López Obrador viaja mañana a Colombia y de ahí partirá a Chile para participar en la conmemoración del 50 aniversario del Golpe de Estado.
López Obrador elogia a Sheinbaum, dice que respetará la decisión que tome Ebrard y advierte a quienes le apoyan que podrían perder los votos de la clase media.
Los Ángeles Press
Aunque los primeros minutos de la conferencia de prensa de este jueves 7 de septiembre estuvieron dedicados a dar cuenta de los hallazgos arqueológicos en el contexto de la construcción del llamado Tren Maya, el breve encuentro celebrado en vísperas del viaje de Andrés Manuel López Obrador a Suramérica, estuvo centrado en los resultados del proceso interno de selección de la candidata del Movimiento de Regeneración Nacional.
De manera notable, a pesar de que la inmensa mayoría de los medios impresos, las estaciones de radio y de TV, además de muchos portales de la red encabezaron sus ediciones con el triunfo de Claudia Sheinbaum, el presidente López Obrador se dijo víctima, una vez más, de “todos los medios”.
Dijo, cuando la conferencia acumulaba sus primeros 30 minutos de duración…
Porque hay una cosa también importante, porque todo esto, no se conoce, porque no se difunde, como tenemos a todos los medios en contra y no se informa, sino se manipula, pues se omiten muchas cosas, ¿no?
Los dichos presidenciales ocurrieron luego de que presentó en la pantalla del salón de Palacio Nacional en que tienen lugar sus conferencias diarias, una diapositiva originalmente elaborada por la empresa Consulta Mitofsky, que se presenta a continuación.

En ella se resumen los resultados de las cinco encuestas que levantaron las empresas contratadas por el Movimiento de Regeneración Nacional para resolver el trámite de su selección de candidata presidencial, además de ofrecer un promedio simple de los resultados.

A partir de los datos contenidos en esa diapositiva, López Obrador desarrolló un argumento que agotó hasta el final de la conferencia, poco más de una hora después.
Cuando faltaban diez minutos para las ocho, el presidente expresó de manera clara su apoyo total a Claudia Sheinbaum, al tiempo que insistía en que hoy dejaba de ser “dirigente de la transformación de México” y entregaría “el bastón de mando a Claudia” por la noche, aunque dijo desconocer el lugar.
Atacó a sus adversarios “los conservadores” a quienes señaló que se había acabado el dedazo.
Poco después desestimó las quejas de Marcelo Ebrard. Se dijo contrario a reponer el proceso pues consideró que “fue transparente”, pues no se inclinó “la balanza”, a pesar de que eso es justamente lo que Marcelo Ebrard decía, a su vez, en las entrevistas de medios que, casi de manera simultánea al soliloquio presidencial ofrecía en distintas radiodifusoras y estaciones de televisión que pidieron su opinión.
De Ebrard, López Obrador dijo que “es una muy buena persona, es un buen dirigente, un buen servidor público, es mi amigo”, al tiempo decía esperar que “decida apoyar la transformación”, al tiempo que le recordaba que estuvo “de acuerdo con las reglas que aprobó el Consejo del partido” y citó el mensaje que pronunció Sheinbaum luego de que Mario Delgado diera a conocer los resultados.
El presidente insistió en que “hay que esperar lo que decida Marcelo Ebrard, que está en libertad, lo estimamos mucho, es nuestro compañero, nuestro amigo, pero es libre de tomar la decisión que le parezca más conveniente”.
En los minutos siguientes se refirió a otros temas, aunque siempre con la intención de enfatizar el contraste entre lo que él asegura que ha hecho su gobierno y la interpretación que él hace de lo que hicieron gobiernos previos.
Poco antes de que dieran las ocho y media de la mañana se dijo, una vez más, víctima de una “campaña de desprestigio y calumnias” aunque, como ya es costumbre, no identificó a los autores o actores de esa campaña.
De ahí llevó la conferencia a su conclusión al insinuar la posibilidad de que Ebrard fuera candidato por otro partido:
¿A quién le afectaría si Ebrard fuera candidato por otro partido o como independiente?”. Los que se frotan las manos no se dan cuenta que Marcelo “tiene más jale” en las clases medias. Y amagó: “en una de esas, la candidata de Claudio se queda en tercero o cuarto lugar, pero hay que esperar.”
Minutos después, luego de insistir en las razones de su viaje a Chile, para conmemorar el L aniversario luctuoso del presidente Salvador Allende, dio por terminada la conferencia.