Sobre la CNTE, Sheinbaum ahora dijo que no cree que vayan a boicotear la elección, a pesar de que les acusó de eso a principios de semana.
Sheinbaum presumió como un logro de su gobierno el que sólo llegue un promedio de 400 personas a la frontera, a pesar de que es resultado de las brutales políticas de migración de Trump.
Los Angeles Press
La actividad de este viernes 30 de mayo en Palacio Nacional estuvo centrada en los temas de la repatriación de piezas arqueológicas, el reiterado llamado a votar en la elección judicial y en desestimar cualquier crítica al modelo de seguridad pública en el país.
Cuando se le hicieron preguntas sobre la situación en Chihuahua y Sonora, Claudia Sheinbaum insistió en la pertinencia del modelo. Es notable, sin embargo, que el desdén a las críticas a ese modelo ocurra justo cuando los familiares de un grupo de música popular conocido como Fugitivo señalan que nadie en el gobierno de Tamaulipas o en el gobierno federal les ha contactado para conocer la situación.
Su reclamo tiene que ver con el hecho que el 25 de mayo se reportó que los integrantes de ese grupo estaban desaparecidos. Dos días después, se encontró una de las camionetas que los transportaba en la zona metropolitana de Reynosa. El día siguiente, 28 de mayo, las autoridades locales daban cuenta del hallazgo de cinco cadáveres casi calcinados por completo.
Al día siguiente, ayer, la Fiscalía de Tamaulipas implícitamente daba por muertos a los integrantes del grupo musical. Ello ha provocado una reacción de apoyo a los familiares que reprochan a las autoridades el ni siquiera haber establecido algún contacto que les permitiera validar sus dichos acerca de la identidad de los cadáveres calcinados.
Sheinbaum no abordó el tema de Tamaulipas directamente durante la actividad en Palacio Nacional. Sí aludió, en cambio, los alegados avances en materia de seguridad en Sonora, que le sirvieron para colmar de elogios al gobernador Alfonso Durazo.
En lo que hace a Chihuahua, Sheinbaum minimizó las razones que llevaron al presidente municipal de Guachochi, José Miguel Yáñez a pedir una mayor presencia de las autoridades federales en su municipio.

Lo más importante, sin embargo, es que las denuncias de los familiares de los músicos contradicen el supuesto cambio en la actitud del gobierno federal para tratar con el tema de los así llamados "desaparecidos" que está en el fondo del problema para resolver el caso Ayotzinapa. Ese fue un factor determinante para la manera en que Andrés Manuel López Obrador orquestó, en el último tramo de su gobierno, un virulento ataque contra Karla Quintana.
Ese ataque le llevó a desconocer de un plumazo las cifras elaboradas por Quintana y su equipo y a dejar en el limbo en el que está ahora el problema de los desaparecidos en México.
Es parte del problema que ha aparecido una vez más luego de que se conociera del campo de exterminio en Teuchitlán, Jalisco, pues ahí, lejos de que se sometiera a análisis el predio del llamado Rancho Izaguirre de inmediato, la Fiscalía de Jalisco esperó meses antes de filtrar a los grupos de personas que buscan a desaparecidos de la existencia de ese predio, lo que generó el galimatías que existe ahí todavía hoy.
Sería de suponerse, por ejemplo, que antes de declarar muertos a los músicos se hubiera pedido alguna muestra de ADN, como un cabello, a sus familiares, para proceder a partir de esa base a hacer la declaratoria. Lejos de ello, el gobierno de Tamaulipas ya los declaró como muertos, lo que ha provocado la justificada ira de los familiares.
Brevemente, Sheinbaum reconoció que había ocurrido un decomiso multimillonario de combustibles robados a Petróleos Mexicanos en Tabasco. Según ella el decomiso es fruto del trabajo de su gabinete de seguridad.
En esa misma lógica, Sheinbaum desestimó las críticas que se han hecho a las condiciones en las que ocurrirán las elecciones locales de Veracruz y Durango y las judiciales en el resto del país.
Se presentó, una vez más, como cabeza de un movimiento asediado por críticos pero que, en los hechos, más allá de la narrativa destilada desde Palacio Nacional impone todos sus designios y, luego de la elección judicial podría hacerlo de manera más sencilla, pues la posibilidad impugnar la constitucionalidad de alguna ley aprobada en el Congreso se reducirá de manera notable.
Sheinbaum volvió a desdeñar las críticas a la manera en que ocurrirá la elección de pasado mañana. Para ello se valió del argumento según el cual su gobierno tuvo a bien aceptar la presencia de observadores de la Organización de Estados Americanos.
Los observadores están muy lejos aún de entregar un reporte sobre la manera en que ocurrirán las elecciones, pero Sheinbaum usó su presencia como una prueba de que todo estaba bien en ese proceso.
Al hablar de seguridad, Sheinbaum se refirió también a la situación en la frontera norte donde presentó como un logro el que sólo llegue un promedio de 400 personas, sin reconocer que ello es resultado de las brutales políticas impuestas por el gobierno de Estados Unidos que han hecho punto menos que inútil el intentar ingresar en la frontera con ese país, a menos que el solicitante sea una persona blanca procedente de Sudáfrica, a lo que se agrega la agresiva política de deportaciones apenas esbozada ayer, como se puede ver en la nota enlazada después de este párrafo.
Sheinbaum presentó un promocional en el que se llama a los mexicanos que residan en Estados Unidos a entrar en contacto con los senadores del estado en el que vivan para que expresen su rechazo al impuesto a las remesas.
La actividad de este viernes había alcanzado, poco antes uno de sus puntos culminantes cuando Sheinbaum regresó a uno de los temas favoritos de su partido: el penacho de Moctezuma, que le sirvió a la presidente para criticar al gobierno austriaco
En otros temas, Sheinbaum informó que la próxima medición de los índices de pobreza en México la realizará el INEGI en lugar del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social, el Coneval.
También dedicó algunos minutos a reprochar la intransigencia de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la así llamada CNTE. A los antiguos socios de su partido, Morena, Sheinbaum volvió a decirles que no es posible derogar la reforma de 2007 de la ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.
Sheinbaum les llamó, una vez más, a que regresen a enseñar a las aulas y, a contrapelo de lo que había dicho apenas hace unos días, ya no les acusó de tratar de boicotear la elección judicial.
Finalmente, Sheinbaum habló de una reunión que sostuvo con Carlos Slim, propietario entre otras muchas empresas de Teléfonos de México en la que, según la presidente, Slim se mostró muy optimista respecto del futuro de México.
También habló de las inversiones que ha programado la empresa española propietaria de lo que fue Bancomer en México, el BBVA, que según dijo Sheinbaum invertirán 100 mil millones de pesos, aunque no fue claro sobre cuándo o en qué ramas se concretaría esa inversión que, en todo caso, tendrá que esperar a que se resuelvan los problemas de la matriz de la rama mexicana en España.
