¿Un mensaje de Roma respecto al abuso en Chiapas?

Rodolfo Soriano-Núñez

Compartir

De manera acelerada, una diócesis mexicana suprimió una orden fundada en el apogeo de las guerras culturales contra el aborto. ¿Hubo casos de abuso?

Sin embargo, cuando las diócesis mexicanas tienen que lidiar realmente con los efectos del abuso sexual, su respuesta es letárgica.

Por Rodolfo Soriano-Núñez

La Semana Santa terminó con revelaciones sobre presuntas amenazas, reportadas como "advertencias" de secuestro del papa en funciones emitidas por la administración de Donald Trump, y noticias sobre el repentino fin de un grupo tipo orden en el sur de México, mientras que en el norte de México hubo un recordatorio de lo doloroso que es para las víctimas lidiar con el desdén de la jerarquía católica. También trajo indicios sobre posibles reparaciones a las víctimas del Sodalicio peruano.

Pocas horas después de que surgieran noticias de cómo, en enero pasado, el cardenal Christophe Pierre, antiguo nuncio en los Estados Unidos, recibió una advertencia de la administración Trump sobre su voluntad de secuestrar al papa, en México la arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez se hizo un favor al suprimir una organización religiosa local, una especie de orden, con un historial conocido de comportamiento sectario.

La decisión de José Francisco González González de suprimir a la Familia Religiosa del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia, conocida por sus siglas, FRICYDIM, o sólo como “corazón inmaculado”, no es un movimiento global, pero podría ser una primera señal del reconocimiento de cuán peligroso es para la Iglesia Católica permitir o apostar por un crecimiento basado en ese tipo de comportamientos.

Si Elbridge Colby, subsecretario de Defensa para Políticas de la administración Trump, amenazó al cardenal Christophe Pierre es irrelevante. El que Trump nombrara a Bryan Burch, un antiguo líder de Catholic Vote, como embajador ante el Vaticano es la señal de cómo la extrema derecha católica de Estados Unidos desafía y está dispuesta a “quebrar” la voluntad, si fuera necesario, al papa mismo.

Y quebrar la voluntad del papa en funciones es lo que sabemos ahora que Steve Bannon trataba de hacer con el papa Francisco, cuando usaba su red de políticos europeos de extrema derecha, identitarios y populistas, para burlarse, atacar y aislar tanto como fuera posible al papa Bergoglio, un procedimiento similar a las tácticas que usaba Jeffrey Epstein cuando quería quebrar la voluntad de jóvenes mujeres y obligarlas a servirle a él.

En ese sentido, quebrar la voluntad de León XIV sólo continuaría lo que han hecho a lo largo de los últimos 20 años. El grupo Catholic Vote y organizaciones adyacentes que dicen representar a toda la Iglesia Católica, aunque no haya autorización alguna que se los permita, al menos no como lo establece el canon 216 del Código de Derecho Canónico.

Es algo que han hecho durante las últimas tres décadas aproximadamente al convertir en armas a organizaciones católicas venerables como los Caballeros de Colón o al crear otras para legitimar su versión del catolicismo, vertical, clerical y elitista, como el Instituto Napa.

No estaban solos. Las cohortes de obispos promovidos por Juan Pablo II al final de su primera década como pontífice y más aún por Benedicto XVI fueron notables por la manera en que asumieron esta idea reduccionista de la teología católica. Estos obispos fueron cada vez más “guerreros de la cultura” con una comprensión cada vez más estrecha de la doctrina católica, centrada casi exclusivamente en el aborto.

Guerreros de la cultura

Uno de los “guerreros de la cultura” más radicales que llegó a ser obispo fue Joseph Strickland. Él fue obispo de Tyler, Texas, fue obligado a renunciar por el papa Francisco a fines de octubre de 2023, como narró en su momento el texto enlazado después de este párrafo, tras una serie de confrontaciones con el pontífice argentino.

No está claro si la advertencia que Colby le dio a Pierre fue tan explícita como lo relató el sitio Free Press, pero uno debe tener en cuenta que Steve Bannon y otros católicos adinerados amenazaron de manera similar a la Iglesia Católica en diferentes momentos cuando Francisco vivía y con más intensidad en los días previos al Cónclave de 2025.

El texto luego de este párrafo, del 19 de mayo de 2025, documentó cómo Bannon y otros que se dicen católicos en la coalición MAGA deslegitimaron la elección de Robert Prevost como papa como “más amañada que la elección de 2020 en Estados Unidos”.

Al igual que con las dudosas afirmaciones hechas por MAGA en los Estados Unidos, Bannon no ofreció evidencia de fraude en el cónclave. Como hace para movilizar para una tercera presidencia de Trump, que sería inconstitucional, la “evidencia” es que él veía lo que otros católicos no, tal como lo hacen otros grupos sectarios, católicos o de otro tipo, cuando se llaman a sí mismos especiales, elegidos, preferidos.

Ese texto también resume información publicada antes del Cónclave de 2025 donde católicos adinerados dijeron estar dispuestos a financiar al papa si el nuevo líder de la Iglesia Católica estaba dispuesto a ceñirse a su comprensión de la doctrina católica.

En ese sentido, incluso si Free Press hubiera publicado una fabricación total, y podría serlo, existe un largo registro de intentos de la extrema derecha “católica” de Estados Unidos para domesticar a quienes perciben como sus líderes globales descarriados.

Un “papa rehén, secuestrado” no es una fantasía. Sucedió durante el Papado de Aviñón, y en 1870 Pío IX se calificó a sí mismo como el “prisionero en el Vaticano”, al hacer del confinamiento un argumento de soberanía y autonomía.

Este es un argumento que resuena en los intentos desesperados de Trump de reclamar una legitimidad religiosa que, al menos por el momento, León XIV no ha estado dispuesto a darle, aunque figuras católicas como Robert Barron salpiquen con latín a Trump, mientras que un pequeño ejército de líderes religiosos no católicos estuvo dispuesto a “imponer las manos” sobre Trump como señal de bendición.

Paula White-Cain, líder religiosa de Florida, pronuncia un mensaje a una reunión de sus colegas con Donald Trump el 1 de abril de 2026. A la izquierda de Whiite, Robert Jeffress de la First Baptist Dallas, en Texas, con corbata azul, seguido de Robert Barron Catholic, obispo católico de Winona-Rochester, Minnesota, en cuello romano. Oficina de Comunicación de la Casa Blanca.

Noticias del sur mexicano

Está claro que lo que sucedió en Chiapas tiene poco o nada que ver con si el cardenal Pierre, el antiguo nuncio en Estados Unidos y antes en México, fue advertido sobre el secuestro del papa americano a cuenta de Trump, acaso como ocurrió con Maduro, pero el tema subyacente en ambos casos es hasta dónde están dispuestas a llegar las organizaciones sectarias para imponer su propia comprensión de la doctrina y si la Iglesia Católica bajo León XIV está dispuesta o no a enfrentar ese hecho.

Más aún, ya que la decisión en Chiapas no fue tomada por un obispo relativamente joven, novato, promovido por Francisco como un mensaje a los prelados veteranos. La decisión proviene de un obispo conservador promovido por Benedicto XVI en 2008.

Además, José Francisco González llegó a Tuxtla Gutiérrez después de once años como obispo de Campeche, una diócesis empañada por problemas similares con órdenes religiosas “estrictas” que dejaron un rastro de escándalos y desacuerdos con Ramón Castro, el actual obispo de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

También se debe tener en cuenta el linaje de González. Él no es el tipo de obispo que, por su propia voluntad, iría contra este tipo de órdenes depredadoras y sectarias. Se convirtió en obispo como auxiliar en Guadalajara.

Cuatro jóvenes varones candidatos a la vida religiosa dentro del complejo del monasterio de Berriozábal, Chiapas. Imagen publicada el 7 de julio de 2020 en las redes sociales de FRICYDIM.

Debe su promoción a obispo a Juan Sandoval Íñiguez quien, al momento de la consagración de González como auxiliar, ya tenía más de 75 años, y “jugaba tiempo extra”, durante el pontificado de Benedicto XVI.

González difícilmente es un obispo del que se pensaría que está dispuesto a ahorcar una fundación relativamente nueva de un movimiento conservador sólo porque sí. Incluso si no hay suficientes testimonios de lo que realmente sucedió que llevó a González a suprimir, es claro que existen señales reveladoras de un comportamiento depredador y sectario, y que por alguna razón González suprimió el movimiento.

Lo que es peor, dado lo que hemos aprendido hasta ahora sobre el abuso sexual del clero en general y en esa diócesis, el silencio mismo, el hecho de que las partes involucradas estén haciendo todo lo posible por callar, es ya una señal reveladora de “problemas”, por decir lo menos.

Más aún cuando González obtuvo el nombramiento después de un periodo relativamente largo de 459 días, desde el 23 de noviembre de 2023 hasta el 26 de febrero de 2025, cuando la arquidiócesis permaneció vacante, bajo un administrador apostólico, que no fue el único obispo auxiliar de la diócesis, sino el obispo de la diócesis vecina de San Cristóbal de Las Casas, Rodrigo Aguilar Martínez.

Administradores apostólicos

A principios de este año, esta serie analizó cómo Roma usa cada vez más, durante los últimos 20 años, la figura del administrador apostólico para lidiar con diócesis con problemas, donde no es posible el nombramiento rápido de un sucesor, donde existe la necesidad de evaluar lo que ha sucedido en esa entidad religiosa.

Basta observar lo que ocurrió la semana pasada también en la diócesis de Matehuala, San Luis Potosí, donde León XIV nombró como al actual arzobispo de la capital de ese estado, Jorge Alberto Cavazos Arizpe administrador apostólico. Él es uno de los “especialistas” en México en ese tipo de nombramientos, como se hizo ver en el texto enlazado antes de este párrafo antes de esta designación.

Cavazos Arizpe llega luego de que el anterior obispo, Margarito Salazar Cárdenas, fue enviado a Tampico a terminar una vacante de diez meses. Esa vacante fue resultado, a su vez del nombramiento de José Armando Álvarez Cano como arzobispo coadjutor de Morelia, Michoacán, lo que implicaba a su vez que algo no estaba bien en esa ciudad del poniente de México.

El cardenal Anders Arborelius, obispo de Estocolmo, Suecia y miembro del Consejo de Asuntos Económicos de la Santa Sede, preside una misa en la capilla principal del monasterio de Berriozábal, Chiapas, 7 de agosto de 2022. De las redes sociales de FRICYDIM.

Para comparar, la diócesis de Saltillo, Coahuila, resolvió la sucesión del obispo Raúl Vera López en menos de 3 meses. El papa Francisco aceptó su renuncia el 21 de noviembre de 2020. Ese día nombró a Hilario González García, quien asumió el cargo el 29 de enero de 2021.

Cuando el arzobispo Fabio Martínez Casillas murió en 2023, ya tenía 73 años, pero dejó casos de abuso sexual clerical sin resolver, sólo parcialmente abordados, los cuales, para fines prácticos, permanecen abiertos para el arzobispo González, ya que el tema de las reparaciones para al menos una de las víctimas sigue sin resolver.

Ese caso, que trata sobre repetidas instancias de abuso de una monja mexicana originaria de Tuxtla Gutiérrez, se convirtió en el tema de una subserie de tres entregas de esta serie y finalmente se convirtió en un libro bilingüe que se puede descargar en el texto enlazado después de este párrafo.

No es claro si la ahora suprimida orden del Inmaculado Corazón ha sido nombrada por víctimas potenciales de abuso sexual, y el silencio con el que tanto la arquidiócesis como la orden tratan el asunto es poco útil, pero no es difícil imaginar que una de las razones detrás del final repentino de la orden sea el abuso.

Pero incluso si uno estuviera dispuesto a dejar de lado esos temas, sería bastante difícil imaginar a González suprimir a la velocidad de la luz una orden conservadora, aparentemente rigurosa, por un capricho, ya que la fundación del Inmaculado Corazón se remonta a 2012, cuando Tuxtla Gutiérrez estaba bajo el liderazgo de Rogelio Cabrera López. Él es el actual arzobispo de Monterrey y dos veces presidente (2018-24) de la ya mencionada conferencia de obispos.

En ese sentido, es aún más difícil imaginar a González actuar por su cuenta sin, por un lado, informarle a Cabrera cuál era la situación actual de la orden, lo suficientemente pequeña como para limitarse al territorio de la arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez. Más aún, ya que la investigación interna tomó menos de dos meses desde los primeros síntomas de que algo no ocurría según las expectativas.

El cardenal Anders Arborelius, al centro con una cruz pectoral, recibe el saludo de las comunidades de monjas y frailes en el complejo del monasterio de Berriozábal, 5 de agosto de 2022. Redes sociales del FRICYDIM.

Primeros síntomas

Uno de esos primeros síntomas surgió cuando la muy activa cuenta de Facebook de la organización anunció, el pasado 24 de julio de 2025, que entrarían en un período de “silencio y oración”, como indica la tarjeta enlazada después de este párrafo.

Después de eso, en enero, una serie de mensajes en esa cuenta afirmaron que había videos generados por IA utilizando el nombre de la organización para atacar al arzobispo González y a la Iglesia Católica en general.

El 18 de marzo de 2026, el canciller arquidiocesano, Luis Eduardo Palomo Beltrán, emitió una declaración de una página donde informa que Roma, por medio de la prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, la hermana Simona Brambilla, pidió al arzobispo González reunirse con los líderes de la orden religiosa.

Curiosamente, Palomo Beltrán nunca menciona a Brambilla por su nombre, probablemente porque el clero masculino todavía está conmocionado por la decisión del papa Francisco de nombrarla en ese dicasterio y por la decisión del papa Prevost de confirmarla con el resto de los jefes de dicasterios y otras entidades vaticanas hace poco más de un año, el 9 de mayo de 2025, al día siguiente de su elección.

La reunión de González con los líderes ocurrió el 13 de marzo. Nuevamente, en un movimiento rápido, tres días después, el 16, el arzobispo ya había restringido las actividades de la orden al ámbito privado y prohibió a los sacerdotes asociados a ella celebrar misa u otros sacramentos en público.

El mismo día, los líderes de la orden juraron obediencia al arzobispo, como lo demuestra la declaración enlazada después de este párrafo.

Finalmente, menos de un mes después, el 7 de abril de 2026, el arzobispo González emitió el decreto que suprime la orden, como demuestra la publicación en Facebook enlazada después de este párrafo.

¿Juego sucio?

Sin embargo, debe notarse que, como en cualquier resolución a nivel diocesano, la supresión de esta organización pasará por Roma. El miércoles 8, los líderes del grupo emitieron un nuevo comunicado. Aunque parecen dispuestos a cumplir, difícilmente están a gusto con el decreto de González, por lo que apelarán en Roma el proceso.

Lo harán a pesar de que el comunicado y lo que laicos cercanos al arzobispo dicen en redes sociales es que libran una batalla perdida. Nadie debería sorprenderse de que peleen, desafíen al arzobispo, ya que, en última instancia, cualquier decisión tomada por un obispo en estos asuntos puede ser objeto de apelación.

Mientras tanto, en redes sociales católicas fue posible ver cómo la organización suprimida inmediatamente trató de presentarse como víctima de algún tipo de juego sucio. La idea tiene cierta credibilidad, ya que es muy difícil recordar un precedente de una supresión tan expedita como esta.

Cierto, el grupo sólo existía en la arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, pero había estado desarrollando el tipo habitual de vínculos y relaciones con grupos de ideas afines en México y en otras partes del mundo de habla hispana.

Al hacerlo, siguen una plantilla que usan actualmente los llamados Heraldos del Evangelio, una orden depredadora y sectaria que insiste, entre otras prácticas, en aceptar a candidatos menores de edad en la vida religiosa.

Ese fue uno de los temas en los que el papa Francisco hizo lo que pudo para cambiar las formas en que muchos obispos y superiores quieren tratar el tema del reclutamiento. La historia enlazada después de este párrafo repasa los detalles de los Heraldos, un grupo religioso creado originalmente en Brasil, con mayor detalle en la sección titulada “Frutos y árboles”.

No está claro en este momento si el grupo en Chiapas participaba en esa práctica, aunque hay evidencia de proselitismo entre fieles menores de edad.

Incluso tenían la intención de traer a México la “educación en el hogar” (homeschooling), un modelo para el cual no existe una definición legal en México, al menos no para menores, pero que este grupo religioso trataba de usar a través del proceso de acreditación que existe en algunos estados de Estados Unidos.

La orden ya había establecido una especie de “vehículo” para desarrollar ese modelo en México a través del llamado modelo Lumen Cordis (Luz del Corazón). Algunos detalles, incluida la acreditación a través de la autoridad de Texas, están disponibles aquí.

Legados

No es una admisión abierta de su intención de traer a México el modelo de educación en el hogar. Lo presentan como “flexischooling” usando una mezcla de palabras en inglés en su sitio web (flexible y schooling, una manera de hablar de la educación), y queda a criterio del lector captar las pistas de lo que realmente significa. En algún momento, como ejemplo, en la página ya referida en el párrafo anterior, hablan de buscar algún tipo de reconocimiento de “la Haya”, probablemente refiriéndose a La Haya, aunque mal escrito (la en lugar de La), como muchas otras palabras en su sitio web en español.

Ese es el caso de cómo cuando hablan de su modelo de “flexischooling”, afirman que dicho modelo “Permite que los niños compartan más tiempo con su familia y desarrollen sus talendos”, obviamente un error ortográfico o tipográfico pero difícil de explicar para una página que promueve un modelo de educación alternativa supuestamente superior.

¿Fue ese tipo de modelos de educación alternativa en México lo que impulsó la rápida intervención y decisión del arzobispo González? Es imposible decirlo porque hay poca o ninguna información sobre las razones detrás del fallo.

Francisco Javier González González, arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, firma un documento durante la ceremonia para recibirle en la arquidiócesis. Imagen publicada el 25 de abril de 2025 por las redes sociales de la arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez.

Cierto, el modelo de Lumen Cordis no se limita a la idea de “flexischooling”. Ofrecen cursos para padres con hijos en entornos más tradicionales, pero apostar por la educación en el hogar, aunque sea disfrazada de “flexischooling”, evidencia cómo un elemento básico del lenguaje de la extrema derecha católica de Estados Unidos tiene consecuencias directas en entornos bastante marginados como los de Chiapas.

Sería imposible proporcionar un informe completo sobre la marginación y la pobreza en Chiapas aquí; baste decir que ese estado compite constantemente con los vecinos Oaxaca y Guerrero por los peores marcadores de desarrollo humano en México.

Dejando de lado ese tema, el hecho mismo de que la organización recientemente suprimida en Chiapas ya estuviera importando características de las “guerras culturales de Estados Unidos”, el antiguo mundo del embajador Burch, a México y América Latina, podría ser una de las razones detrás de la decisión del arzobispo González de suprimir.

Más aún cuando durante estos primeros días de abril, la propia Roma hizo un movimiento para encontrar una solución al problema de las reparaciones a las víctimas de abuso, sexual o de otro tipo, en el Sodalicio de Vida Cristiana peruano.

Esto es más relevante cuando uno ha sido testigo de cómo Roma maneja los asuntos, cómo algunos de ellos se arrastran durante décadas; la velocidad con la que este caso pasó de un escritorio a otro en la curia de Tuxtla Gutiérrez es asombrosa.

Un asunto de 20 años

El propio Sodalicio demuestra cómo un asunto que emergió como noticia en los últimos años del pontificado de Juan Pablo II, cuando esa organización trató de presionar por la canonización de Germán Doig, es todavía ahora un tema de discusión, uno que obliga a Roma a emitir declaraciones, más de 20 años después, como lo hizo recientemente León XIV al pedir que se usen los fondos de la supresión de ese movimiento católico depredador, conservador y sectario para pagar reparaciones a sus muchas víctimas.

Para bien o para mal, la fundación de la “orden” del Inmaculado Corazón y ahora su supresión es parte del legado de Cabrera López, pues surgió en el apogeo de un período en el que los obispos católicos encontraron apoyo para la noción de usar el aborto como una prueba de fuego para otorgar o no su apoyo a los políticos en México y América Latina, como ya sucedía entonces en Estados Unidos.

Si uno quisiera capturar lo que ha estado sucediendo en esa región del mundo cuando surgió la orden del Inmaculado Corazón, sería una especie de renacimiento religioso. Fue el momento en que Daniel Ortega en Nicaragua y muchos otros líderes políticos de la región “encontraron a Jesús”.

A la izquierda, Francisco Javier González González, arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, saluda al gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, mientras la hija del gobernador, Jazmín Ramírez, los observa durante la ceremonia de bienvenida a González en la capital de Chiapas, 25 de abril de 2025. De las redes sociales de la arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez.

Lo hicieron para obtener el respaldo de la jerarquía católica local y de los líderes protestantes y evangélicos locales con vínculos o al menos afinidades con las organizaciones detrás del Desayuno Nacional de Oración y la versión católica (contenido en inglés), además de las variantes locales que ese movimiento con sede en Estados Unidos ha inspirado en el Sur Global.

En Chiapas, tanto como en los vecinos Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, la apropiación católica del espíritu del Desayuno Nacional de Oración siguió al pie de la letra el modelo de oposición intransigente e irracional a toda forma de aborto, incluso cuando es espontáneo debido a un embarazo ectópico, y han estado más que dispuestos a enviar a mujeres a prisión.

En Chiapas, el éxito duró poco, ya que el tipo de castigo infligido a las mujeres se convirtió en un grito de guerra para el actual gobierno nacional. En 2009, la legislatura estatal aprobó una ley para “proteger la vida desde la concepción”, y para enero de 2010 fue promulgada.

Finalmente, esa y todas las demás leyes estatales similares aprobadas en México durante los primeros años de este siglo serían declaradas inconstitucionales por la Suprema Corte, pero se han plantado semillas e incluso en la coalición gobernante de vez en cuando hay presiones para cambiar la política y las leyes sobre el tema.

Eduardo Verástegui, el actor de telenovelas y operador de Donald Trump en las comunidades latinas de los Estados Unidos, intenta adherirse al viejo guión de encabezar una coalición nacional de “voto católico” que imita la que Bryan Burch, el embajador de Estados Unidos dispuesto a amenazar a León XIV con un “papado de Aviñón”, usó como su propio trampolín hacia su posición actual.

Apuntalar dictadores

En ambos lados del río Suchiate, la frontera entre México y Guatemala, finales de la primera década de este siglo fue un período de relativo éxito para lo que la Iglesia Católica consideraba el “tema preeminente”, el aborto, por lo que, como lo hizo Ortega en Nicaragua, el entonces gobernador de Chiapas, Juan Sabines Guerrero (2006-12) vendió la reforma como un boleto para capitalizar la voluntad de empresarios cristianos de invertir en Chiapas.

Entre ellos estaba John Rick Miller, un finado empresario basado en Estados Unidos que desempeñó un papel clave en la promoción de leyes contra el aborto en toda América Latina como parte de su Misión por el Amor de Dios.

En 2023, Los Ángeles Press publicó una serie sobre la relación entre Verástegui y Miller y cómo Patrick Slim, el hijo de Carlos, el dueño de América Móvil, el holding detrás de Telmex y Telcel, los dos principales actores del sector de telecomunicaciones en México, sucedió a Miller, no como líder formal de la Misión por el Amor de Dios, sino como el abanderado de la propuesta clave de dicha entidad: la preeminencia del aborto como un tema de política clave para la extrema derecha católica latinoamericana.

La primera entrega de esa serie aparece después de este párrafo. Una de las características de la Misión fue su llamado a los políticos locales a participar en la consagración de los territorios bajo su cargo al amor de Dios, con el rechazo al aborto como característica principal de tal consagración.

Una fotografía de esa entrega muestra cuán cerca estaba Rogelio Cabrera López, entonces ya en su cargo actual como arzobispo de Monterrey, de la Misión por el Amor de Dios en Todo el Mundo y de la marca de catolicismo que Miller y otros empresarios promovieron a finales de la década de los 2000. La placa es una celebración de la labor de Miller en México y América Latina, promoviendo la consagración de ciudades y estados a Dios como código para el rechazo del aborto.

Placa conmemorativa entregada a John Rick Miller por obispos y sacerdotes de México el 18 de febrero de 2014. En la segunda columna y segunda fila destaca el nombre de Rogelio Cabrera López ya como arzobispo de Monterrey.

En Nicaragua, su éxito se produjo al precio de apuntalar lo que ahora los católicos de toda América Latina, Estados Unidos y algunos países europeos denuncian como una dictadura abusiva.

Lo que pasan por alto al contar la historia de los muchos abusos perpetrados por Daniel Ortega, que son reales, es que el antiguo arzobispo de Managua, el finado cardenal Miguel Obando y Bravo, fue el aliado clave de Ortega para legitimar dicha dictadura, como probó el texto vinculado después de este párrafo en 2024.

Creatividad sectaria

Fue en ese contexto que surgió la orden suprimida la semana pasada por la arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez. Lo hizo fiel al patrón conocido de fundaciones con ramas femeninas y masculinas, laicas y consagradas que América Latina vio durante las últimas décadas del siglo XX.

Como muchas otras, fue anunciada como una organización innovadora pero que en realidad imitaba lo que otras organizaciones depredadoras han hecho los últimos 40 años: reclamar una devoción o práctica del catolicismo preferiblemente arraigada en algún pasado distante, presentarse a sí mismos como los elegidos para promulgar algún tipo de diseño divino retratándose como defensores de la fe.

Un sacerdote y líder de los Heraldos del Evangelio se dirige a una multitud en formación antes de avanzar hacia la nueva Basílica de Nuestra Señora de Aparecida, Brasil. Imagen compartida por las redes sociales de los Heraldos del Evangelio el 8 de agosto de 2025.

Si uno compara la historia del Opus Dei, la Legión de Cristo, el Instituto del Verbo Encarnado, el Sodalicio o más recientemente los Heraldos del Evangelio brasileños, encontrará allí un conjunto de temas comunes. Solo destaca por su valor de choque la teatralidad de los Heraldos del Evangelio, con sus uniformes/hábitos sacados directamente de los departamentos de vestuario de las películas de los años 50 y 60 inspiradas en las epopeyas de la Edad Media, pero solo por eso.

Sin embargo, esa fue precisamente una de las características que la familia del inmaculado corazón en Chiapas estaba dispuesta a imitar de la semiótica de los Heraldos del Evangelio, como lo demuestran las fotografías anteriores y posteriores a este párrafo.

Cuatro frailes arrodillados, con sus cabezas cubiertas con las capuchas, rezando ante una imagen de bulto de la Virgen María en la capilla principal del complejo del monasterio de Berriózabal, Chiapas. Imagen publicada el 9 de junio de 2024, por las redes sociales de FRICYDIM.

Y luego, finalmente, incluso si Roma se pone del lado del arzobispo González, queda el problema de qué va a pasar con las propiedades. Este grupo religioso tiene un complejo masivo en el municipio de Berriozábal, al poniente de Tuxtla Gutiérrez.

Comparaciones

No es claro qué tan grande es el inmueble de lo que Google Maps identifica como un “centro de espiritualidad”, pero incluso si uno se guiara sólo por lo que aparece como ya construido o en proceso de construcción, es un complejo de más de 41.2 hectáreas.

Para comparar, el territorio total de la Ciudad del Vaticano se sitúa un poco por debajo de las 50 hectáreas, pero, una vez más, es imposible calcular el área que ocupa la propiedad en Berriozábal.

Captura de pantalla de la vista aérea de Google Maps del complejo del monasterio en Berriozábal, identificado como Centro de Espiritualidad y Formación, FRICYDIM, disponible en www.maps.app.goo.gl/K4fRgDLCvRA3Gm7p9.

No hay indicios de quién tomaría el control de dicha propiedad, ya que no hay acceso a información sobre otros activos que, si la supresión es realmente final, tendrían que ser asignados. Como hay varias capillas en el complejo, no está claro si dichas capillas ya fueron transferidas al gobierno mexicano, práctica estándar para los lugares de culto.

No hay indicios de quién posee un título o títulos sobre esa gigantesca propiedad cerca de la capital de Chiapas. Si uno regresa al caso del Sodalicio, hace unos meses, esta serie repasó la pesadilla que hace muy difícil esperar que el deseo expresado por León XIV de usar los activos del Sodalicio para pagar reparaciones sea siquiera posible.

Como solía gritar a los políticos mexicano Luis Cabrera, un periodista del siglo XX: “Les acuso de rateros, no de idiotas”. Las organizaciones que buscan depredar son muy conscientes de la necesidad de enterrar la propiedad legal de sus bienes bajo capas y capas de tecnicismos legales.

Una entrega previa de esta serie mostró cómo en el caso del Sodalicio peruano (ver arriba, especialmente en la sección titulada “Compitiendo por limosnas y almas”) sus miembros utilizaron una variedad de empresas fachada o ONG fachada para proteger la propiedad. Es probable que en las Notarías Públicas de Tuxtla Gutiérrez haya libros llenos de registros de muchas maniobras para blindar ese Vaticano chiapaneco.

Esta dimensión adicional hace que la prisa por suprimir al grupo sea tanto más intrigante al tiempo que obliga a cualquier observador a cuestionar qué sucedía allí que llevó a esta acción tan rápida. ¿Fue el abuso, sexual o de otro tipo, un factor?

En cuentas de redes sociales de personas que residen en Tuxtla Gutiérrez es posible encontrar referencias similares a las que hay en reportes de abuso espiritual en la Legión de Cristo, el Opus Dei, el Instituto del Verbo Encarnado o el Sodalicio.

Se habla de una disciplina calificada de “feroz” que raya en el control sectario, similar a la que todavía existe ahora en el Opus Dei o el Regnum Christi, el brazo “laico” de la Legión de Cristo, que se traducen en demandas obediencia extrema que, según los mensajes de redes sociales, coquetean con la esclavitud o la explotación laboral.

En el ámbito puramente religioso encuentra uno las clásicas referencias a la manera en que la estructura interna de obediencia se afirmaba debe la confesión y con la negación del “fuero interno”, es decir, la capacidad de cada persona para decidir. Hay narrativas de humillación, similares a las que uno lee en testimonios de las víctimas de Fernando Karadima en Chile, para quebrar la voluntad de los aspirantes a la vida religiosa.

Captura de pantalla del sitio principal de la orden ya fuera de servicio. Captada el sábado 11 de abril a las 4 pm de la Ciudad de México.

La supresión avanzaba todavía el sábado por la tarde a una velocidad sin precedentes. El sitio de Internet de la orden, que solía estar disponible en https://fricydim.org/, ya sólo arroja reportes de error, los 404 frecuentes en este caso y la única manera de acceder a las imágenes cuidadosamente seleccionadas de lo que era la vida en el complejo de Berriozábal ya sólo están disponibles por medio del Internet Archive.

Hasta el momento, no hay referencias concretas, a abuso sexual, pero dada la variedad de las acusaciones que circulan en redes sociales no sería difícil que muy pronto apareciera la primera víctima, varón o mujer de ese tipo de prácticas que, en los hechos, son una extensión de otras formas de abuso.

Lamentablemente, incluso si uno estuviera dispuesto a tener esperanzas y tratar de construir una narrativa a largo plazo basada en la posible influencia de la prefecta Brambilla para influir en la supresión del grupo en Chiapas, es imposible olvidar cómo en las últimas horas de marzo, la decisión del papa León XIV de nombrar a Laurent Devolvé como miembro de Tutela Minorum cayó como una sorpresa para los católicos del mundo francófono.

Devolvé es, en efecto, un prestigioso abogado francés con una habilidad especial para defender organizaciones con prácticas muy sectarias, similares al menos a las del recientemente suprimido grupo mexicano. Devolvé fue a la guerra para proteger a la Comunidad Emmanuel, que ha estado bajo su propia visita apostólica desde marzo de 2025 debido a “tensiones” de gobernanza y conflictos internos.

Tan inspiradora como podría ser la decisión en Chiapas, ¿cómo reconciliarla con el nombramiento de Devolvé? Sugiere que mientras González, con algún aporte (uno supondría que de Brambilla), suprime a un grupo como FRICYDIM, el propio papa le da un lugar al principal arquitecto de la defensa legal de un actor sectario global.

¿Se está moviendo Roma realmente contra las prácticas de tipo sectario o solo se está moviendo contra un grupo específico, uno incapaz de encontrar a un Devolvé mexicano dispuesto a ayudarles a navegar por los pasillos de los juicios de derecho canónico?

En realidad, es imposible descifrar el acertijo. Y eso es lo que hace más difícil evaluar las implicaciones de lo sucedido en Chiapas, lo que podría suceder en Brasil con los Heraldos del Evangelio, cómo podría terminar el drama de 20 años del Sodalicio y, más, cómo la Iglesia Católica intentará crecer sin poner en peligro a sus propios fieles.

Un grupo de diez candidatas a la vida religiosa en diferentes etapas de su desarrollo con una monja en la cruz atrial en la entrada del complejo del monasterio de Berriozábal, Chiapas. Imagen publicada el 26 de mayo de 2020 por las redes sociales de FRICYDIM.

Post-Data: Cartas desde Ciudad Juárez

Esta semana el padre de una víctima de abuso sexual en Ciudad Juárez, cuyo caso fue contada en detalle en una serie de la cual se enlazan dos entregas abajo, envió a varios medios de comunicación en esa ciudad fronteriza y en otras partes de México una carta desgarradora donde resume el trato que la diócesis de Ciudad Juárez ha dado al caso de su hija desde hace casi cinco años.

La celeridad con la que la arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez cerró los libros de la orden en el centro de la entrega de hoy, contrasta con la teatralidad sorda y letárgica con la que una diócesis en el otro extremo de México trata sus casos de abuso sexual. Lo que sigue es el texto de la carta.

Postrado en el piso, José Guadalupe Torres Campos, obispo de Ciudad Juárez, Chihuahua, adopta la posición "humiliator" para buscar el perdón durante la liturgia del Viernes Santo. Imagen publicada por las redes sociales de la diócesis el 3 de abril de 2026.

Ciudad Juárez, Chih. 8 de abril de 2026

Pbro. Lic. Gustavo Balderas Soto,

Responsable de la Comisión Diocesana de Prevención de Abusos Sexuales y Atención a Víctimas de Abuso Sexual. Diócesis de Ciudad Juárez

ATENCIÓN A:

  1. Congregación para la Doctrina de la Fe
  2. Congregación para el Clero
  3. Dicasterio para los Obispos
  4. Comisión Pontifica para América Latina
  5. Monseñor Joseph Spiteri, Nuncio Apostólico en México
  6. Card. Jaime Spengler, Presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño
  7. Monseñor Francisco Javier Acero López, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México y Miembro del CEPROME
  8. Monseñor Ramón Castro Castro, Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano
  9. Monseñor Constancio Miranda Weckmann, Metropolitano, arzobispo de Chihuahua
  10. Tribunal Eclesiástico de la Arquidiócesis de Chihuahua
  11. Most. Reverend Mark. J. Seitz, D.D. 6th. Bishop of the Diocese of El Paso
  12. Pbro. Dr. Dr. Guadalupe Daniel Portillo Trevizo, Director y miembro Fundador del Centro de Investigación y Formación Interdisciplinar para la Protección del Menor (sic.)
  13. Secretaría Ejecutiva de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Caso 605-P-22
  14. A la opinión pública

Pbro. Lic. Gustavo Balderas,

Otra vez me dirijo a usted respondiendo a la exhortación pública que hizo en una entrevista difundida en Circuito Frontera el 25 de febrero de este año. En ella, acepta que “los obispos” no atienden las denuncias eclesiásticas de pederastia y otras clases de abuso sexual cometidas por sacerdotes. El tratamiento de “faltas” tan graves está establecido en un corpus de documentos que se compone por: varios mandatos papales emitidos desde 2014; las Líneas Guía de Atención a Víctimas de Abuso Sexual por parte de un Clérigo (Conferencia del Episcopado Mexicano, 2016); el Protocolo de intervención en caso de abuso sexual (Arquidiócesis Primada de México, 2022); por la revisión del libro VI del Código de Derecho Canónico del 1 de junio de 2021; por el tan mencionado Vademécum sobre algunas cuestiones procesales ante los casos de abuso sexual a menores (sic) cometidos por clérigos (Congregación para la Doctrina de la Fe, 5 de junio de 2022) por incontables documentos y comunicados elaborados por el CEPROME (Centro de Investigación y Formación Interdisciplinar para la Protección del Menor (sic)), por no mencionar el Catecismo de la Iglesia Católica y los propios Evangelios. Estos documentos son letra muerta en la diócesis de Ciudad Juárez; cuento con suficientes elementos de convicción para probar a cabalidad mi dicho.

Usted hizo una invitación a dirigirse a la “Comisión Diocesana”, presidida por usted, encargada de atender dichos asuntos. En ese contexto, el 2 y 6 de marzo, me comuniqué a la oficina de la parroquia Jesús Príncipe de Paz que está a su cargo. Le hice saber a su secretaria que necesitaba hablar con usted para tratar un tema relacionado con la “comisión”, le dejé mis datos de contacto. Dada su falta de respuesta, fui a buscarlo en persona el 10 de marzo para hacerle entrega de documentos. Cuando le solicité a su secretaria que sellara y firmara mi copia para acusar de recibidos, lo consultó a usted y, su respuesta vía mensajería, fue que se los entregara en persona. A pesar de que se le puso al tanto de la gravedad del asunto, usted no fijó una fecha y hora para entrevistarnos, ni siquiera pidió que me transfirieran la llamada.

El pasado 17 de marzo, Circuito Frontera difundió una carta pública dirigida a usted en la que señalo irregularidades, abusos de poder y falsedades en las que su obispo José Guadalupe Torres Campos, usted y otros clérigos de la diócesis de Ciudad Juárez han incurrido cuando tratan el tema de los casos de pederastia clerical cometidos en la demarcación. Al día de hoy, no ha respondido al documento mencionado. En vista de lo anterior quiero puntualizar:

1) A pesar de que el asunto que nos ocupa es conocido por usted desde abril de 2021, la “comisión” nunca tuvo el menor acercamiento conmigo.

2) Del 3 al 5 de marzo, usted asistió, en su calidad de responsable de la “comisión”, al Congreso Latinoamericano de CEPROME “Reparar el daño. Entre la fe que sostiene, el cuidado que acompaña y la justicia que restaura”, llevado a cabo en Costa Rica. Le pregunto, rehusarse a recibir documentos en los que usted está implicado y darle la cara a las víctimas ¿son parte de los mecanismos para “reparar el daño”? Usted, su obispo José Guadalupe Torres Campos y el Pbro. Dr. Guadalupe Daniel Portillo Trevizo, director del CEPROME, pueden voltear la mirada en otra dirección, pero, las víctimas no vamos a desaparecer.

3) Esperé un par de semanas para recibir su respuesta a mi carta abierta, el pretexto de atender las celebraciones de Semana Santa ya se agotó. Por tercera ocasión, le exijo se ponga en contacto conmigo para concertar una entrevista. No estoy pidiendo una cortesía ni una deferencia, exijo que cumpla con su obligación. Si usted acostumbra tratar temas tan delicados entre sus misas del domingo, lamento informarle que no me voy a prestar a la simulación de ser atendido.

4) Absténgase de contestar valiéndose de ambigüedades teológicas o de generalizaciones morales en sus intervenciones en los medios. La pederastia clerical y el encubrimiento episcopal son “faltas” muy serias que merecen atención particular e inmediata; de existir “medidas de prevención de abusos” dentro de la diócesis de Ciudad Juárez, no existiría una proliferación de víctimas.

5) Igualmente, le exijo se abstenga de dar declaraciones revictimizantes en medios; afirmar que “existe una “comisión” de prevención de abusos”, que “se escucha a las víctimas” o que usted “se disculpa en nombre de la iglesia”; constituye una burla para quienes han padecido de la “desobediencia al sexto mandamiento” por parte de algunos de sus colegas. Su silencio habla por sí mismo de las condiciones que vivimos en Ciudad Juárez. Los actos impunes de pederastia clerical y la red de encubrimiento episcopal que pretende ocultarlos son una realidad innegable.

6) Ahora yo lo exhorto a usted a que tome las múltiples expresiones públicas del Pbro Dr. Guadalupe Daniel Portillo Trevizo en las que se refiere a los abusos sexuales, a su respectivo encubrimiento y a las medidas seguidas por el “apostolado de la prevención” (artículos, libros, videoconferencias, ensayos, comunicados, ponencias, cursillos e incluso sus tesis de grado) y explique cómo se aplica toda esa retórica en la cruda realidad.

Sólo con una estola roja y justo detrás de la Santa Cruz, José Guadalupe Torres Campos, obispo de Ciudad Juárez, preside los servicios de Viernes Santo. Imagen publicada por las redes sociales de su diócesis el 3 de abril de 2026.

La “comisión” a la que usted hace mención, no existe. Para corroborarlo, es suficiente con entrar en la página de la diócesis de Ciudad Juárez ¿Por qué no hay información de la sección de prevención de abusos? Y si existiera esa “comisión diocesana” ¿Por qué tanta opacidad en su proceder? ¿Qué es lo que intentan esconder?

Responsabilizo a todos los señalados en las denuncias eclesiásticas que he presentado desde el 3 de noviembre de 2021 a la fecha, de amenazas, vandalismo, agresiones físicas, violencia institucional, espionaje cibernético, lesiones, desaparición forzada o cualquier clase de represalia que pudiéramos sufrir los miembros de mi familia o yo.

Rúbrica

Dr. Jorge Ordóñez Burgos

* * *

Un resumen de este texto está disponible en audio después de este párrafo.

Your browser doesn't support HTML5 audio. Here is a link to the audio instead.

Nota de producción: El texto del resumen, como el principal, fueron escritos y editados sólo por el autor. La grabación de la lectura del audio se hizo con una herramienta de texto-a-habla (Microsoft Word vía Web). La IA se usó sólo para generar la voz y no para la creación del contenido.