Según el gobierno federal tiene vacunas contra el sarampión suficientes para inocular al 95 por ciento de la población. En "dos meses" se estima resolver el brote.
Sheinbaum promovió una vez más su idea de una reforma electoral que elimine contrapesos al Poder Ejecutivo Federal.
Los Ángeles Press
La actividad en Palacio Nacional este martes 20 de enero estuvo orientada a exhibir lo que el gobierno federal considera sus principales logros en materia de salud pública.
El anuncio más destacado fue la presentación de una credencial única para los derechohabientes de los distintos sistemas de salud que operan en el país, cuyo diseño se muestra más adelante en esta entrada. El documento fue presentado como un paso hacia la integración y eficiencia del sistema sanitario nacional.
Sin embargo, detrás del discurso de avances y mejora continua, el propio gobierno federal tuvo que admitir un hecho que desentona con la narrativa oficial: el sarampión ha regresado a México. Se trata de una enfermedad que hasta hace pocos años era considerada erradicada o, en el mejor de los casos, reducida a niveles marginales gracias a campañas de vacunación sostenidas durante décadas.
Pese a la gravedad del reconocimiento, en Palacio Nacional no hubo una explicación clara sobre las causas internas de este retroceso. Como ha ocurrido en otros episodios en los que la realidad contradice los planes y programas de la llamada Cuarta Transformación, la responsabilidad quedó difuminada y sin una autocrítica explícita sobre las fallas en cobertura, prevención o seguimiento epidemiológico.
En su lugar, el énfasis se colocó en el contexto internacional. Según el secretario de Salud del gobierno de Claudia Sheinbaum, David Kershenobich, “Canadá ya perdió su estado libre de sarampión al tiempo que hacía ver que México y Estados Unidos han estimado que necesitarán “dos meses" para tratar de erradicar los brotes actuales.
La referencia a lo que ocurre fuera del país no disipa, sin embargo, la preocupación central: el retorno del sarampión en México representa un serio llamado de atención sobre el estado real de la política de vacunación y la capacidad del sistema de salud para prevenir enfermedades que ya habían sido contenidas. En ese punto, los anuncios administrativos y las credenciales nuevas resultan insuficientes frente a una amenaza que afecta directamente a la salud pública.
Debe hacerse notar además que no es claro qué implica en ese caso la referencia a Estados Unidos, pues al norte del Río Bravo se vive un periodo de profunda incertidumbre respecto del uso de las vacunas, mientras que en Palacio Nacional Kershenobich insistía en que México tiene suficientes vacunas para los próximos dos años.
Según el titular de la Secretaría de Salud tiene poco más de 23 y medio millones de dosis de vacunas contra el sarampión “número suficiente para los próximos dos años” lo que tendría que ser suficiente, según se dijo, para vacunar al 95 por ciento de la población.
Respecto de la credencial única para los servicios de salud, el subsecretario de esa dependencia, Eduardo Clark García, dijo que será un medio de identificación disponible en formatos digital y físico que busca generar un sistema universal de salud.

Según dijo, la idea es que represente el derecho a la salud en las instituciones públicas de salud del gobierno, de modo que se conozca la afiliación de quienes la tengan y se pueda acceder más fácilmente al historial clínico de quienes lo tengan, lo que plantea, desde luego, todo tipo de dudas acerca de qué tanto está dispuesto o será capaz el gobierno de proteger lo que uno podría suponer que es información personal y confidencial.
Emitir la nueva credencial tendrá un costo de tres mil 500 millones de pesos y la expedición de los plásticos iniciará en distintos momentos del mes de marzo en las 32 entidades de la República.
En la expedición del plástico estará involucrada, además de la secretaría de Salud, la del Bienestar.
Luego de ello, otros funcionarios del gabinete de Salud dieron cuenta de los avances en sus respectivas dependencias. El Instituto Mexicano del Seguro Social informó que entregarán cinco hospitales generales, dos en Sonora, además de otros tres en Guanajuato, Hidalgo y Yucatán, uno de especialidad en Campeche y otro más en la Ciudad de México. El ISSSTE, a su vez, inaugurará otro más en la capital del país.
Poco antes de las nueve de la mañana, agotada la información y el interés en lo que los funcionarios de Salud decían de sus planes y programas, Sheinbaum regresó a reiterar su idea de impulsar una reforma electoral que elimine la representación proporcional.
A la sombra de López
Como ya es frecuente, usó el arsenal retórico que Andrés Manuel López Obrador usó en su momento para impulsar otras reformas que eliminaran contrapesos institucionales en México e incluso Sheinbaum desplegó durante varios minutos una imagen de López Obrador, todavía con la banda presidencial, Ifigenia Martínez y ella misma, mientras insistía en descalificar a quienes han expresado reservas por el alcance y posibles consecuencias de la reforma que Sheinbaum promueve.
La propia Sheinbaum admitió que la fotografía, que aparece después de este párrafo, había sido editada de modo que sólo aparecen López Obrador, Ifigenia Martínez y ella misma, al tiempo que criticaba y descalificaba a quienes no se alinean con los puntos de vista de su gobierno en el tema de la reforma electoral.

Sheinbaum evitó pronunciarse sobre si los gobiernos de los estados deben impulsar o no las consultas de revocación de mandato, aunque insistió en defender la que existe a escala federal y que ella trata de empatar con la elección legislativa intermedia de 2027 en lugar de celebrarla por separado.
No hubo preguntas a la titular de la presidencia de la República sobre la visita oficial de Mary Simon, quien es la gobernadora general de Canadá, equivalente a jefe de Estado en otros diseños institucionales, quien llegó ayer por la tarde a México y fue recibida por el canciller Juan Ramón de la Fuente.
La visita de Simon es especialmente importante para Canadá, pues antes de ser la gobernadora general, fue embajadora de su país en Dinamarca, el país de Europa que controla, todavía ahora, el territorio de Groenlandia.
La semana pasada, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, viajó a China para "reiniciar" la relación con ese país y, en sentido opuesto a lo hecho por México, que imitó los aranceles que Donald Trump impuso a los productos chinos, Carney eliminó los que existían para la importación a su país de la mayoría de los productos hechos en China.
La propia Simon reconoce en su página institucional que la visita a México, al mediodía de hoy en Palacio Nacional, ocurre a petición del primer ministro Carney, como se puede leer en francés aquí y en inglés aquí.
