Sheinbaum promete seguridad para el Mundial bajo sombra de 'El Mencho'
Captura de pantalla de la transmisión del 26 de febrero de 2026.

Los Ángeles Press

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Sheinbaum agradeció a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, por reafirmar que la inauguración de la Copa Mundial 2026 ocurrirá en la Ciudad de México.

Sheinbaum evitó “polemizar” con Elon Musk, dueño de X, la red social favorita de la Cuarta Transformación.

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Este jueves 26 de febrero, desde Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum salió a promover a México como destino turístico. El énfasis estuvo puesto en la Copa Mundial de Futbol, FIFA 2026, pero el mensaje tuvo un trasfondo más complejo: disipar las dudas —dentro y fuera del país— sobre la capacidad de México para albergar el torneo, pese a ser la sede con el segundo mayor número de partidos, incluida la inauguración, en medio del ruido político y de seguridad que ha provocado la supuesta muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.

El gobierno de México se niega —por razones que sólo conocen sus más altos funcionarios— a presentar evidencia creíble de que el operativo del domingo pasado ocurrió como afirma que ocurrió. La negativa no sólo alimenta la desconfianza: choca con la memoria histórica de otros capos caídos, casos en los que, sin importar el nivel de violencia o peligrosidad del criminal, el Estado siempre exhibió alguna prueba de lo sucedido. Aquí, en cambio, el silencio oficial es la respuesta.

En este caso, por razones que sólo Claudia Sheinbaum y sus incondicionales aceptan como válidas, no hay información disponible que permita ni verificar que Oseguera murió y mucho menos confirmar que si murió, fue en el operativo que el gobierno aduce.

El problema para Sheinbaum y su gobierno es que uno de los más violentos capos, Joaquín Guzmán Loera, no sólo se entregó él mismo, sino que maniobró para que sus hijos siguieran su ejemplo y se sabe que tuvo algo que ver con la manera en que uno de sus antiguos socios, luego adversario, Ismael Zambada, El Mayo, también se entregó ante el gobierno de Estados Unidos.

Como se ha procedido con El Mencho Oseguera, la situación es opaca. Se sabe que hubo un pequeño infierno durante su presunta captura porque se han filtrado fotos y vídeos de algunos de los lugares donde hubo enfrentamientos en el sur de Jalisco, cien kilómetros al sur de Guadalajara, en el municipio de Tapalpa, pero no hay otra información que verifique que efectivamente se detuvo al narcotraficante, y herido fue trasladado a un hospital donde supuestamente bajo custodia del ejército mexicano falleció.

A esta historia, Sheinbaum ignoró cualquier objeción y se empeñó, en cambio, en celebrar una vez más el que su gobierno vaya a aprovechar el Mundial 2026 de la FIFA para promover el turismo a México.

En algún punto de la actividad, Sheinbaum se dijo capaz de garantizar la seguridad de los turistas que decidan venir a México, al tiempo que agradecía el que Gianni Infantino, el mandamás de la FIFA haya afirmado que nada puede cambiar ya la sede del partido inicial de la Copa del Mundo, además de que haya permitido que se honrara a los 25 elementos de las fuerzas federales del gobierno de México que murieron en el marco del enfrentamiento en el que supuestamente falleció Oseguera Cervantes.

La mandataria, acompañada por Gabriela Cuevas y otros funcionarios de las áreas de turismo del gobierno federal, hizo todo lo posible por insistir en la idea de que las ciudades de México, Guadalajara y Monterrey, las tres en las que se llevarán a cabo los partidos de las fases de grupos y las rondas finales del Mundial, son seguras y que el gobierno federal y los de la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León tienen la capacidad para garantizar la seguridad de los turistas.

El tema le sirvió para insistir en la idea de que Estados Unidos debería asumir el control de las aduanas mexicanas, como única vía —según su planteamiento— para frenar el ingreso de armas que se venden legalmente en territorio estadounidense.

Los dichos por Sheinbaum acerca de las armas es otro de los temas en los que, a pesar del odio que se profesan mutuamente la actual presidente y Felipe Calderón Hinojosa, hay más coincidencias que diferencias.

Una y otro han exigido a Estados Unidos que pare las ventas de armas sin reconocer el que no depende de quienquiera que sea el presidente de Estados Unidos, sino que involucra un problema de orden constitucional allá y que, en todo caso, el control de las aduanas es algo que le corresponde al gobierno de México y no al de Estados Unidos, como ambos lo han implicado cuando le exigen a Washington que frene las armas.

Los dichos de Sheinbaum sobre el control de las armas contradicen lo que ella misma repitió este jueves acerca del “diálogo de alto nivel” entre los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá en materia de comercio y seguridad. Según Sheinbaum hay mecanismos de intercambio de información permanente que serán muy útiles para la celebración de la Copa del Mundo que organizan los tres países de lo que, por lo menos hasta ahora, sigue siendo la zona de libre comercio más grande del mundo.

Captura de pantalla de la transmisión del 26 de febrero de 2026.
Captura de pantalla de la transmisión del 26 de febrero de 2026.

La presidente dedicó también algunos minutos a hablar de sus diferencias con Elon Musk, el dueño de la red social favorita de su gobierno, a donde uno acude para enterarse de inmediato qué es lo que piensa la inquilina de Palacio Nacional: X.

En esta ocasión, lejos de insistir en que demandará en tribunales mexicanos a una red social que opera bajo la jurisdicción de tribunales de Estados Unidos, Sheinbaum eludió profundizar en los dichos de Musk, que sólo repite lo que Donald Trump ha dicho en distintas oportunidades acerca de que en México son los cárteles del narcotráfico los que controlan la situación.

Se limitó a decir que no “valía la pena” polemizar con Musk, luego de lo cual dedicó algún tiempo a celebrar su proyecto de reforma constitucional en materia electoral que, de concretarse, tendría como uno de sus objetivos a las redes sociales, pues la mandataria desea que el Instituto Nacional Electoral se convierta en una suerte de tribunal de censura que diga qué se puede publicar y qué no se puede publicar en redes sociales.

La reforma es todo menos segura, pero debe tenerse presente que distintos partidos políticos en México han tratado en diferentes momentos de imponer controles sobre lo que la población pueda decir o no de ellos y los gobiernos que controlan en redes sociales, por lo que no es posible descartar del todo el que, incluso si no hubiera coincidencias en los temas propiamente electorales, sí las hubiera en el tema de convertir al Instituto Nacional Electoral en una junta de censura de lo que se publique o no en redes sociales.

Sheinbaum dijo, en ese sentido, que los empresarios mexicanos debían confiar en su propuesta de reforma electoral pues, según ella, les dará “certidumbre” pues "la reforma refuerza las instituciones democráticas, lo cual contribuye a un entorno más sólido y estable para la actividad empresarial”.

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