Sheinbaum anunció reunión con la ONU para insistir en que su gobierno sí ha atendido la crisis de desaparecidos en México.
A pesar del conflicto en el estrecho de Ormuz, Sheinbaum anunció que su gobierno presionará a las gasolineras con mantas para que no aumenten precios.
Los Ángeles Press
La actividad de este lunes 13 de abril en Palacio Nacional estuvo dominada por los efectos desastrosos de la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán y Líbano. Lejos de resolver problemas de inflación en su país, Donald Trump es ya uno de los presidentes con los más altos precios, tanto reales como relativos, de petróleo, gas, diésel y gasolinas después de la segunda Guerra Mundial.
Lejos de reconocer la causa de esta realidad, en Palacio Nacional ello dio oportunidad a Claudia Sheinbaum a insistir en amenazar a los distribuidores de gasolinas y diésel con campañas para desacreditarlos por medio del uso de “lonas” con mensajes en los que se “invite” al público a no consumir los productos que vendan.
Eso sí, cuando se trató de alinearse con el papa León XIV —reciente blanco de los ataques de la Casa Blanca durante el fin de semana—, Sheinbaum aprovechó la oportunidad y se sumó a otros jefes de Estado y jerarcas religiosos que han expresado algún grado de repudio o condena a lo dicho por Trump. La imagen que aparece después de este párrafo, tomada de una de las cuentas de redes sociales de Trump, lo muestra claramente.

Fiel a su estilo, Trump aprovechó sus redes sociales para lanzar una serie de ataques a Robert Prevost, el papa León XIV, a quien calificó de “débil” y a quien le reprochó el que no apoye las decisiones tomadas por el gobierno de Estados Unidos en distintos frentes.
Como quien cobra un “favor”, Trump les recordó a los obispos católicos de Estados Unidos el que él fue quien apoyó algunas de las posiciones más absurdas defendidas por los más extremistas entre los prelados: el rechazo a las vacunas y a las medidas de prevención durante la pandemia, además de los ataques implícitos a los migrantes como criminales.
En ese sentido, Sheinbaum aprovechó la oportunidad para alinearse en la defensa del papa León XIV. Casi al mismo tiempo, mientras ella lo hacía en la Ciudad de México, el pontífice —a bordo del vuelo que lo llevó a Argelia, donde inició hoy un viaje pastoral que lo conducirá también a Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial— se desmarcó de los ataques de Trump.
Señaló que no es un político y que no le interesa entrar en un debate con el presidente de su país. A partir de ahí, centró su conferencia de prensa —inusual por haberse realizado al inicio y no al final de su viaje apostólico— en los objetivos de su visita a un país de mayoría musulmana, en un momento en que la frágil tregua en el estrecho de Ormuz se encuentra al borde del colapso y el conflicto ha comenzado a reactivarse.
Sheinbaum insistió en que León XIV “ha estado llamando permanentemente a la paz, es algo que nosotros celebramos. Esta posición en la que ha estado llamando no sólo a Estados Unidos, sino a todos, a Israel, a todos a no intervenir, a garantizar la paz en el mundo. Es una posición muy cristiana y reconociendo la labor que debe desarrollar alguien que representa no solamente una religión, sino un estado y que ha estado convocando a la paz en el mundo, y ésa a menudo va a ser nuestra posición”.

El Mundial
En Palacio Nacional, luego de la defensa de la posición del papa, Sheinbaum aprovechó para insistir en que todo está bien en México de cara al Mundial de Fútbol, que inicia ya en poco menos de dos meses.
Sheinbaum se equivocó al no referirse al Estadio Azteca por el nombre que lleva ahora, asociado a un banco de Nuevo León y celebró tanto como pudo los cambios que, según ella, ha hecho o hará Clara Brugada en las inmediaciones de ese estadio.
La idea que vende es que nada malo ocurrirá durante la Copa Mundial que organizan Canadá, Estados Unidos y México y que el gobierno de Sheinbaum va a garantizar que así sea.
También ocupó la palestra de Palacio para reprocharle a la Organización de Naciones Unidas el que, según ella, el Comité de Expertos que hizo el reporte sobre México no considerara lo mucho que, en su opinión, ha hecho su gobierno en el tema de los desaparecidos.
Dijo que tendrá un encuentro con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Según ella, se trata de “mantener el diálogo institucional y presentar los avances del gobierno mexicano”, pero fue claro que se insiste en la lógica de negar la sustancia del documento.
Hacia el final de la actividad, Sheinbaum se refirió también a la relación con España, toda vez que este próximo fin de semana viajará a Barcelona, a reunirse, junto con otros jefes de Estado de América Latina, con el rey y el presidente de gobierno de la nación europea, Felipe VI y Pedro Sánchez.
Aunque Sheinbaum evitó el tono de los reclamos de Andrés Manuel López Obrador a España, acaso como el reconocimiento de una realidad en la que México no puede insistir en llevar por su cuenta una relación como la que lleva con Estados Unidos en la actualidad, dejó ver que su gobierno insiste en la idea de que España pida perdón a su gobierno.
Al final negó que en un encuentro con personas en Puebla durante el fin de semana, les haya gritado a quienes, según ella, “no la dejaban hablar”. Dijo, en ese sentido que “no me dejaban hablar, entonces levanté un poco más la voz para que me escucharan, pero de ninguna manera estaba regañando”.
En todo caso, quedó claro tanto en Puebla, como hoy en Palacio Nacional, que Sheinbaum no está dispuesta a reconocer las posibles afectaciones ambientales del proyecto que provocó el rechazo de los manifestantes en Puebla.
Fue notable que además de los problemas en Dos Bocas, donde hubo indicios de fugas previo a los simulacros de seguridad, Sheinbaum tuviera que dedicar este lunes algunos minutos a hablar de un derrame en la refinería de Petróleos Mexicanos en Deer Park, Texas. Según Sheinbaum, todo está bajo control ahí, aunque en las instalaciones de Pemex en México no sea posible decir lo mismo.
En los primeros minutos de la actividad estuvo presente Mario Delgado, secretario de Educación Pública para insistir en que el gobierno de Sheinbaum realizará una inversión histórica de hasta un billón de pesos en becas hasta el 2030.
