Claudia Sheinbaum celebró los resultados del Índice de Paz México 2026 luego de promover la inversión de su gobierno en trenes.
El Índice de Paz México 2026, sin embargo, sólo cuenta con datos disponibles hasta 2015 para comparar y evaluar la situación en México, por lo que es difícil comparar cabalmente la situación actual con Sheinbaum con gobiernos previos.
Los Ángeles Press
La actividad de este miércoles 20 de mayo en Palacio Nacional originalmente quiso centrarse en promover los proyectos ferroviarios del gobierno de Claudia Sheinbaum.
Los funcionarios de las áreas involucrados presentaron los que ellos mismos consideran que son los aciertos de sus propios proyectos sin que, en ninguno de los casos, se ofrezca la posibilidad de que alguien pudiera cuestionar lo que el gobierno federal dice de esos proyectos.
Sheinbaum, Jesús Esteva Medina, secretario de Infraestructura y Comunicaciones, así como Andrés Lajous, responsable de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, se compararon una vez más con los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto que, sumados no lograron construir más de 300 kilómetros de trenes, contra los más de dos mil 400 kilómetros que espera entregar Sheinbaum al terminar su sexenio en 2030.
No está claro si realmente se alcanzará una cifra tan ambiciosa. Aun así, funcionarios del gobierno federal promovieron los proyectos con las ya conocidas promesas de desarrollo. En el proceso, dejaron de lado los señalamientos que todavía existen sobre el diseño y la construcción del Tren Maya. También minimizaron las críticas más graves relacionadas con el Tren del Istmo, cuya construcción incluso estuvo marcada por muertes y por el descarrilamiento registrado en diciembre pasado.
En todo caso, una vez que terminaron los elogios de los funcionarios públicos a sus propios proyectos, Sheinbaum dedicó algunos minutos a dar su opinión sobre la evaluación hecha por el Índice de Paz México 2026 publicado ayer martes.
Sheinbaum usó las porciones más favorables del reporte publicado para insistir en algo que ella misma repite cada que le acompañan los funcionarios del gabinete de Seguridad a presentar su interpretación de las cifras en materia de homicidios y otros crímenes.
El Índice de Paz México 2026 confirma lo que Sheinbaum dice siempre que puede: cuando se compara a su gobierno con los de Andrés Manuel López Obrador y Peña Nieto, Sheinbaum ha logrado regresar los índices de violencia a los que se observaban a mediados de la década pasada cuando gobernaba Peña Nieto.

Sheinbaum hizo todo lo posible por presentar su proyecto como íntimamente vinculado al de López Obrador sin reconocer lo más obvio: todos los índices de criminalidad en México, a pesar de la pandemia, se dispararon durante el gobierno de López Obrador, quien acumuló más de 202 mil homicidios en los poco menos de seis años, cinco años y once meses de gestión.
El Índice de Paz reconoce las limitaciones que tuvieron para hacer comparaciones de más largo aliento, pues hay datos, medidas que ellos integran en su modelo que no están disponibles para años previos a 2015 y por ello es que el Índice como tal sólo compara al México de Sheinbaum en 2025 con los años 2015 a 2018 en que Peña fue presidente, además del 2019 a 2024 en que lo era López Obrador.
Sheinbaum insistió en distintas ocasiones durante la mañana en la idea de que su gobierno sí ofrece resultados en materia de seguridad y, según ella, el Índice de Paz es una prueba de ello.
El Índice de Paz México 2026 está disponible aquí, en español, en la página del Instituto de Estudios Económicos y de Paz, una ONG radicada en Australia.
Conviene notar que, de manera extraordinaria, dada la magnitud de la violencia que se ha vivido en los últimos dos años en Sinaloa, el IEP, por las siglas en inglés del Instituto de Estudios Económicos y de la Paz, presentará un reporte específico para ese estado en junio próximo donde se analizará con mayor detalle el alcance de los problemas que explican la ausencia de paz en Sinaloa.
En Sinaloa, por cierto, fue notable que exfuncionarios que ocuparon cargos públicos en distintos momentos durante la gestión del “gobernador con licencia” Rubén Rocha Moya, empezaron, por una parte, a solicitar amparos para no ser arrestados por el gobierno federal mexicano, algo que hizo el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez inmediatamente después de que Estados Unidos incluyó su nombre en la lista de “coacusados” de Rocha Moya, aunque luego él mismo optó por cruzar la frontera y entregarse.

Además de pedir amparos, otros personajes de la vida pública sinaloense, empiezan a hacer declaraciones a la prensa local para tomar distancia de las decisiones tomadas por Rocha Moya durante sus casi cinco años de gobierno.
En todo caso, Sheinbaum tomó del Índice de Paz México 2026 lo que refuerza la narrativa que impulsa su gobierno desde el inicio de su gestión en 2024 y se desentendió de los llamados que hacen los autores de este análisis y muchas otras instituciones que, repetidamente, hacen ver al gobierno de México el problema que plantean los modelos de seguridad pública militarizada, con pocos o nulos mecanismos de vigilancia y control de lo que los militares hacen en áreas de seguridad pública.
Ésa fue, por ejemplo, la causa del enojo de Sheinbaum y su equipo con Volker Türk, el comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas que recién estuvo en México y a quien Sheinbaum reprochó el que, según ella, no se consideren los cambios que su gobierno ha introducido en ese modelo de seguridad pública militarizada.
No es Trump
Hacia el final de la actividad, Sheinbaum volvió a mostrar su profundo enojo por el viaje que hizo Isabel Díaz Ayuso, la política española a México y anunció que se judicializará a escala federal la investigación de cómo se financió la compra de una medalla que el gobierno de Aguascalientes entregó a Díaz Ayuso.
Una vez más, Sheinbaum dedicó los últimos minutos de la actividad en Palacio Nacional a criticar al gobierno de Chihuahua por el asunto de los logotipos de la Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD) que aparecen en las puertas de algunas de las patrullas de la Chihuahua capital.
Luego de mostrar, una vez más su enojo con el gobierno del estado de Chihuahua, Sheinbaum optó por negar que sea Donald Trump quien desee intervenir militarmente en México, a pesar de las repetidas ocasiones en que Trump ha insinuado qué tan cerca está de tomar una decisión así.
Según Sheinbaum, no es él, sino algunos de sus asesores quienes le alientan a tomar una decisión así: “hay que ver hasta dónde quieren intervenir algunos, porque no se puede decir que sea Estados Unidos; porque no creo en eso; ni siquiera, personalmente, creo que sea el presidente Donald Trump; son algunas de las personas que lo asesoran”.
Como suele ocurrir los miércoles, la actividad en Palacio Nacional concluyó con lo que el gobierno federal llama “el detector de mentiras” donde se vuelcan todas las críticas del equipo de comunicación de la presidencia de la República incluso contra quienes publican textos de opinión en los que se expresa alguna posición que no sea la que el gobierno federal sostiene.
