Sheinbaum enfrenta mayor presión por extradición de Rocha Moya
Captura de pantalla de la transmisión del 6 de mayo de 2026.

Los Ángeles Press

Compartir

Sheinbaum aprovechó también los excesos verbales de Isabel Díaz Ayuso, la política española de gira por México, para presentarse como víctima.

Quizás para evitar choques con Sheinbaum, el cardenal de la Ciudad de México, Carlos Aguiar Retes, canceló actividades de Díaz Ayuso en la catedral primada.

Los Ángeles Press

Este miércoles 6 de mayo, en Palacio Nacional, volvió a imponerse el tono de molestia de la titular de la Presidencia ante las consecuencias políticas que ha tenido para su gobierno y para Morena la decisión de la administración de Donald Trump de solicitar la extradición de Rubén Rocha Moya y otros nueve personajes de la vida pública de Sinaloa. Algunos de ellos son funcionarios o exfuncionarios públicos; otros aparecen vinculados, al menos en las narrativas predominantes en medios locales, con el crimen organizado.

Aunque Claudia Sheinbaum evita tanto como puede ponerle nombre y apellido a la causa de su enojo, es claro que el gambito que le ha puesto el gobierno de Trump es incómodo por decir lo menos.

Hoy durante varios minutos, a la menor provocación insistió en presentar a su gobierno como víctima de una conjura y no dudó en usar al gobierno de Chihuahua como el pararrayos de su ira por el asunto de los operativos de la Agencia Central de Inteligencia muertos en lo que sigue sin saberse qué fue en realidad.

Es claro que, a pesar de lo mucho que Sheinbaum ha dicho acerca de colaborar y confiar en Trump en los últimos dos años, la realidad, lo que se ve ahora, es que ni había tal colaboración y la confianza era, en el mejor de los casos, un mutuo fingimiento de Palacio Nacional con la Casa Blanca que no queda claro cómo se resolverá en el futuro inmediato.

Y Trump está lejos de calificar alto en las medidas de confianza de otros jefes de Estado de gobierno, Friedrich Mertz, el jefe de gobierno de Alemania recientemente rompió lanzas con Trump por los efectos que tienen en los mercados internacionales las decisiones desafortunadas de Trump en los mercados energéticos.

Captura de pantalla de la transmisión del 6 de mayo de 2026.
Captura de pantalla de la transmisión del 6 de mayo de 2026.

El sordo conflicto con el gobierno de Canadá sigue sin ser estridente, pero es claro que mientras Trump y sus subalternos, incluido el polémico embajador de Trump en Ottawa, no dudan en atacar a Mark Carney a la menor provocación, el jefe de gobierno de Canadá busca fortalecer sus vínculos históricos con el Reino Unido y de manera más general con Europa.

Incluso en el Reino Unido, donde había quienes esperaban que la “relación preferencial” entre Washington, D.C. y Londres sobreviviría a los constantes excesos de Trump, hay una clara conciencia de esa “relación preferencial” no los va a salvar y mayorías de británicos ahora se expresan abiertamente por reincorporarse a la Unión Europea, en un claro repudio a Trump y sus aliados locales que impulsaron, hace diez años, la llamada Brexit.

En ese sentido, sería difícil que las cosas en México siguieran como estaban, pero también sería necesario reconocer dos problemas.

Dos problemas

El primero, y quizá el más evidente, es que Sheinbaum y su equipo buscan imponer activamente la unanimidad en torno a sus decisiones, una tendencia que acompañó el nacimiento del actual gobierno y que difícilmente parece destinada a cambiar en el futuro.

El riesgo más evidente e inmediato lo enfrenta el gobierno de Chihuahua. Un total de 50 empleados de la Fiscalía del Estado han sido llamados a declarar a la Fiscalía General de la República en lo que tiene toda la imagen de un proceso sumario para insistir en la idea de alguna deslealtad, a pesar de que quien autorizó el ingreso a México de esos agentes que se presentaron en Chihuahua fue el gobierno federal mismo.

El segundo, es que ahora deben reconocer que no tenían la fórmula ideal para resolver las exigencias de Trump. Lejos de señalar como lo hicieron en Ottawa tanto Justin Trudeau como luego Mark Carney el riesgo de aceptar todas las exigencias de Trump, acá la hipótesis de trabajo fue aceptar todo lo que decía Trump en nombre de tener “la cabeza fría”.

Ésa fue la razón por la que Sheinbaum y su equipo ignoraron todas las leyes en materia de extradición y entregaron a Trump a cuanto reo pudieron, en algunos casos violando el debido proceso. Para hacerlo, Sheinbaum señaló que se corría el riesgo de que los magistrados o ministros del Poder Judicial en funciones antes de la elección liberaran a los imputados.

Incluso cuando ocurrió la captura de Ryan Wedding, el capo canadiense del narcotráfico, en territorio mexicano, Sheinbaum insistió en presentar esa captura como una decisión de Wedding de entregarse, a pesar de que Kash Patel, el director del Buró Federal de Investigaciones de Trump hizo alarde a medios de Estados Unidos y en sus propias redes sociales de que habían sido elementos de esa agencia quienes habían arrestado a Wedding en México.

Fue la televisión pública de Canadá, la Canadian Broadcasting Corporation, la que desmintió la narrativa que la propia Sheinbaum impulsó desde su tribuna en Palacio Nacional en el sentido de que Weddding se entregó.

Ello lleva a lo que se dibujó ayer en los actos para conmemorar la batalla del Cinco de Mayo en Puebla y que tomó mayor forma este miércoles en Palacio Nacional que es convertir al enojo presidencial por los excesos de Trump en el pretexto para imponer la unanimidad acerca de cualquier decisión.

El factor Díaz Ayuso

Tristemente, a alguien se le ocurrió traer a la titular de la autonomía de Madrid, España, a México, Isabel Díaz Ayuso y ella ha aprovechado cada minuto que tiene aquí para hacer lo que hace en España: dividir, alentar odios y resentimientos para ganar votos de uno u otro lado del Atlántico.

Los efectos fueron tan evidentes ya desde el final de su visita a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, que el cabildo de la Catedral Primada de la Ciudad de México canceló una actividad con Díaz Ayuso, en lo que muchos interpretan como una decisión de Carlos Aguiar Retes, el cardenal y arzobispo de México para tomar distancia de los excesos de Díaz Ayuso.

No en balde, esos excesos fueron aprovechados esta mañana en Palacio Nacional por Sheinbaum para insistir en la idea maniquea de la historia de México que heredó de Andrés Manuel López Obrador y a quien, no en balde, volvió a referirse repetidamente como “presidente López Obrador”, en algo que hace 18 años, cuando había panistas que trataban de hacer eso mismo con Vicente Fox, la izquierda entonces nucleada en el Partido de la Revolución Democrática, repudiaba y denostaba.

Captura de pantalla de la transmisión del 6 de mayo de 2026.
Captura de pantalla de la transmisión del 6 de mayo de 2026.

Por lo pronto, este miércoles, Sheinbaum insistió en presentar a su gobierno como víctima de los excesos de quien ella misma presumía ser capaz de controlar gracias a su “cabeza fría”, aunque en los hechos no haya referencias explícitas ni claras a Donald Trump como quien, en última instancia, decide este tipo de situaciones.

Es claro que el gobierno de México le apuesta a dejar que el reloj de los sesenta días para cumplir con la extradición de Rocha Moya y sus aliados se agote mientras ocurre algo que, en todo caso, no es claro.

¿La lógica es la de esperar que Estados Unidos se desista? ¿A cambio de qué lo haría? ¿Por qué lo haría Estados Unidos cuando ese país está a punto de ingresar en la dinámica de la elección intermedia allá en la que lo que sea que decida el gobierno de México respecto de Rocha Moya se usará para mal?

En las declaraciones y opiniones de otras figuras de Morena incluso se pueden ver llamados, como el del gobernador de Baja California Sur la tarde del martes 5 de mayo, a que Estados Unidos modere su actitud. Más allá de que habrá que ver si Víctor Castro no pierde su visa y ve aumentar las alertas de viaje del Departamento de Estado a Cabo San Lucas y otros puntos turísticos en Baja California, el problema no se va a resolver tan fácilmente.

Otras voces en Morena insisten en pedir pruebas a Estados Unidos antes de que procedan a entregar a Rocha Moya y a los nueve coacusados. El problema es que el tratado que regula las extradiciones no permite ese tipo de salidas. No hay obligación del país que pide la extradición para adelantar la presentación de esas pruebas.

La única limitación que México podría haber invocado era la de la imposición de la pena de muerte. Dado que el Departamento de Justicia anunció que pide 40 años de prisión para Rocha Moya y no la pena de muerte, no hay manera para que el gobierno de México se niegue a cumplir, aunque, de nueva cuenta, cuando Sheinbaum entregó en 2025 a esos grupos de reos a Estados Unidos había quienes si podrían ser condenados por delitos que ameritaran la pena de muerte.

Otros asuntos

En otros asuntos, los primeros minutos de la actividad en Palacio Nacional estuvieron dedicados a presentar un programa para resolver adeudos de productores agropecuarios.

Se trata de quienes tienen adeudos con la Financiera Nacional para el Desarrollo Agropecuario, Pesquero y Forestal, una entidad ya en liquidación y cuyos deudores habían sido motivo de acoso que ahora tendrán la oportunidad de refinanciar y recibir una quita sustantiva en los adeudos tanto de capital como de intereses.

Los cerca de 700 mil deudores de esa financiera pueden comunicarse al teléfono 55 97 63 07 39 extensiones 6207, 6221 y 6215, de la Ciudad de México o enviar un correo electrónico a [email protected].

Al final, Sheinbaum presentó como una suerte de éxito de su gobierno el que se vaya a reunir con un grupo de música pop coreana, el llamado K-Pop, que ha ofrecido ya antes conciertos en México a los que muchos de sus fanáticos no pudieron asistir.

Captura de pantalla de la transmisión del 6 de mayo de 2026.
Captura de pantalla de la transmisión del 6 de mayo de 2026.

Agréganos como fuente preferida en Google