En la antigua residencia oficial de Los Pinos, Sheinbaum anunció la Copa Mundial así como actividades que su gobierno realizará en paralelo.
Sheinbaum también aseguró que tramo de tren que conectará al AIFA con la Terminal de Buenavista estará listo para el Mundial 2026.
Los Ángeles Press
Este lunes 10 de noviembre, mientras México aún llora la violencia en Michoacán que cobró la vida del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, el 1 de noviembre de 2025, y mientras la Fiscalía General del Estado de Michoacán oculta pruebas clave y promueve desinformación sobre su asesinato político, la presidencia de la República centró la atención en el fútbol y la organización de la Copa Mundial de 2026.
Primero fue el montaje del acoso sexual, que muchos analistas interpretaron como un intento de desviar la atención de la opinión pública de los graves problemas de seguridad y la fractura del Estado de derecho en el país. Ahora, la presidente Claudia Sheinbaum apuesta por la organización de un evento deportivo internacional para mostrar algo parecido a un "liderazgo", mientras se prepara la marcha de la Generación Z para el 15 de noviembre en protesta contra la narcoviolencia y la impunidad.
Claudia Sheinbaum posó con algunos de los responsables de organizar la porción del campeonato que se celebrará en México, con algunos de sus colaboradores involucrados en esa actividad, así como con las mascotas que representan a los tres países involucrados en la organización: México, Canadá y Estados Unidos.
El anuncio también disipó rumores sobre un posible intento del gobierno de Estados Unidos de trasladar la inauguración y la final del torneo a su territorio, presionando a la FIFA, la organizadora de la actividad.

Sheinbaum aprovechó la actividad para hablar de los avances en la construcción de la vía del tren que conectará al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles con la terminal de Buenavista en el centro de la Ciudad de México.
También habló de las obras que realizan los gobiernos de los estados de Jalisco y Nuevo León y de las ciudades de Guadalajara y Monterrey, respectivamente, de cara a los partidos que se celebrarán en sus estadios en el marco de la competencia.
Sheinbaum también hizo un esfuerzo por presentar la celebración conjunta de la Copa Mundial como un reflejo de lo que pueden lograr los tres países que, ahora mismo, están en el proceso de negociación del Tratado México-Estados Unidos-Canadá, ensombrecido por el uso que Donald Trump hace de los aranceles en la actualidad y que próximamente será motivo de un fallo de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos.
Las preguntas, precedidas casi todas ellas por comentarios elogiosos a la titular del Ejecutivo, sin abordar la crisis de seguridad ni los casos recientes de violencia política, estuvieron centradas exclusivamente en la Copa del Mundo de fútbol a celebrarse el próximo año en México, Canadá y Estados Unidos.
Por parte de la FIFA estuvo presente Jurgen Mainka, director ejecutivo para México, quien estimó en 800 mil personas la asistencia que se registrará en los tres estadios mexicanos participantes y se estima que la transmisión del mundial, tenga más de seis mil millones de espectadores.
Finalmente, Sheinbaum habló de las transmisiones que su gobierno facilitará de partidos clave del Mundial en espacios públicos, denominadas “Fiestas México 2026”, así como de la organización de lo que ella calificó como un “Mundial Social” o “Mundialito Social 2026”, que incluirá actividades que se desarrollarán alrededor del Mundial 2026.
Como parte de ello habló de la construcción de canchas deportivas “en todo el país” para llevar a cabo torneos para todas las edades y tendrán actividades inclusivas para discapacitados, aunque no hubo detalles sobre las características de estas actividades.
Mientras el país enfrenta asesinatos políticos, narcoviolencia y la fractura del Estado de derecho, la administración federal parece priorizar la organización de un espectáculo internacional por encima de atender las crisis que afectan la vida diaria de millones de mexicanos.
