Obispo de Texas hostiga y calumnia a la carmelita Teresa Gerlach

Rodolfo Soriano-Núñez

Compartir

El obispo acusa de ingerir drogas y de sexting a la monja Teresa Gerlach.

Roma autorizó al obispo Michael Fors Olson intervenir en el convento de las carmelitas cuya priora era Teresa Gerlach.

Por Rodolfo Soriano-Núñez

Este miércoles, durante su mensaje en la audiencia general, el papa Francisco evocó a santa Mary MacKillop, una monja australiana conocida como “la santa patrona de las víctimas de abuso sexual”. Lo hizo en siete de nueve párrafos de su mensaje justo en momentos en que emerge más y más evidencia del hostigamiento que perpetra contra un convento de carmelitas descalzas el obispo Michael Fors Olson, de Forth Worth, Texas.

Olson ha promovido una serie de acciones en el ámbito canónico contra un convento de monjas carmelitas descalzas de Arlington, Texas, ciudad que forma parte del territorio que él administra.

Para ello, el obispo Olson consiguió el último día de mayo de este año, un permiso especial de la autoridad que rige desde Roma a todas las órdenes religiosas, masculinas y femeninas de la Iglesia Católica el, así llamado Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.

El texto del decreto que autoriza a Olson como comisario pontificio.

El permiso o decreto en la jerga del derecho canónico, le daba a Olson amplios poderes para intervenir en la vida del convento al nombrarlo “comisario pontificio”. Como tal tiene facultades para supervisar a las integrantes de la comunidad, a su representante legal y a su tesorera, entre otras figuras de autoridad de la propia comunidad.

 

 

Menos de 24 horas después, el obispo emitió un decreto por el que relevaba de sus responsabilidades a la hermana Theresa Agnes Gerlach. En el texto del decreto se lee que se le consideraba “culpable de violar el sexto mandamiento y su voto de castidad con un sacerdote ajeno a la diócesis de Fort Worth”.

Texto del decreto del obispo Olson en que acusa a la monja Theresa Gerlach de violar el sexto mandamiento.

Además de relevarla de su responsabilidad como priora del convento, también la expulsaba de la comunidad y de la orden de las Carmelitas Descalzas. En el último párrafo, le informa que tenía 30 días para apelar la decisión ante las autoridades en Roma.

Desde 2018 habían trascendido públicamente problemas en esa diócesis. El 8 de diciembre de ese año, un grupo de laicos se movilizó para obtener firmas que pedían que Roma interviniera en esta diócesis. Acusaban, entre otras cosas, al obispo Olson de usar un “lenguaje ofensivo” contra los fieles y sus subordinados.

Varios días después, el 15 de diciembre, el diario Star-Telegram de Dallas, daba cuenta de los llamados que distintos fieles hacían para que Roma investigara lo que ocurría en ese momento en la diócesis. Se desconoce si hubo una investigación formal. 

Las acusaciones en los canales internos de la Iglesia, el ámbito canónico, estarían orientadas a que Olson tomara el control de los activos del convento y otros posibles bienes propiedad de la comunidad de carmelitas descalzas a la que pertenece Gerlach. El interés de la diócesis y de Olson en los bienes de las carmelitas está documentado en la demanda que las carmelitas interpusieron en cortes civiles de Texas el 10 de mayo de este año y que se puede consultar, en su totalidad, aquí.

Esa demanda de las monjas carmelitas fue contestada por la diócesis con un llamado en las mismas cortes civiles y con las maniobras en Roma que le permitieron al obispo Olson ser nombrado Comisario Pontificio. El texto del llamado hecho por la diócesis se puede consultar aquí.

El obispo Olson también insinuó que la carmelita descalza Teresa Agnes Gerlach consume drogas con propósitos "recreativos", de violar sus votos de castidad y de no limpiar el lugar donde vive con otras religiosas.

Medios texanos y de otras partes de Estados Unidos publicaron el 9 de junio fotografías de lo que podría ser el garaje o el sótano de cualquier casa de Estados Unidos, Canadá o México, con botellas de medicamentos, cajas de cartón y todo tipo de lo que en México se conoce como tiliches o cachivaches que demuestran que era necesario limpiar ese espacio, pero que no probaban ni que la hermana fuera una drogadicta, ni que hubiera otro problema que no fuera el del exceso de basura.

Las fotografías, además, fueron filtradas por un informante anónimo al obispo Olson, quien -a su vez- las entregó a medios que estuvieron dispuestos a publicarlas.

Uno de los medios más destacados en la zona metropolitana de Dallas, el Star-Telegram, puso en duda que las fotografías distribuidas por el obispo pudieran considerarse como prueba irrefutable de que la monja fuera drogadicta, que es uno de los encuadres que Olson ha querido dar al conflicto.

La hermana Gerlach, se sabe ahora, efectivamente consume un derivado no tóxico de la marihuana o cannabis, que sirve para aliviar los severos dolores que padece. Esos dolores le hacen difícil caminar por sí misma, por lo que pasa mucho de su tiempo en una silla de ruedas, lo que le impide mantener limpio el lugar donde vive.

La hermana Teresa Agnes Gerlach en su silla de ruedas. Foto de Matthew Bobo, abogado de Gerlach 

La supuesta violación de los votos de castidad se “sustenta” en que la hermana tiene un amigo sacerdote con quien suele intercambiar textos por medio de su teléfono celular. Alguien consideró acertado describir las conversaciones que tienen la hermana y su amigo sacerdote como “sexo por teléfono” (sexting).

Sin embargo, en el juicio civil en el que se ventila esa situación no se ha podido demostrar que efectivamente es así y que no son simplemente textos que dos personas adultas se envían por medio de sus teléfonos.

El obispo Olson insiste en presentarlo como una violación del sexto mandamiento que él considera que le autoriza a desconocer a Gerlach como priora y, gracias a ello, a controlar los bienes del convento.

Michael Fors Olson es obispo de Fort Worth desde 2013. Es el sucesor del actual obispo de Orange, California, Kevin William Vann, quien forma parte del grupo compacto del actual arzobispo de Los Ángeles, el mexicano y miembro del Opus Dei José Horacio Gómez Velasco.

 

 

 

De hecho, quien consagra a Vann como obispo es precisamente Gómez Velasco, quien de 2004 a 2020 se desempeñó como arzobispo de San Antonio. Junto a Gómez Velasco, como co-consagrante, estuvo uno de los críticos más agresivos del papa Francisco, el cardenal Raymond Leo Burke, quien en ese entonces se desempeñaba como arzobispo de San Luis Misuri. Vann, a su vez, consagró a Olson en 2014.

El juicio civil que se resolverá en los próximos días busca establecer si el obispo Olson tiene facultades para intervenir como lo ha hecho hasta ahora o sí, como lo tratan de demostrar las religiosas, es un abuso de poder del obispo.