Sheinbaum impulsa fracking con rectores bajo presión
Captura de pantalla de la transmisión del 15 de abril de 2026.

Los Ángeles Press

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Entre otros directivos estuvo presente con Sheinbaum Ramón Jiménez López, director del Tecnológico Nacional de México, quien desoye quejas por abusos en esa institución.

Aunque el rector de la Autónoma de Coahuila minimizó frente a Sheinbaum los efectos del fracking, estudios publicados por la Universidad de Austin en Texas prueban mayores riesgos a la salud.

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La actividad de este miércoles 15 de abril en Palacio Nacional estuvo centrada en la defensa hecha por Claudia Sheinbaum de la idea de explotar el así llamado “gas no convencional” para reducir la dependencia que México tiene respecto de Estados Unidos.

México importa tres de cada cuatro litros de ese producto de Estados Unidos. En el mundo antes de Donald Trump, la apuesta parecía sensata pues la economía de este país era el ancla de la estabilidad global. Dada la manera en que Trump ha dislocado el orden de la post-guerra fría cualquiera de las certezas que existían todavía en la segunda década de este siglo se han esfumado.

Lamentablemente, quien observe con cuidado quiénes fueron los invitados de Sheinbaum para respaldar esta decisión encontrará difícil creer que puedan ser imparciales o que los criterios científicos que dicen representar efectivamente prevalecerán sobre otras consideraciones.

Junto a Sheinbaum estuvieron Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, así como los rectores o directores de algunas de las instituciones con mayor número de alumnos en sus respectivas matrículas; también estuvo, en lo que parece ya un indicio de lo que ocurrirá, el rector de una universidad ubicada en la zona donde se prevé que este proyecto inicie.

En el papel, podría suponerse que los rectores hablarían desde el punto de vista de la ciencia. En la realidad, sin embargo, son personajes que conducen instituciones asediadas, difícilmente sostenibles e incapaces de planear siquiera en el horizonte sexenal, pues cada año deben suplicar a los diputados del partido que controla la mayoría en San Lázaro que liberen los recursos necesarios para operar.

Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la UNAM. Captura de pantalla de la transmisión del 15 de abril de 2026.
Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la UNAM. Captura de pantalla de la transmisión del 15 de abril de 2026.

La Universidad Nacional Autónoma de México estuvo representada por Leonardo Lomelí Vanegas, quien hizo una intervención breve, acotada. Algunas instituciones representadas, como en el caso del Instituto Politécnico Nacional ni siquiera son en realidad autónomas. Son direcciones generales integradas en los organigramas de otras instituciones que deciden por ellas y en las que difícilmente hay espacio para la discusión.

Un ejemplo perfecto de ello lo ofrece Ramón Jiménez López, quien estuvo presente en Palacio Nacional hoy en su calidad de rector del Tecnológico Nacional de México, una institución con un historial marcado por la tolerancia al abuso sexual de sus alumnas, profesoras y empleadas, como lo documenta el texto que aparece enlazado después de este párrafo.

Lejos de que se proteja a las mujeres que estudian o trabajan en áreas administrativas o docentes del Tecnológico de México, la realidad que se vive ahí es la de un miedo constante a reportar los hechos de violencia sexual porque no se actúa y cuando se actúa es contra las profesoras, las empleadas o las estudiantes que se atreven a criticar como lo documenta ese texto.

A la izquierda del cuadro, con corbata roja, el director general del Instituto Tecnológico de México, Jiménez López.
A la izquierda del cuadro, con corbata roja, el director general del Instituto Tecnológico de México, Ramón Jiménez López.

¿Qué tanta disposición podría tener Jiménez López a publicar a nombre del Tecnológico Nacional de México una opinión crítica de una política que impulse Sheinbaum? Es difícil imaginar que ello pudiera ocurrir.

E incluso en las universidades que son autónomas y que, por ello, uno podría suponer que tienen la capacidad para expresar alguna opinión crítica de las políticas que impulsa en la actualidad el gobierno federal, es difícil. La razón es que existe el riesgo que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público las castiga, incluso con un simple retraso en la entrega de los fondos, implica problemas para los rectores.

Los problemas pueden ir desde paros de los trabajadores hasta la movilización inducida desde las bases de Morena para defenestrar a un rector indispuesto a seguir las instrucciones de Palacio Nacional.

Basta recordar la manera en que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador avasalló, literalmente, a los directivos del Centro de Investigación y Docencia Económicas, para darse cuenta de lo costoso que puede ser para una institución de educación superior, sin importar cuántos científicos de altísimo perfil pudiera tener en su claustro de profesores, oponerse a la voluntad presidencial en el tema que sea.

No debe sorprender en ese sentido que Jesús Octavio Pimentel Martínez, el rector de la Universidad Autónoma de Coahuila, haya estado en primera fila en Palacio Nacional para, ya desde ahora, antes de que se publique cualquier investigación, “estudio sobre el estado del arte” o incluso una compilación de artículos sobre el fracking en México, ya aplaudiera la decisión presidencial.

En su caso, además del súbito interés de Sheinbaum en el tema del fracking, contrario a todo lo que la Cuarta Transformación decía contra los gobiernos del PRIAN la década pasada, Pimentel Martínez es rector en un estado precisamente gobernado por el PRIAN.

Un estado que, ya desde que los hermanos Rubén y Humberto Moreira fueron gobernadores (2005-17) exigía que se le permitiera iniciar la explotación de los yacimientos de “gas no convencional” sin importar que se tuviera que usar agua que en cualquier otro escenario podría ser aprovechada para consumo humano, para extraer el gas.

Tal y como hacían los Moreira en el palacio de gobierno de Saltillo, Pimentel Martínez aprovecho sus minutos de fama en la tribuna de Palacio Nacional para exaltar tanto como fuera posible las que según él son las muchas ventajas de esa explotación y para minimizar, también tanto como fuera posible, los muchos riesgos.

Pimentel Martínez presentó el caso de Texas como el ejemplo a seguir. Solícito, declaró que “con la tecnología actual que básicamente (el fracking) ya alcanzó un nivel muy estable”.

Y es fácil comprender por qué cuando se considera que las cuencas geológicas que actualmente se explotan al norte del Río Bravo son casi iguales en todo a las que existen al sur del río que marca la frontera en Estados Unidos y México.

Sin embargo, ya desde ahí se puede ver el riesgo que implica confiar en sus afirmaciones pues, contrario a lo que él dijo acerca de que no hay riesgos en Texas provocados por el fracking, toda la evidencia disponible habla de los riesgos que plantea la explotación de ese recurso.

Sin considerar las posibles consecuencias en materia de explotación del agua y centrándose sólo en los efectos negativos en la salud de las personas, el doctor Ziyue Xu de la Universidad de Texas en Austin publicó en 2023 un estudio donde encontró que:

Cuando se comparan los condados según su disponibilidad de reservas de gas explotado por medio de fracking en sus periodos anteriores y posteriores al inicio de ese tipo de explotación, los condados que tienen las más grandes reservas de ese gas tienen 5.31 más casos de asma (enfermedad general respiratoria) que requieren de hospitalización por cada 100 mil habitantes. En otras palabras, quienes viven en condados donde se practica la explotación por medio de fracking en Texas, el ejemplo que usó el rector de la Universidad Autónoma de Coahuila, hay más enfermos de asma.

El estudio del doctor Xu está disponible en los repositorios de la Universidad de Austin en Texas aquí y aparece como PDF después de este párrafo aunque, lamentablemente, sólo está disponible en inglés.

Como sea, fieles a las prácticas del aplauso unánime a quien dirige los destinos del país, al final de la actividad la titular de la presidencia posó con los rectores y directores de las instituciones de educación superior que estuvieron presentes en Palacio Nacional.

Poco antes, Sheinbaum insistió en que no se han iniciado operaciones de fracking en México y en que su gobierno consultará, aunque ella misma reconoció que todavía no decide si la consulta será nacional o sólo en las regiones que pudieran verse más directamente afectadas por estos proyectos, como sería el caso de Coahuila.

Captura de pantalla de la transmisión del 15 de abril de 2026.
Captura de pantalla de la transmisión del 15 de abril de 2026.

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