Tula en abandono ecológico y crisis ambiental

Ignacio García

Compartir

La contaminación de Tula, desde los años sesenta, inició con la refinería y la termoeléctrica: Marco Antonio Moreno Gaytán.

Por Ignacio García

La zona Tula-Tepeji es una de las regiones con mayores problemáticas ambientales en el país, en donde se concentra más del 40 por ciento de la contaminación aérea y terrestre que se presenta en el estado de Hidalgo, de acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales federal (Semarnat).

Aunque el ex presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se comprometió a impulsar la restauración ecológica en la región en 2019, hasta el momento no se han destinado más de 63 mil millones de pesos que se requieren para implementar el proyecto de atención a la zona de Tula, en donde opera la refinería Miguel Hidalgo y la termoeléctrica Francisco Pérez Ríos.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que la región de Tula sería una prioridad para su administración, por lo cual buscarían la implementación de una serie de políticas ambientales orientadas en la restauración ecológica en el sur del estado, no obstante, hasta el momento no se han ejecutado recursos para su atención.

Al respecto, el presidente de la Sociedad Ecologista Hidalguense (SEHI), Marco Antonio Moreno Gaytán, refirió que esta problemática se ha profundizado desde la década de los setenta, cuando comenzaron a operar la refinería y la termoeléctrica en la región, así como la recepción de las aguas residuales provenientes del Valle de México.

El activista explicó que tanto los gobiernos estatales como federales durante años han dejado de atender esta problemática, lo que a su vez ha impactado en la calidad del aire en la zona, así como en la concentración de diferentes elementos químicos que son dañinos para la salud humana y para el medio ambiente.

El defensor de los derechos ambientales recordó que no ha existido regulación en la zona, debido a que se ha permitido la operación de constructoras, cementeras y coqueras que también contribuyen a la generación de gases contaminantes para la zona sur de la entidad.

Aunque desde hace dos décadas interpusieron una denuncia formal ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por las afectaciones en la calidad del aire en la zona, no recibieron ninguna respuesta, mientras que la contaminación impide mejorar las condiciones de vida de la población.

Por su parte, Jonathan Job Morales, presidente de la organización Biofutura, también coincidió en que no se han efectuado acciones contundentes para impulsar la restauración ecológica en la zona, debido a que prevalece el abandono por parte del Estado y no se han efectuado estudios contundentes en la materia.

Asimismo, sostuvo que los gobiernos municipales han dejado de intervenir en la zona, sin invertir en el desarrollo de plantas tratadoras de aguas residuales, que podrían ayudar a disminuir los efectos de la contaminación que se presentan en distintas regiones de la entidad.

En un recorrido realizado por quien escribe estas líneas, se constató que la contaminación en la zona Tula es una problemática que han normalizado los pobladores, quienes consideraron que las autoridades federales y estatales se han olvidado del tema.

Para Diana Elizabeth Zacatenco, habitante de la colonia 16 de enero en Tula, la contaminación tanto en el aire como en el agua representa un problema que puede ser más dañino para la población en los siguientes años, pues constantemente presentan problemas respiratorios.

“Yo veo como desde que nos vinimos a vivir aquí hace más de 15 años nos hemos enfermado mucho, y creo que es por la contaminación”, relató la comerciante, quien denunció la alta polución generada por la concentración de diferentes empresas contaminantes que operan en la región.

De la misma manera, Yohali Montero Castro, habitante de la colonia Centro en Tula, recordó que desde las inundaciones ocasionadas por el desbordamiento del río Tula en septiembre de 2021, las autoridades federales se comprometieron a resolver el problema sin atender a profundidad el mismo.

“Nos dijeron que iban a arreglar todo, pero ya pasaron casi cinco años y no tenemos ninguna respuesta, la verdad ya no esperamos nada del gobierno”, relató la joven estudiante, quien ha tratado de migrar de ciudad, pero su familia se ha rehusado, ya que construyeron su patrimonio en Tula.

A su vez, Claudia González Martínez, investigadora de Ciencias Ambientales de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), también coincidió en que los estudios científicos que se han realizado en la zona han mostrado la alta concentración de partícula PM10, dióxido de carbono, azufre que existen en el aire, mientras que en el suelo han identificado metales pesados que han provocado un mayor deterioro en el suelo.

La académica puntualizó que la contaminación generada en refinería y la termoeléctrica no sólo se concentra en Tula, sino que también se extiende por otros municipios colindantes, en donde se presentan niveles significativos de contaminación aérea y terrestre en la zona sur de la entidad.

Por su parte, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales estatal (Semarnath), Mónica Mixtega Trejo, mencionó que se realizan las actualizaciones correspondientes a los estudios técnicos especializados para conocer la situación de contaminación en la zona, pero recalcó que será una responsabilidad de la Federación la atención de esta problemática.

Agréganos como fuente preferida en Google