a los pobres y vulnerables, como en todos los aspectos de su servicio de toda la vida.

El papa Francisco deja un legado espiritual y ético que moldeará nuestra conciencia colectiva para las generaciones venideras. Honremos su memoria continuando nuestro trabajo por un mundo que refleje la solidaridad, la justicia y la sostenibilidad que él encarnó con tanta fuerza.

Descanse en paz.

Otros líderes también

La presidenta del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, destacó las enseñanzas del papa Francisco, por lo cual aseveró que seguirán con el camino de la búsqueda de la paz que pregonó el pontífice, y agradeció los consejos que recibió de su parte.

El presidente de Argentina, Javier Milei, también se pronunció por la muerte de su connacional, a quien se refirió como una persona honorable y externó sus condolencias a la comunidad católica que despide la muerte del papa Francisco, pese a las diferencias que tuvieron.

Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, también recordó al papa con un encuentro que tuvieron el año pasado, y afirmó que tanto “para los católicos y no católicos, haberlo conocido fue un gran honor y privilegio”, y deseo que descanse en paz.

También el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió que “Dios bendiga” al papa, acompañado de una fotografía en redes sociales de la Casa Blanca, en las que aparece el mandatario y el vicepresidente, DJ Vance, con el jerarca de la Iglesia Católica.

El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, también se pronunció por la muerte del papa, y lamentó su pérdida, por lo que destacó su compromiso con la paz, la justicia social y los más vulnerables, siendo su principal legado para la comunidad internacional.

Asimismo, el primer ministro de la India, Narendra Modi, expresó su sentido pésame por la muerte del papa Francisco, y aseveró que siempre será recordado como un faro de compasión, humildad y valentía espiritual por millones de personas en todo el mundo.

El líder ruso, Vladimir Putin, dijo que tuvo la oportunidad de reunirse con el jerarca de la Iglesia Católica, a quien calificó como un hombre extraordinario en múltiples ocasiones y atesorará los recuerdos que tuvo con él.

El sitio de Internet de la Santa Sede, disponible aquí, ya despliega los símbolos de la así llamada "sede vacante" o "sede vacans" en latín, el periodo en el que la Iglesia Católica carece de papa, como se puede ver en la imagen después de este párrafo.

Agréganos como fuente preferida en Google