Sheinbaum entre Trump y Cuba en plena negociación del T-MEC
Captura de pantalla de la transmisión del 16 de marzo de 2026.

Los Ángeles Press

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Sheinbaum habló de su deseo de buscar una nueva conversación telefónica con Trump, aunque no dio detalles.

La colecta por Cuba ocurre en momentos en que el gobierno de Sheinbaum ya renegocia el acuerdo comercial que firmaron Trump y AMLO.

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La actividad en Palacio Nacional este lunes 16 de marzo se centró en la defensa de las posiciones que el gobierno de México sostiene frente a distintos conflictos iniciados —o con amenaza de iniciarse— por el gobierno de Estados Unidos.

El más notable es el que comenzó con Irán. Pero el más cercano, y al que el gobierno de Claudia Sheinbaum parece apostar más, es el que Donald Trump ha insinuado que podría evitarse mediante alguna forma de diálogo entre su gobierno y el de Cuba.

Fiel a la plantilla que heredó de los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional, que siempre usaron a Cuba como el punto para expresar algún desacuerdo o diferencia con Estados Unidos, buena parte de lo dicho este lunes en el Salón Tesorería de Palacio Nacional siguió lo que en su momento hubieran podido decir Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz o Luis Echeverría Álvarez sobre la relación con Cuba y la manera en que afecta la relación de México con Estados Unidos.

El problema, desde luego, es que López Mateos, Díaz Ordaz y Echeverría vivían en un mundo en el que no había Tratado de Libre Comercio o su sucesor, el actual Tratado México-Estados Unidos-Canadá que Trump y Andrés Manuel López Obrador promovieron hace seis años como la solución a todos los males del acuerdo original.

En lo que ya se ha vuelto una rutina difícil de creer, Trump repite que el acuerdo que él mismo negoció estuvo mal pactado y que otros se aprovecharon de él. El argumento reaparece cada vez que busca presentarse como víctima de su amigo López Obrador y, sobre todo, de Justin Trudeau, el exprimer ministro de Canadá.

El problema es más complejo ahora, además, porque Trump tiene el control de los así llamados “códigos nucleares” y hay políticos en su país, como el expresidente de la Cámara Baja, Newt Gingrich, que alientan a Trump a “resolver” la situación en el Estrecho de Ormuz con el uso de armas termonucleares.

La situación es más grave porque luego de las amenazas que hizo Trump de invadir Groenlandia, lo que lo hubiera enfrentado con quienes fueron los aliados de Estados Unidos en la Organización del Tratado del Atlántico Norte, ahora el presidente de Estados Unidos quiere usar el mismo acuerdo que da vida a la OTAN para exigirle a Europa, Japón y otros miembros de esa alianza que envíen buques o tropas a enfrentar a Irán.

En una situación así de compleja no está claro qué tanto convendría a México enfrentar a Estados Unidos cuando la negociación del TMEC ya inició en los hechos y hay una serie de quejas por las malas prácticas del gobierno de Sheinbaum que, incluso si Kamala Harris fuera la presidente de Estados Unidos seguirían siendo un problema para la relación entre ambos países.

Pelear con Walmart

Y peor cuando la Procuraduría Federal del Consumidor, la Profeco, una entidad que depende directamente de la Presidencia de la República ha iniciado una “demanda colectiva” contra uno de los grupos comerciales más emblemáticos de Estados Unidos: Walmart.

La demanda contra esa empresa comercializadora es tan significativa para el futuro de la relación que Sheinbaum tuvo que dedicarle tiempo al tema esta mañana.

La demanda es, en estricto sentido, sólo porque la empresa canceló pedidos que no entregó a personas que hicieron compras en línea hace poco menos de un año. En una situación normal un tema así no tendría por qué involucrar al gobierno federal. Es algo que podrían resolver funcionarios a nivel de ventanilla.

Es probable incluso que cuando la Profeco inició el proceso se pensara que era una manera de mostrar de manera segura un mecanismo de defensa, pero el contexto de la relación con Estados Unidos como está en la actualidad cambia las cosas y hace de cualquier conflicto un posible pretexto para que las cosas empeoren.

Por lo pronto, Sheinbaum tuvo el cuidado de no exagerar el problema y limitar el asunto a un problema que se puede resolver.

El problema es que lo hizo casi al mismo tiempo que anunciaba y defendía airadamente la idea de hacer una colecta nacional a favor de Cuba que, ésa sí, es muy difícil de separar del contexto general de la relación de Estados Unidos con Cuba, que ha sido difícil siempre y en la que México ha usado su relación con Cuba para decir o hacer cosas que, de otra manera, respecto de otros países, no haría.

Sheinbaum usó el tema de la colecta para reprochar a los grupos que en México critican a Cuba sin reconocer que las críticas al gobierno de Cuba no vienen sólo de lo que ella, al más puro estilo de López Obrador, que —por cierto— fue quien promovió la colecta en un desplegado que él y otras personas con algún perfil público firmaron y publicaron en medios dóciles a López Obrador.

Captura de pantalla de la transmisión del 16 de marzo de 2026.
Captura de pantalla de la transmisión del 16 de marzo de 2026.

El llamado de López Obrador a depositar a favor de Cuba, publicado con el título de “El destino de Cuba no nos es ajeno”, obligó a Sheinbaum a anunciar que esos depósitos serán “fiscalizados”.

AMLO y su amigo Trump

No es indisciplina de Sheinbaum con su predecesor, es que, una vez más, la nueva realidad creada por Trump, a quien López Obrador repetidamente llamó “su amigo” hace más difícil cualquier envío que se haga a Cuba, pues puede caer de inmediato en alguno de los supuestos de la "ayuda al terrorismo".

El problema se agrava, además, porque tanto Sheinbaum como López Obrador han hecho todo lo posible por defender la idea de que los cárteles mexicanos de las drogas no son organizaciones terroristas cuando es claro que operan en la lógica de grupos dedicados a infundir terror, miedo, como su manera de imponer su control sobre el territorio.

Y peor cuando, como hoy mismo hizo Sheinbaum, el gobierno de México se dice respetuoso de los militares y policías que han muerto en enfrentamientos con esos grupos criminales.

Este lunes, por ejemplo, Sheinbaum se mostró solidaria con los familiares de los militares muertos en el operativo en el que supuestamente se “abatió” a Nemesio Oseguera, conocido como El Mencho.

Dado que su mismo gobierno se niega a ser transparente respecto de esos hechos, es inevitable plantear dudas acerca de lo que realmente ocurrió con el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.

Sheinbaum también dedicó algunos minutos a insistir en que su gobierno intentará presentar su “Plan B” para la reforma electoral, tema que le estalló en las manos luego de que tanto el Partido del Trabajo como el Verde se negaran a respaldar la idea de reconcentrar todavía el poder en manos de Morena y los incondicionales de la propia titular de la presidencia de la República.

De igual modo, celebró que el 2025 haya cerrado con una baja tasa de desempleo, la más baja de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, sin reconocer que ahí hubo un efecto único, el del aumento en los pedidos que hicieron muchas empresas de Estados Unidos a sus socias en México para evitar los aranceles de Trump que, a pesar de la más reciente resolución de la Suprema Corte de Justicia en Washington, D.C., siguen siendo parte de las medidas que Trump podría imponer contra México, Canadá y cualquier otro país.

Casi al terminar la actividad, Sheinbaum habló de la posibilidad de volver a sostener una conversación telefónica con Trump sin que se ofrecieran mayores detalles.

Captura de pantalla de la transmisión del 16 de marzo de 2026.
Captura de pantalla de la transmisión del 16 de marzo de 2026.

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