Mientras se difunden las noticias sobre narco gobernadores, Sheinbaum anuncia que disminuirá drásticamente los homicidios en esas entidades.
Por José Luis Camacho Acevedo
Hace algunos días publiqué en este espacio que la presidente Claudia Sheinbaum estaba procediendo con una acertada cautela en relación al delicado tema de ¿qué hacer con los ya muy identificados “narco gobernadores”?
También documenté que las agencias de inteligencia de Estados Unidos presionaban al Estado mexicano, filtrando informaciones sobre el pasado, y también del presente, de personajes como Rubén Rocha Moya, Alfonso Durazo y Américo Villarreal.
Todo esto con el fin de que se dieran instrucciones a la FGR para abrir carpetas de investigación sobre los casos de esos mandatarios estatales mencionados en medios de comunicación de EEUU.
Ello, todo el mundo lo sabe, gracias a que tanto la DEA como el FBI son las “gargantas profundas” que alimentan a esos medios.
Hoy recibo una información que me comprueba la insatisfacción mencionada:
“Me acaban de informar que la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, entró en la lista de presuntos narco-gobernadores que tiene el gobierno de @realDonaldTrump por el crecimiento que ha tenido el cártel de Los Rusos en el estado, quienes son una escisión de los de Sinaloa. La presidenta de la hechiza Conago tiene cifras alarmantes de desaparecidos que ha ocultado comprando medios de comunicación.”
Está claro que los Estados Unidos no consideran que la deportación a ese país de 29 narcos que eran buscados por ellos sea una prueba suficiente de que México está cumpliendo con su compromiso de combatir de verdad el fenómeno del narco y su control del contrabando de fentanilo.
No es lo que ellos esperaban.
Quieren a los capos mayores y, desde luego, de manera por demás significativa, las cabezas de los llamados narco-gobernadores.
La presidente Claudia Sheinbaum dijo lo siguiente el pasado domingo en el Zócalo de la DCMX: Cito de memoria: Que “habría, de ser necesario, otra convocatoria a nueva concentración por lo que pudiera ocurrir.”
¿Qué podría ocurrir?
¿Acaso que se hayan logrado detenciones de capos o narco-gobernadores?
La presidente de México debe seguir siendo cautelosa en estos temas.
Le esperan momentos de decisiones que pueden molestar tanto a cabecillas del crimen organizado como a políticos que están comprometidos con ellos.
Y ello es una acción por demás riesgosa.
EN TIEMPO REAL
1.- En Oaxaca, los Murat, padre e hijo, están moviendo todo su dinero, por supuesto mal habido, para tratar de socavar el gobierno de Salomón Jara. Ahora son ellos los que le mueven el tapete con el fatal accidente de oaxaqueños que acudieron a la concentración del Zócalo.
2.- El anuncio de que el corredor jalisciense Checo Pérez volverá a estar en el circuito de la Fórmula 1 no ha logrado detener los millones de comentarios que se han hecho en redes sociales contra la insuficiencia de las autoridades competentes de esa entidad en relación al hallazgo del cementerio clandestino en Izaguirre, rancho La Estanzuela.
3.- La presidente Claudia Sheinbaum anunció que se instrumentará un operativo de coordinación para disminuir el pavoroso nivel de los homicidios dolosos en Guanajuato. “No es nada político”, aseguró la mandataria.
Fuente: aeinoticias.com