Sheinbaum calificó la participación de “ejemplar”, a pesar de que en Bolivia, donde también se elige a los jueces, en 2024, participaron 82 de cada 100 ciudadanos.
Sheinbaum celebró el que Andrés Manuel López Obrador haya acudido a votar en la elección de ayer y minimizó las críticas de la oposición.
Los Ángeles Press
La mañana de este lunes 2 de junio, Claudia Sheinbaum se declaró a sí misma "bien y de buenas" por el resultado de la elección judicial del día previo. Con una amplia sonrisa, hizo todo por minimizar el hecho que, para la inmensa mayoría de la población, alrededor de 85 de cada 100, la elección como la impuso la Cuarta Transformación no valió la pena.
Incluso cuando se le compara con el único caso similar en América Latina o, para propósitos prácticos, el mundo, la elección judicial en Bolivia, el más reciente ejercicio en el país andino, correspondiente a diciembre de 2024, convocó a 82 de cada 100 bolivianos.
Así lo documenta el Tribunal Supremo Electoral, la autoridad correspondiente en Bolivia en una serie de informes disponibles aquí y del que se presenta, en el recuadro después de este párrafo, los resultados incluida la participación.

Uno de los documentos completos se presenta como documento PDF al final de esta página.
Una suerte de copia en negativo de los resultados mexicanos que, además, estuvieron marcados por la violencia física y verbal, por las severas dudas acerca de la manera en que los poderes Ejecutivo y Legislativo hicieron su papel.
Del antiguo Poder Judicial no hay duda. Sus integrantes se lavaron las manos de lo ocurrido ayer. El comité responsable de proponer o descalificar posibles aspirantes a cargos en la elección judicial se deslindó de cualquier participación a principios de este año.
Ello dio una mayor oportunidad a Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, el exministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación originalmente propuesto por Felipe Calderón Hinojosa, para imponer todavía más sus criterios en ese proceso de selección y, en última instancia, en lo que sea que resulte de la elección de ayer.
Hay desde ahora dudas legítimas sobre con cuántos votos se validarán algunas elecciones a los cargos inferiores que estuvieron en disputa. Es posible asumir que quienes vayan a ser ministros tendrán alguna, mínima, legitimidad para hacerlo, pero no puede decirse desde ahora lo mismo de elecciones en circunscripciones judiciales donde la participación haya sido muy baja para los cargos menores.
Como sea, fiel a la narrativa que heredó de Andrés Manuel López Obrador, Sheinbaum se presentó como la víctima de la maledicencia de sus críticos. Lejos de reconocer algún error en el diseño que llevó a la más baja tasa de participación en alguna elección federal en el récord electoral mexicano, Sheinbaum aprovechó el momento para atacar una vez más a quienes osan diferir de sus puntos de vista.

Ella calificó la elección de ejemplar, e incluso de ejemplo para el mundo. Ello a pesar de que todavía no se sabe qué resultará de este modelo y, sobre todo, a pesar de que, en todo caso, el ejemplo boliviano sería mucho más alentador, toda vez que allá acudieron a votar un mínimo de ocho de cada diez ciudadanos.
A pesar de ello, Sheinbaum reprochó el que el total de votos fuera superior a los que obtuvieron las oposiciones en el pasado proceso electoral y celebraba el que su predecesor en el cargo hubiera hecho una breve aparición pública para emitir su voto.
Hacia el final del segmento dedicado a este tema, Sheinbaum aseguró que “el nuevo poder judicial le va a responder al pueblo”.
Según ella “no hay nada que temer, México es un país libre, democrático, no va a cambiar nada, a excepción del acceso a la justicia. Nada de que vamos a tomar el rumbo de Venezuela, Nicaragua ni estas acusaciones de que vamos hacia un régimen autoritario”.
En otros temas, Sheinbaum lamentó el incidente ocurrido en el así llamado Foro Alicia, un espacio cultural en la Ciudad de México que fue objeto de una suerte de redada o cateo generalizado durante el fin de semana próximo pasado del que Los Ángeles Press informó en el texto que aparece después de este párrafo.
Como ya es costumbre, lejos de reconocer el error del actual gobierno de la capital de la República, Sheinbaum usó el incidente para atacar a sus críticos. Presentó su versión de la manera en que, según ella, fue su gobierno en la Ciudad de México el que permitió que el Foro Alicia operara donde está ahora.
No reconoció la decidida participación de quienes frecuentan ese espacio desde hace muchos años. Fue una oportunidad para probar, una vez más, qué tan generoso fue su gobierno en la Ciudad de México.
Antes, al inicio de la actividad, se presentó el reporte de precios semanal.
Resultados oficiales de la elección judicial de diciembre de 2024 en Bolivia.