Sheinbaum dedicó poco más de un minuto a señalar que la Fiscalía General de Guanajuato conduce las investigaciones sobre la masacre en Salamanca.
Aunque Sheinbaum eludió dar detalles sobre la masacre, no disputó la cifra de once personas muertas en Salamanca, Guanajuato.
Los Ángeles Press
La actividad de este lunes 26 de enero en Palacio Nacional estuvo dedicada, en apariencia, a presentar algunas de las acciones que el gobierno federal planea organizar de manera paralela a la Copa Mundial de Fútbol que se celebrará este año en Canadá, México y Estados Unidos, éstas dos últimas sedes en condiciones todavía inciertas.
Como ha sido constante desde el inicio de esta administración, el énfasis estuvo puesto en presentar este tercer Mundial organizado por México como un evento distinto a los de 1970 y 1986. Sheinbaum y sus colaboradores insistieron en que no habrá exenciones fiscales asociadas a las actividades económicas vinculadas al torneo y reiteraron que las condiciones contractuales vigentes fueron heredadas de gobiernos anteriores, deslindando así a la actual administración de los compromisos asumidos.
En ese mismo marco, la presidente celebró como un mérito el hecho de que, según sus palabras, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación hayan optado por vehículos menos costosos que los utilizados anteriormente. Sin embargo, omitió que esta decisión implica ahora que el Poder Judicial asuma directamente los costos de mantenimiento de unidades con características especiales —como blindaje—, un gasto que antes no recaía en esa institución. Hasta el momento, ni la Corte ni la Presidencia han abordado públicamente las implicaciones operativas y presupuestales de esta medida, más allá de los elogios a la cancelación del contrato de arrendamiento.
Claudia Sheinbaumavanzó luego hacia una sucesión de temas de naturaleza y peso claramente disímiles. Sheinbaum respondió preguntas que fueron desde la eventual realización de un concierto de BTS, la agrupación musical surcoreana, hasta la entrega de un narcotraficante canadiense en la embajada de Estados Unidos en México y, apenas de manera marginal, la masacre que dejó once personas muertas en Salamanca, Guanajuato.
En el desarrollo de la actividad, la mandataria explicó que su gobierno estableció contacto con autoridades de Corea del Sur con el objetivo de resolver lo que, a juzgar por el tiempo y la atención concedidos, parece ocupar un lugar relevante en su agenda: incrementar el número de fechas de los conciertos que el grupo BTS ofrecerá en México.
Sheinbaum no ofreció detalles de la conversación con Lee Jae-myung. Sin embargo, sí dejó constancia explícita de su interés en subrayar la importancia que, para su administración, tiene la posibilidad de asegurar más presentaciones del grupo surcoreano en el país, como ella misma lo expuso en el video que acompaña estas declaraciones.
El contraste resulta significativo. Mientras desde Palacio Nacional se realizan gestiones de carácter cultural y de entretenimiento que parecen adquirir un estatus prioritario, la relación comercial entre México y Corea del Sur atraviesa un momento poco favorable. Lejos de impulsar un acuerdo que mitigue tensiones comerciales o evite la imposición de aranceles, el gobierno mexicano optó por alinearse con la política arancelaria de Estados Unidos.
Esta decisión implica replicar la estrategia impulsada por Donald Trump contra economías asiáticas, en lugar de explorar salidas diplomáticas o comerciales propias, como lo hizo recientemente Canadá al buscar acuerdos con China. El resultado previsible será el encarecimiento de productos estratégicos para la economía mexicana —celulares, memorias, procesadores y diversos componentes electrónicos—, con impactos directos en consumidores y cadenas productivas.
En ese contexto, la atención dedicada a asegurar conciertos contrasta con la ausencia de una discusión pública de mayor calado sobre las consecuencias económicas y geopolíticas de las decisiones comerciales adoptadas por el gobierno mexicano.

Captura de pantalla de la transmisión del 26 de enero de 2026.
Incluso presentó en pantalla las historias de Instagram que Wedding mismo usó para dar cuenta de su decisión de terminar con lo que apuntaba a convertirse en una cacería en su contra.
Luego de ello, Sheinbaum agradeció al gobierno de Brasil el que resguarde, desde el fin de semana, la sede de lo que fue la embajada de México en Lima, Perú. El gobierno peruano decidió romper relaciones con México como protesta por la decisión de México de interferir con la procuración de justicia del país andino al ofrecer asilo político a Betssy Chávez, la exprimera ministra de Perú que apoyó el malogrado golpe de Estado que intentó Pedro Castillo, quien ahora está encarcelado por ese y otros delitos.
En lo que hace al Mundial de Futbol, Sheinbaum se atuvo a lo que empezó a decir desde finales del año pasado cuando ese asunto cobró más relevancia por las expectativas que suelen generar ese tipo de competencias deportivas. La idea es que esta Copa Mundial será distinta por las actividades paralelas que el gobierno federal organizará a las que, una vez más, invitó Sheinbaum.
De la masacre en Salamanca, Sheinbaum se limitó a decir que el caso está actualmente bajo la gestión de la Fiscalía General de Justicia de Guanajuato aunque adelantó que más tarde el gabinete de seguridad dará a conocer la información disponible.
En conjunto, la comparecencia dejó ver una agenda fragmentada, en la que asuntos de alto impacto económico, diplomático y de seguridad pública compiten —y en ocasiones se diluyen— frente a temas de carácter simbólico y de entretenimiento, sin que se ofrezca una reflexión de mayor calado sobre las prioridades del gobierno federal.