El presunto suicidio del vicealmirante Farías Laguna destapa una compleja trama de corrupción en el manejo ilegal de hidrocarburos durante el sexenio de AMLO, donde convergen omisiones del alto mando militar, tráfico de influencias y negocios millonarios.
Por José Luis Camacho Acevedo
La muerte del vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna es, con alta probabilidad, un suicidio de honor militar.
Los secretos de las operaciones ilegales con hidrocarburos que, seguramente, eran del conocimiento del alto mando naval involucrado en la comisión de ese delito, no se fueron a la tumba con la decisión fatal del militar.
Son múltiples las conexiones que se generaron en torno a esa operación de tráfico de combustible, cuyo objetivo era evadir las cargas fiscales correspondientes.
La punta de esa corrupta madeja comienza a desenredarse con la detención del panista Ernesto Ruffo Appel, quien habría participado en la comisión del delito que hoy es el tema más relevante de la agenda nacional.
Seguramente aparecerán, más temprano que tarde, los nombres de empresarios que hicieron grandes negocios al amparo de López Obrador o de sus familiares.
El columnista Mario Maldonado ha sido demandado por haber puesto al descubierto los presuntos nexos de Grupo Vidanta con el expresidente López Obrador.
“Grupo Vidanta, mediante su apoderado legal —Raúl Cruz Peña—, se pronunció en medios de comunicación nacionales, como los diarios La Jornada y Reforma, en contra de la columna publicada por el periodista Mario Maldonado en El Universal, titulada ‘Ángel Cabrera y la CNBV: un campo minado’.
En el comunicado se asegura que Grupo Vidanta, al igual que el ingeniero ya retirado Daniel Chávez Morán, no tiene ningún vínculo con la empresa Kapital Bank, la cual recientemente adquirió una parte de Intercam —banco señalado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por sus presuntos vínculos con la delincuencia organizada—, convirtiéndose así en un grupo bancario.
‘Negamos rotundamente tener cualquier tipo de participación, relación o vínculo con Kapital Bank. Es absolutamente falso que el Ing. Daniel Chávez Morán o Grupo Vidanta estén ligados de cualquier manera con dicha institución’, indica la empresa hotelera.”
Y es que Mario Maldonado aseguró en su columna del pasado 25 de agosto que Grupo Vidanta está ligado a Kapital Bank a través de René Saúl Farro; por ende, la reciente inversión con Intercam por 30 mil millones de pesos también implicaría al ingeniero Daniel Chávez Morán.
No obstante, el periodista sostiene que sí existe una relación entre este grupo empresarial y Kapital Bank debido a sus vínculos familiares, pues el hijo de Daniel Chávez Morán, Daniel Omar Chávez Saúl, es primo de René Saúl Farro, fundador de Kapital Bank.
Sin embargo, Maldonado no presenta pruebas contundentes para afirmar que, en efecto, hay una relación directa entre ambas empresas, salvo por el mencionado vínculo familiar:
“En ese sentido, es correcto afirmar que sí existe una relación entre Kapital Bank y la familia Chávez, aunque no necesariamente de carácter accionario o de negocios formales. El vínculo es familiar, directo y verificable. En el ámbito empresarial, este tipo de lazos de sangre suelen ser tan influyentes como las participaciones accionarias, ya que configuran redes de confianza, afinidad y apoyo mutuo”, escribió el columnista.
No obstante, Grupo Vidanta ya demandó a Maldonado por difamación:
“El hecho de que uno de los accionistas sea sobrino de la exesposa del Ing. Daniel J. Chávez Morán —cuya relación fue cancelada legalmente por divorcio hace más de 30 años— no establece vínculo alguno de Grupo Vidanta ni del Ing. Chávez Morán con Kapital Bank o cualquiera de sus accionistas.”
La red de huachicol fiscal que se desmanteló en Tamaulipas a partir de la caída del vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna ha exhibido al gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, quien, hacia el final de su sexenio, presumió haber combatido el tráfico ilícito de combustible.
Sin embargo, el caso de los hermanos Farías deja al descubierto que, durante la administración de López Obrador, esta práctica continuó mediante el contrabando de hidrocarburos.
(Nota de Jaime Ramos en Político MX)
El contrabando de huachicol descubierto por un equipo encabezado por personal cercano a Omar García Harfuch, y el tráfico de influencias reflejado con claridad en la columna de Mario Maldonado, serán —junto a otras revelaciones que podrían surgir— las grandes interrogantes que deberán responder el expresidente López Obrador y su familia.
Nunca como ahora cobra vigencia la frase atribuida a Abraham Lincoln:
“Puedes engañar a todo el mundo algunas veces; puedes engañar a algunos todo el tiempo, pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.”
(The New York Times, 27 de agosto de 1887)Sin comentarios.