Denuncian ante López Obrador la censura que ejerce Jesús Ramírez, director de Comunicación Social, contra los periodistas que acuden a Palacio Nacional.
También le recuerdan a López Obrador los pagos pendientes a antiguos trabajadores de la agencia de noticias Notimex.
Los Ángeles Press
Aunque no era su intención de inicio, de la actividad de este martes 13 de agosto en Palacio Nacional destaca el intento de Andrés Manuel López Obrador de eludir, al menos por el momento, la discusión del posible papel del gobernador Rubén Rocha Moya de Sinaloa en el asesinato del exrector y diputado federal electo Héctor Melesio Cuén Ojeda.
En el diseño original, López Obrador, con la asistencia de su secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, quería centrarse en la celebración de la inminente declaratoria oficial del triunfo de Claudia Sheinbaum Pardo como presidente electa luego de la elección de junio pasado.
Sin embargo, la manera en que se ha desatado el nudo del arresto de Ismael Zambada en Estados Unidos terminó por forzar a López Obrador a salir, una vez más, como lo había hecho ya ayer, a la defensa del atribulado gobernador de Sinaloa.
Tan atribulado que sus colegas los gobernadores de Morena, el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Martí Batres, así como el presidente del partido que los agrupa, el exalumno de NXIVUM, Mario Delgado, se sintieron obligados a publicar un desplegado en apoyo a Rocha Moya, que aparece como imagen después de este párrafo.

Antes de hablar de Sheinbaum, López Obrador y sus subordinados celebraron lo que ellos estiman como avances en el funcionamiento del sector salud.
Luego de ello, López Obrador debió escuchar las críticas que le siguen provocando lo que él mismo ha calificado como uno de los errores de su gobierno, el manejo dado a la extinción de lo que fue la agencia de noticias del gobierno de México, Notimex, así como quejas por la manera en que Jesús Ramírez, el director de comunicación de la presidencia “castiga” según sus preferencias a los periodistas que no se muestran dóciles a las instrucciones respecto de cómo comportarse en las actividades en el Salón Tesorería de Palacio Nacional.
Por si fuera poco, volvieron a emerger reclamos por el pago de las liquidaciones a los antiguos empleados de Notimex, que Luisa María Alcalde, la futura dirigente del partido de López Obrador, remitió al Poder Judicial de la Federación.
Fue en ese punto que López Obrador volvió a salir a la defensa de Rocha Moya, desestimando las versiones que señalan su posible papel en el asesinato de Cuén Ojeda y, de paso, las que apuntan a que daba protección oficial a Ismael Zambada. De igual modo, pidió esperar a la Fiscalía General de la República que ha atraido el caso.
En lo que hace a Cuén Ojeda, emergió en las últimas horas un vídeo en el que se le ve en una gasolinera de Sinaloa.
Aunque el material comprueba las condiciones en las que fue asesinado el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa en esa gasolinera el 25 de julio próximo pasado, no se le puede considerar determinante para comprender el móvil del asesinato. En el vídeo se ve a un individuo bajar de la parte trasera de una motocicleta y disparar en el interior de la camioneta en la que viajaba Cuén Ojeda poco antes de las diez de la noche de ese día.

En todo caso, lo que continúa siendo un asunto que López Obrador y Rocha Moya eluden, a pesar del llamado que hoy mismo hizo López Obrador, pasadas las diez de la mañana, a “hacer más público lo público” es explicar las razones detrás de la protección oficial dada a Ismael Zambada, el líder de una de las organizaciones responsables de la violencia que afecta a Sinaloa y a todo México y señalada repetidamente como un eslabón clave en las rutas de tráfico de distintos estupefacientes a escala global.
Los dichos de López Obrador acerca de la necesidad de esperar a que la Fiscalía General de la República se pronuncie sobre el asesinato de Cuén Ojeda le dieron pie al titular del Ejecutivo para volver a presentarse como víctima de una compleja operación en la que Tim Golden, el periodista de ProPublica, le ataca, a pesar de que Golden y directivos de ProPublica han explicado con tanta precisión como es posible el alcance del interés de esa organización no gubernamental.
Como ya es costumbre, López Obrador presentó a Golden como alfil de la Agencia para el Control de las Drogas, la DEA por sus siglas en inglés, a pesar de que no aporta prueba alguna de una acusación así.
En otro tema, López Obrador descartó sostener alguna reunión con Javier Milei, presidente de Argentina, quien viajará a México para participar en una actividad de la así llamada CPAC o Conferencia Política de Acción Conservadora, que habrá celebrarse a finales de este mes.
