Trump insistió en mostrar una relación sólida con China pese a disputas estratégicas que mantienen bajo presión el equilibrio mundial.
Por Aamer Madhani / Will Weissert / Simina Mistreanu
BEIJING (AP) — Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cerraba su visita relámpago a China el viernes, seguía insistiendo en que las dos mayores potencias del mundo mantienen una buena relación que sigue mejorando, a pesar de las profundas diferencias sobre Irán y Taiwán, entre otros asuntos.
Trump comenzó su último día en Beijing afirmando en redes sociales que su homólogo chino, Xi Jinping, lo había “felicitado por tantos enormes éxitos” y que únicamente mencionó a su predecesor, el expresidente Joe Biden, cuando “de manera muy elegante se refirió a Estados Unidos como una nación quizás en declive”.
Xi recibió luego a Trump en su residencia oficial, Zhongnanhai, para las conversaciones finales de la cumbre. El mandatario guio a Trump en un breve recorrido por los jardines, que cuentan con árboles antiguos y rosas chinas. Pasearon por un pasadizo cubierto con columnas verdes y arcos pintados con aves y paisajes montañosos tradicionales chinos.
Luego se reunieron en un pabellón ornamentado con sus principales asesores para conversaciones con té, seguidas de un almuerzo de trabajo antes de la partida de Trump hacia Washington.
“Han sido unos días realmente estupendos”, dijo Trump a reporteros mientras estaba sentado con Xi antes del inicio de su reunión con asesores.
Xi, por su parte, calificó la visita como un “hito”. “Hemos establecido una nueva relación bilateral, o más bien una relación constructiva, estratégica y estable”, afirmó.
Pero la visión optimista de Trump sobre la relación entre Estados Unidos y China choca con algunas complicadas verdades en torno a los asuntos más delicados entre las dos superpotencias.
Beijing ha mostrado poco interés público en las solicitudes de Estados Unidos para que se involucre más en la solución del conflicto en Irán, aunque Trump afirmó en una entrevista con Sean Hannity, de Fox News, que Xi se había ofrecido a ayudar. En las últimas semanas, el Departamento de Estado de Estados Unidos ha acusado a empresas chinas de proporcionar imágenes satelitales al gobierno iraní y el Departamento del Tesoro ha tomado medidas para apuntar a refinerías chinas de petróleo acusadas de comprar crudo a Teherán, así como a transportistas de ese petróleo.
Además, la Casa Blanca cree que Beijing aún puede hacer más para frenar el flujo hacia México de precursores químicos fabricados en China para la elaboración de fentanilo ilícito , el cual ha causado estragos en muchas comunidades de Estados Unidos.
Xi, por su parte, advirtió a Trump durante sus conversaciones privadas que sus diferencias con relación a la isla autogobernada de Taiwán, si se manejan mal, podrían poner a las dos potencias más dominantes del mundo en un camino hacia “choques e incluso conflictos”, según funcionarios del gobierno chino.
Trump pareció impresionado por los bucólicos jardines y comentó que las rosas eran las más hermosas que había visto. Xi prometió enviarle algunas semillas de rosas .
El complejo está rodeado por dos lagos artificiales que fueron construidos para el placer de los emperadores. A menudo se compara Zhongnanhai con la Casa Blanca, el Kremlin o la Casa Azul de Corea del Sur. Pero, a diferencia de las otras residencias presidenciales, Zhongnanhai no sirve como el principal escenario para visitas diplomáticas. La invitación parece ser un intento de Xi de añadir un toque personal a un mandatario estadounidense que aprecia los grandes gestos.
“Creo que en realidad es una persona cálida. Pero es muy serio”, dijo Trump sobre Xi en la entrevista con Fox News. “Nada de juegos”.
Antes de que comenzaran las conversaciones finales el viernes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China emitió un comunicado en el que afirmó que las reuniones de Xi y Trump estaban inyectando “estabilidad” al mundo.
Taiwán sigue siendo el asunto más importante para China
El lenguaje tajante de Xi con relación a Taiwán quedó de manifiesto durante la visita, y funcionarios del gobierno chino amplificaron que las diferencias sobre la isla autogobernada representan el mayor riesgo para las relaciones entre Estados Unidos y China.
Pero el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo a NBC News que la política de Estados Unidos hacia Taiwán “no ha cambiado” y advirtió que sería “un terrible error” que China intente tomar Taiwán por la fuerza. También describió los comentarios de Xi como una práctica habitual.
“Ellos siempre lo plantean. Nosotros siempre dejamos clara nuestra posición y pasamos a los demás temas”, manifestó Rubio, quien fue uno de los asesores de alto nivel que acompañaron a Trump en las conversaciones.
En las últimas semanas, China ha buscado poner mayor énfasis en su postura de que Taiwán es parte “central” de sus intereses y es clave para garantizar una relación estable con Estados Unidos. Trump en ocasiones ha mostrado ambivalencia hacia Taiwán, lo que ha alimentado especulaciones de que podría estar dispuesto a aflojar los lazos con Taipéi.
Trump ha exigido que Taipéi aumente su gasto de defensa, y la Casa Blanca anunció en diciembre la venta de un paquete de armas por 11.000 millones de dólares para Taiwán, el más grande hasta la fecha para la democracia insular .
Pero Estados Unidos aún no ha comenzado a entregar ese armamento, y Trump había dicho que tenía previsto discutir el asunto con Xi durante su visita a Beijing. También se ha quejado de que Taiwán le “robó” a Estados Unidos el negocio de los semiconductores y ha hecho un llamado para que Taiwán le pague a Estados Unidos por su protección.
China quiere que se reabra el estrecho de Ormuz
Los dirigentes coincidieron en que el estrecho de Ormuz —el cual ha estado prácticamente cerrado desde el inicio del conflicto con Irán— debe reabrirse para satisfacer la demanda energética mundial. Aproximadamente el 20% del petróleo a nivel mundial pasaba por el estrecho antes de que la guerra comenzara el 28 de febrero.
“Nos sentimos muy similares sobre (cómo) queremos que termine ”, dijo el presidente junto a Xi . “No queremos que tengan un arma nuclear ”.
Funcionarios de la Casa Blanca dicen que Xi también estaba en contra de la implementación de cualquier tipo de cobro a los buques que crucen el estrecho y manifestó su interés en que China pueda comprar más petróleo de Estados Unidos para reducir su dependencia en un futuro en el crudo del golfo Pérsico.
Hace unos días, Trump había restado importancia las conversaciones con Xi sobre la guerra en Irán, la cual ha disparado los precios de la energía y amenaza con hundir a la economía mundial en una recesión si el conflicto no concluye pronto.
Pero antes de que el avión presidencial Air Force One aterrizara en la capital china, Rubio dijo que funcionarios del gobierno presentarían a sus contrapartes chinas el argumento de por qué deberían estar interesados en presionar a Irán para que llegue a un acuerdo que ponga fin a la guerra.
De hecho, los chinos, que han criticado los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, tienen una influencia única al ser el principal socio comercial de Irán. El gobierno chino ha logrado capear los daños económicos causados por la guerra con la ayuda de sus reservas estratégicas de petróleo, pero ese respaldo no es ilimitado. Economistas afirman que el conflicto con Irán aún podría tener un gran impacto en la economía china, que depende en gran medida de las exportaciones.
¿Habrá algún gran acuerdo empresarial?
Antes de la visita, la Casa Blanca insistió en que Trump no haría el viaje sin tener la mira puesta en asegurar resultados antes de irse, lo que deja entrever que podría haber anuncios en materia comercial.
Trump dice que ya se habían concretado algunos “fantásticos acuerdos comerciales” durante la visita, pero no ofreció más detalles
Estados Unidos espera concretar compromisos de China para comprar soya y carne de res estadounidenses. Trump dijo a Fox News que Xi había indicado un compromiso para que China compre 200 aviones Boeing de Estados Unidos.
Los presidentes discutieron el jueves sobre la posibilidad de aumentar las compras de China de productos agrícolas de Estados Unidos y sobre oportunidades para que ambas partes amplíen la inversión en los mercados del otro, según la Casa Blanca. Funcionarios del gobierno de Trump también quieren establecer una Junta de Comercio con China para abordar las diferencias comerciales entre los dos países.
Trump, cuya delegación incluyó a los directores generales de Mastercard y Visa, dijo que también le planteó a Xi la posibilidad de ampliar el acceso al mercado chino para las compañías de tarjetas de crédito con sede en Estados Unidos.
___
Mistreanu informó desde Bangkok. Los periodistas de The Associated Press Huizhong Wu y Darlene Superville y Josh Boak en Washington contribuyeron a este despacho.