Desaparecidos: las cifras de López Obrador
Captura de pantalla de la transmisión oficial del 14 de diciembre de 2023.

Los Ángeles Press

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La titular de la CNB, Guadalupe Reyes Sahagún siguió el ejemplo de López Obrador y justificó la reducción en el número de desaparecidos con su militancia política.

López Obrador dijo estar interesado en los desaparecidos incluso antes de que existiera la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, aunque no presentó evidencia de ello.

Los Ángeles Press

La conferencia de prensa de este jueves 14 de diciembre la dedicó Andrés Manuel López Obrador a presentarse como víctima de una "amplia conspiración" para justificar una drástica reducción en el número de persoas que su gobierno reconoce como desaparecidas.

Esa reducción es cercana al 90 por ciento del total de víctimas de desaparición. Originalmente, ese dato se había estimado en 110,964 registros. Hoy, de manera esquiva en el Salón Tesorería de Palacio Nacional se presentó una cifra de sólo 12,377 registros.

Debe destacarse que, contra la costumbre de las conferencias de la Presidencia de la República durante este sexenio, hoy la diapositiva clave de la conferencia no se presentó en ningún momento a pantalla completa durante la transmisión oficial de la cuenta Gobierno de México registrada en YouTube, que está disponible en este enlace.

 
Momento en el que apareció la diapositiva con la nueva estadística de los desaparecidos en México. Captura de pantalla.

La diapositiva apareció cuando la transmisión ya llevaba dos horas y 55 minutos (por ahí de las 9:55 am), como se puede ver en la imagen inmediatamente antes de este párrafo. La diapositiva desapareció de la pantalla del Palacio Nacional cuando la transmisión llevaba ya tres horas y 10 minutos (cerca de las 10:10 de la mañana), como se puede ver en la imagen inmediatamente después de este párrafo.

 
 

La cifra de 12,377 sólo fue visible de manera clara durante algunos de esos 15 minutos. En Los Ángeles Press fuimos capaces de obtener una captura de pantalla cuando la conferencia acumulaba ya tres horas de duración, un poco después de las diez de la mañana, como se puede ver en la imagen que aparece a continuación.

 
Captura de pantalla del último momento en que la diapositiva con el número de desaparecidos fue visible.

El diseño de esa porción de la diapositiva, con texto en blanco con un fondo color azul turquesa hace difícil identificar el mensaje, pero se puede leer lo siguiente: “12,377”. A renglón seguido se lee “11%”. En el último de los tres renglones de esa porción de la diapositiva dice “Confirmaciones de desapariciones”.

El presidente no presentó de hecho alguna de las cifras en esa diapositiva como definitiva. Al contrario, su interés más bien fue el de, por una parte, echar todo su peso político detrás de la nueva titular de la Comisión Nacional de Búsqueda, Teresa Guadalupe Reyes Sahagún, así como en atacar desde la tribuna de Palacio Nacional a su antecesora, Karla Quintana, a quien -una vez más- López Obrador presentó como desleal a su gobierno.

 

 

Las acusaciones las hizo extensivas al Centro Prodh, una obra de la Compañía de Jesús en México que lleva más de cuatro décadas dedicada a denunciar distintos episodios de tortura y desaparición de personas inocentes. Debe apuntarse que ya antes López Obrador ha cargado contra el Centro Prodh, como suele hacerlo contra quienes expresan alguna discrepancia con los métodos o puntos de vista que sostiene la presidencia.

 

 

El ataque llevó a López Obrador a presentar al Pro como aliado de los responsables de los hechos de Ayotzinapa, al tiempo que denostó a Karla Quintana por haber participado en una marcha que, según el mismo titular de la presidencia de la República fue organizado por uno de los villanos favoritos de las conferencias de prensa en Palacio Nacional: Claudio X. González.

López Obrador no presentó pruebas de ninguno de estos dichos. No lo hizo con las supuestas deslealtades de Quintana, ni de la supuesta complicidad del Centro Pro con los responsables de los hechos de Ayotzinapa.

Paradójicamente, minutos antes de atacar como lo hizo a Quintana y al Centro Pro, López Obrador dedicó varios minutos a elogiar al papa Francisco. Se refirió, por ejemplo, a la visita pastoral de febrero de 2016, cuyos mensajes están disponibles para consulta aquí, a la manera en que el pontífice abordó distintos temas de la agenda pública de ese entonces y reprochó a los medios de comunicación el que -según él- sólo hayan hecho “notas de color” de la visita de Jorge Mario Bergoglio a México.

La abismal reducción en el número de desaparecidos que el gobierno de México está dispuesto a reconocer fue explicada—según dijo el jefe de gobierno suplente de la capital de la República, Martí Batres—como un subproducto de la campaña de vacunación realizada luego de que estalló la pandemia de coronavirus.

No es claro cómo es que el asistir a que las personas recibieran una vacuna pudo haber llevado a una reducción de casi el 90 por ciento en el número de las personas que el gobierno federal está dispuesto a reconocer como desaparecidas, pero esta fue la línea de argumentación que los funcionarios federales y locales del Movimiento de Regeneración Nacional usaron la mañana de este jueves 14 de diciembre.

El núcleo de la argumentación de López Obrador no fue técnica, pues no se presentó ni una metodología novedosa y consistente con los hallazgos parciales que sólo insinuaron, pues las cifras presentadas en la pantalla del Palacio Nacional no tienen un carácter oficial.

Su argumentación fue de tipo político y se resume, a final de cuentas, a su experiencia como dirigente político. Incluso en algún momento de la conferencia le pidió a su director de Comunicación Social, Jesús Ramírez Cuevas, que buscara la carta que Henry Lane Wilson dirigió al entonces presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson. El primero era el embajador de su país en México durante la presidencia de Francisco I. Madero y es señalado por la historiografía contemporánea como uno de los actores clave del Golpe de Estado de 1913 contra Madero.

La lógica de la argumentación de la conferencia fue esa, la de presentar a López Obrador como víctima de una conjura similar a la que derivó en la así llamada Decena Trágica que inició el 9 de febrero de 1913, como una suerte de evidencia de que el gobierno de México durante la presidencia de López Obrador (un siglo después) estaba infiltrado por sus enemigos.

Lo que es más, la argumentación de la nueva titular de la Comisión Nacional de Búsqueda siguió también esa lógica. Ella misma reconoció no ser especialista en el tema del que ahora es responsable, pero alegó tener una militancia en distintos movimientos sociales que presentó, por ahí de las 10:20 de la mañana como prueba de que desea encontrar la verdad en materia de desapariciones en México.

Además de reducir en más de 90 por ciento el total de personas desaparecidas, durante la conferencia de prensa se señaló que habría poco más de 34 mil 500 personas ubicadas, aunque tampoco hubo claridad respecto de cómo es que se llegó a esa cifra.

El resto de la conferencia estuvo dedicado a los temas, argumentaciones y remates favoritos del presidente, especialmente en lo que hace a su relación con la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

 

 

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