Siempre vamos a defender a López Obrador, jura Sheinbaum
Captura de pantalla de la transmisión del 10 de febrero de 2025.

Los Ángeles Press

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Como Echeverría en los setenta, Sheinbaum dijo que el problema del narcotráfico es por la demanda en Estados Unidos.

Como hacía Felipe Calderón con Barack Obama, Sheinbaum insistió en que Trump debe resolver el problema del ingreso a México de armas de alto poder.

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Este lunes, con el mundo en vilo luego de que Donald Trump arrebatara una vez más la atención pública al amenazar con imponer aranceles para todos los productos de acero o aluminio que ingresen a su país, Claudia Sheinbaum debió plegarse a la agenda del presidente de Estados Unidos.

La presidente mexicana había planeado que la atención se centrara, una vez más, en la celebración de las supuestas virtudes de su programa de vivienda, pero el anuncio de aranceles que tocan indirectamente a la industria automotriz a escala global hizo que tuviera que regresar a los temas de la relación México-Estados Unidos, así como a una defensa a capa y espada del legado de su predecesor.

Molesta con la pregunta de una reportera que le cuestionaba acerca del futuro de “abrazos, no balazos”, el lema de la campaña presidencial de 2018 con el que el partido en el poder todavía insiste, Sheinbaum hizo una defensa absoluta de Andrés Manuel López Obrador, como se puede ver en el video que aparece a continuación.

Nosotros siempre vamos a defender a López Obrador | Actividad del 10 de febrero de 2025 | GDM

La molestia de la presidente se extendió hacia la débil y difusa oposición mexicana, que carece de la capacidad incluso para romper el quórum en las sesiones de cualquiera de las cámaras del Congreso de la Unión.

Convencida de que cualquier desacuerdo con sus decisiones es una amenaza, Sheinbaum arremete contra “la oposición”, como si los partidos que la conforman pudieran bloquear sus iniciativas para el país.

La defensa del legado de López Obrador ocurrió poco antes de insistir en los favoritos de Sheinbaum en el actual contexto que van de insistir en la idea de que Estados Unidos tiene la obligación de vigilar qué entra, en la forma de armas, de Estados Unidos a México.

Captura de pantalla de la transmisión del 10 de febrero de 2025.
Captura de pantalla de la transmisión del 10 de febrero de 2025.

Esa línea de ataque contra Estados Unidos está lejos de ser nueva y es de las cosas que, aunque lo nieguen ellos, hermanan a Felipe Calderón Hinojosa con López Obrador y Sheinbaum.

López Obrador usó el caso de la operación Rápido y furioso tanto o más de lo que lo hizo en su momento Calderón hasta que logró la pírrica victoria de que Barack Obama pidiera el regreso anticipado del embajador Carlos Pascual a Washington, DC.

Pascual fue, en más de un sentido, lo que Ken Salazar fue, en su momento, para López Obrador: un blanco fácil al que podían culpar de sus propios errores.

El otro favorito del repertorio de Sheinbaum al que recurrió hoy fue el de insistir en que la culpa es de Estados Unidos por ser una sociedad de consumo de drogas. Lo que esa línea de argumentación ha perdido de vista desde que Luis Echeverría la impuso como el modelo de todas las defensas de la posición del gobierno mexicano en los setenta del siglo pasado es que en México también hay consumo.

Tan lo hay que, como dábamos cuenta en estos espacios recientemente, el propio gobierno de Sheinbaum celebra cada semana la destrucción de inventarios de producto y de laboratorios clandestinos de procesamiento de materia prima y precursores en estados del centro y el sur de México, que pertenecen a grupos que distribuyen sus productos en esos estados.

Una de esas ocasiones, el 6 de enero, se habló incluso de redes de distribución de narcóticos en Chiapas, como lo describe la nota que aparece antes de este párrafo. En la nota que aparece después de este párrafo, del 28 de enero, es el propio Omar García Harfuch quien habla de la destrucción de laboratorios clandestinos en Puebla y Tlaxcala.

Ese día, además, Sheinbaum y su secretario de Seguridad presumieron el decomiso de grandes cantidades de estupefacientes en lotes más bien pequeños, que es difícil imaginar que estuvieran organizados así para su envío a Estados Unidos o a algún otro mercado foráneo.

El gobierno de México, desde tiempos de Luis Echeverría, acuñó aquella idea de México como el trampolín para que organizaciones de las que entonces se sabía poco o nada, inundaran el mercado de Estados Unidos.

Y es claro que Estados Unidos tiene un problema de consumo, pero México también, que se agrava por los vínculos que los narcotraficantes han desarrollado a lo largo de muchas décadas en distintos estados de la República.

En Los Ángeles Press, hemos dado seguimiento a la manera en que el gobierno de Hidalgo en la década de los noventa del siglo XX y la primera de este siglo fue cooptado por el Cártel del Golfo y los así llamados Zetas, que incluso llegaban a financiar el pago de aguinaldos o los bailes de fin de año de las corporaciones policiacas municipales y estatales de Hidalgo.

Pensar que eso puede ocurrir sin que haya un mercado local que demande producto implica negar la evidencia de cientos de arrestos de los que, entre otros periodistas mexicanos, da cuenta Juan Ricardo Montoya Benítez en los que se incautan pequeñas cantidades de drogas listas para el consumo cotidiano, que desmienten la idea de que en México no hay consumo y que acá es—como decía Echeverría—sólo un problema de tráfico.

El clima que genera el gobierno de Donald Trump no ayuda. La permanente amenaza de una decisión que destruya los frágiles equilibrios de la economía global exacerba los ánimos nacionalistas. Basta ver lo que ocurre incluso en Canadá, un país tan similar en tantas cosas a Estados Unidos, pero en que el ahora hay muy activos movimientos que boicotean el consumo de productos, como el whiskey de Tennessee o de Kentucky, para expresar su rechazo a la manera en que Trump actúa.

En México, mientras tanto, la presidente aprovecha la zozobra para atacar a una oposición que sólo existe en su imaginación, que no puede bloquear ninguno de sus caprichos, pero que —al expresar cualquier reparo o crítica a su gobierno— le sirve para actuar de inmediato como víctima de una vasta conspiración y para salir a la defensa del legado de López Obrador.

En otros temas, la actividad de este lunes presentó algunos de los avances en materia de vivienda y sirvió también para que Sheinbaum insistiera en celebrar la destitución sumaria del Fiscal de Morelos por haber dado trámite a una solicitud de desafuero contra Cuauhtémoc Blanco, el exgobernador de ese estado y exfutbolista acusado por su media hermana de abusar sexualmente de ella.

Captura de pantalla de la transmisión del 10 de febrero de 2025.
Captura de pantalla de la transmisión del 10 de febrero de 2025.

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