Sheinbaum pide que hablemos de Genaro García Luna
Captura de pantalla de la transmisión del 21 de marzo de 2025.

Los Ángeles Press

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Sheinbaum reconoció implícitamente que López Obrador sabía en septiembre de 2024 del Rancho Izaguirre.

Según Sheinbaum, la Guardia Nacional informó en septiembre de ese año del Rancho Izaguirre y entregó la custodia a la Fiscalía de Jalisco.

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En el viejo calendario de la vida pública, la actividad de este 21 de marzo hubiera estado centrada en celebrar el natalicio de Benito Juárez y nada más. En el nuevo calendario de la política, la actividad de este viernes en Palacio Nacional estuvo centrada en la defensa de Andrés Manuel López Obrador.

En efecto, este viernes, en la tribuna que López Obrador se construyó a sí mismo en Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum reprochó a los medios de comunicación que rompen con el coro que ella quisiera alabara y celebrara todo lo que ella hace el que no hablen de Genaro García Luna.

Como se puede ver en el vídeo que aparece después de este párrafo, el enojo presidencial le hizo preguntar “¿por qué no hablan de García Luna?” y, luego de una pausa en la que parecía buscar desesperadamente las palabras, “¿por qué no hablan de la ‘Guerra contra el Narco’?”

¿Por qué no hablan de García Luna? | Actividad del 21 de marzo de 2025 | GDM

Sheinbaum parece perder de vista, en este sentido, que el Partido Acción Nacional perdió en 2012 la elección de aquel año. Parece perder de vista que, en octubre de 2024, gracias a la intervención de las autoridades judiciales de Estados Unidos, Genaro García Luna está tras las rejas y purga una condena que, muy probablemente, jamás hubiera conseguido el gobierno de López Obrador.

Parece perder de vista, incluso, que es ella quien gobierna, pues muchos fragmentos del accidentado mensaje de este 21 de marzo en Palacio Nacional parecían ser más el discurso de una candidata a la presidencia por un partido de oposición que el mensaje de la presidente de la República que heredó el cargo de un colega de su propio partido.

La contradicción en el discurso presidencial es más aberrante cuando se considera que la propia presidente tuvo que reconocer este viernes 21 de marzo que su predecesor en el cargo debió estar al tanto de las operaciones del Cartel Jalisco Nueva Generación en el predio, así denominado, Rancho Izaguirre.

Es inevitable suponer que estaba al tanto, porque hasta el final de su gestión presidencial, el último día de septiembre de 2024, López Obrador presumía recibir los informes que su gabinete de seguridad supuestamente le entregaba a las seis de la mañana en Palacio Nacional.

Y, sobre todo, porque hoy mismo la presidente dijo que la Guardia Nacional, el legado de su predecesor, una de las razones detrás del golpe contra el Poder Judicial en México, estaba al tanto de la existencia del Rancho Izaguirre.

Guardia Nacional en septiembre de 2024 | Actividad del 21 de marzo de 2025 | GDM

Sin embargo, lejos de informar puntualmente de lo que sea que hubieran encontrado ahí y resguardarlo con sus propios, vastísimos, recursos, optaron por entregárselo en custodia a la Fiscalía General de Justicia del Estado de Jalisco que, por razones que sólo esa institución y el entonces gobernador de ese estado, Enrique Alfaro saben, decidieron tragarse y esperar que nadie se enterara de lo que ocurría ahí.

Hasta que alguien decidió hablar y los familiares de las personas desaparecidas dieron con el rastro del Rancho Izaguirre y abrieron las compuertas de lo que es, hasta ahora, el más notable encontronazo del actual gobierno con la rebelde realidad que se niega cuadrarse en los confines en los que Morena y sus incondicionales pueden controlar la narrativa de lo que ocurre en el país.

Sheinbaum insistió en que la confrontación de su gobierno no es con los familiares de las personas desaparecidas, algo que ella y su predecesor en el cargo han repetido hasta la náusea, pero que no encuentra sustento en la realidad por la manera en que el gobierno previo decidió patear el tablero que, con mucho trabajo y denuedo habían construido, aparentemente de acuerdo con el propio López Obrador, Alejandro Encinas y Karla Quintana.

Y no sólo pateó López Obrador el tablero, sino que acusó a Quintana de haberse entregado a los intereses de “la ultraderecha”, entre otras “flores” que el gobierno previo se empeñaba en prodigar para justificar cualquiera de sus decisiones.

En ese sentido, lo dicho por Sheinbaum este viernes acerca de su relación con los familiares de las víctimas de desaparición y otros crímenes, que se puede ver con detalle en el vídeo enlazado después de este párrafo, resulta difícil de conciliar con el registro de las acciones y declaraciones de los gobiernos de López Obrador y Sheinbaum.

Familiares de las víctimas | Actividad del 21 de marzo de 2025 | GDM

Las acciones, las decisiones de López Obrador y Sheinbaum hablan de un claro deseo de politizar y usar para su beneficio político tanto como sea posible el dolor de las víctimas de desaparición y de otros crímenes, que son útiles y resultan bienvenidos en el universo de la “Cuarta Transformación” siempre y cuando sirvan para mantener el foco centrado en el ataque a Genaro García Luna y a Felipe Calderón Hinojosa, pero que resultan insoportables cuando incluyen a los personajes ahora cercanos a la presidente de la República o a su predecesor y mentor, López Obrador.

Por lo pronto, habrá que esperar a que la Fiscalía General de la República presente algún informe oficial de su intervención en ese asunto y ver qué ocurrirá una vez que se presente ese informe. ¿Habrá alguna investigación oficial?

En cuanto a los familiares de las víctimas de distintos delitos es triste decirlo, pero la inacción del gobierno de México los tiene, al menos desde finales de 2023, en un limbo.

En el momento en que López Obrador decidió echar y hacer escarnio de Karla Quintana, no sólo echó a una persona que se había especializado en el tema y que contaba, entre otros apoyos, con el conocimiento y la asistencia de personal de la embajada argentina en México, que había lidiado con situaciones similares en ese país del hemisferio sur.

También echó por la borda la esperanza de miles de personas que perdieron a familiares en distintos hechos de violencia, algunos promovidos desde el Estado mismo, como en el caso de lo ocurrido el 2 de octubre de 1968.

Y no son sólo las víctimas de los familiares quienes lo dicen. Una vez más. Los integrantes de la Comisión de la Verdad de López Obrador, que él mismo escogió, algunos de ellos de los grupos más dóciles a las políticas de la llamada “Cuarta Transformación” como en el caso de Carlos Pérez Ricart se dijeron víctimas de “maltrato y desdén”.

Claro que López Obrador y Sheinbaum siempre podrán acusarlos de “reaccionarios”, de “conservadores” o de formar parte de una vasta conspiración en su contra, como López Obrador hizo con Karla Quintana, aunque en ello mismo se dejan ver las contradicciones entre lo dicho por Sheinbaum acerca del supuesto respeto a los familiares de víctimas de desaparición y la realidad práctica de la manera en que su gobierno ejerce el poder.

Captura de pantalla de la transmisión del 21 de marzo de 2025.
Captura de pantalla de la transmisión del 21 de marzo de 2025.

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