Senador Van Hollen: “Caso Abrego García, más allá de un solo hombre”

Mary Clare Jalonick y Adriana Gómez Licon

Compartir

“Es muy claro que el presidente, la administración Trump, están desacatando de manera abierta y flagrante la orden de la Corte Suprema”, dice Hollen.

Por Mary Clare Jalonick y Adriana Gómez Licon

WASHINGTON (AP) — La disputa sobre la deportación y el encarcelamiento injusto de Kilmar Abrego García “no se trata solo de un hombre”, sino también de la falta de respeto de Donald Trump hacia el sistema judicial estadounidense, dijo el senador Chris Van Hollen el viernes, al regresar de un viaje de tres días a El Salvador para abogar por la liberación del detenido.

Hablando con periodistas justo después de aterrizar nuevamente en Estados Unidos, Van Hollen ofreció pocas respuestas sobre lo que ocurrirá a continuación en el caso de Abrego García. Sin embargo, el senador demócrata por Maryland afirmó que él y otros seguirán alzando la voz, luego de que la administración de Trump desobedeciera órdenes judiciales que exigían facilitar el regreso del hombre a Estados Unidos, insistiendo en que debía permanecer en El Salvador, incluso cuando las autoridades reconocieron un “error” en su deportación.

“Se trata de proteger los derechos constitucionales de todas las personas que residen en Estados Unidos”, dijo Van Hollen en el Aeropuerto Internacional Washington Dulles, durante una rueda de prensa en la que lo acompañaban simpatizantes de Abrego García. “Es muy claro que el presidente, la administración Trump, están desacatando de manera abierta y flagrante la orden de la Corte Suprema”.

Junto a él, la esposa de Abrego García, Jennifer, se secaba las lágrimas mientras el senador compartía los comentarios de su esposo sobre cuánto extraña a su familia.

Jeniffer Vazquez Sura, esposa de Kilmar Abrego García, en la rueda de prensa con el senador Van Hollen. Foto: AP/José Luis Magana

Queda mucha incertidumbre sobre el futuro de Abrego García, un ciudadano salvadoreño que residía en Maryland, después de que Van Hollen tuviera la oportunidad, cuidadosamente organizada, de reunirse con él en El Salvador el jueves. El senador de Maryland señaló que Abrego García le informó que había sido trasladado desde la notoria megacárcel salvadoreña CECOT a un centro de detención con mejores condiciones.

No se conocía el paradero o estado de Abrego García tras la salida de Van Hollen, y no había indicios de que el viaje del senador lo acercara a su liberación.

El caso se ha convertido en un punto central del debate nacional sobre inmigración. Los demócratas insisten en que el presidente Donald Trump está sobrepasando su autoridad ejecutiva y faltando el respeto al sistema judicial; mientras tanto, los republicanos critican a los demócratas por defender a un hombre que Trump y funcionarios de la Casa Blanca afirman que es miembro de la pandilla MS-13, a pesar de que no ha sido acusado de ningún delito relacionado con pandillas.

Van Hollen dijo que Abrego García le contó que compartía celda con 25 presos y que temía a muchos de los internos en el CECOT antes de ser trasladado a otro centro en Santa Ana, El Salvador. El senador señaló que Abrego García reportó estar siendo tratado bien en su nueva ubicación, aunque hizo énfasis en que estaban rodeados de funcionarios del gobierno durante su encuentro.

Los demócratas presionan, los republicanos no ceden

La lucha por Abrego García se ha convertido en el más reciente punto de tensión partidista, mientras los demócratas intentan ganar terreno y responder durante los primeros meses del segundo mandato de Donald Trump.

Cada vez más legisladores demócratas han expresado su intención de viajar a El Salvador para exigir la liberación de Abrego García, pero hasta ahora la presión política no ha generado resultados. El presidente Trump y el presidente salvadoreño Nayib Bukele han mantenido una postura firme de no permitir su regreso a Estados Unidos, incluso después de que la Corte Suprema estadounidense ordenara a la administración facilitar su retorno.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que Abrego García “nunca volverá a vivir en los Estados Unidos de América”.

Bukele publicó imágenes del encuentro entre Van Hollen y Abrego García el jueves, y dijo que el prisionero “tiene el honor de permanecer bajo custodia de El Salvador”. Van Hollen, por su parte, relató que un funcionario del gobierno salvadoreño colocó otras bebidas en la mesa con sal o azúcar en el borde para simular que estaban bebiendo margaritas. Aclaró que ni él ni Abrego García bebieron de los vasos, los cuales, en la foto publicada por Bukele, aparecían adornados con cerezas.

Después de varios días negando conocer mucho sobre Abrego García, Trump declaró el viernes que conocía el historial carcelario del detenido, calificándolo de “increíblemente malo”, y lo llamó “extranjero ilegal” y “terrorista extranjero”.

El presidente también reaccionó el viernes con una publicación en redes sociales diciendo que Van Hollen “parecía un tonto ayer, parado en El Salvador mendigando atención”.

Más miembros del Congreso intentan visitar la prisión

Varios republicanos de la Cámara de Representantes han visitado la notoria prisión de pandilleros en apoyo a los esfuerzos de la administración Trump. El representante Riley Moore, republicano de Virginia Occidental, publicó el martes por la noche que había visitado la prisión donde está detenido Abrego García. “Me voy ahora aún más decidido a apoyar los esfuerzos del presidente Trump para asegurar nuestra patria”, escribió Moore en redes sociales.

Funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) reconocieron en un documento judicial a principios de este mes que la deportación de Abrego García fue un “error administrativo”. El reconocimiento del gobierno generó una reacción inmediata por parte de defensores de los derechos de los inmigrantes, pero los funcionarios de la Casa Blanca han mantenido la acusación de que Abrego García es miembro de una pandilla.

La batalla también se ha trasladado a los tribunales, con documentos legales conflictivos y repetidas negativas por parte del gobierno a informar a un juez sobre lo que planea hacer, si acaso algo, para repatriarlo.

El jueves, un panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Cuarto Circuito de EE. UU. rechazó por unanimidad suspender la decisión de un juez que ordena el testimonio bajo juramento de funcionarios de la administración Trump. Los magistrados afirmaron que el poder judicial se ve afectado por las “constantes insinuaciones de su ilegitimidad”, mientras que el poder ejecutivo “pierde mucho ante la percepción pública de su ilegalidad”.

El juez J. Harvie Wilkinson III, nominado por el presidente Ronald Reagan, un republicano, escribió que él y sus dos colegas “se aferran a la esperanza de que no es ingenuo creer que nuestros buenos hermanos en el Poder Ejecutivo perciben el estado de derecho como algo vital para el ethos estadounidense”.

Desde marzo, El Salvador ha aceptado de Estados Unidos a más de 200 inmigrantes venezolanos que, según funcionarios de la administración Trump, están acusados de actividad pandillera y crímenes violentos. El gobierno de Bukele los ha recluido en la prisión de máxima seguridad para pandilleros, ubicada a las afueras de San Salvador.

Gomez Licon reportó desde Fort Lauderdale, Florida.