
Ignacio García Martes, 18 de Febrero del 2025
Además de repudiar los aranceles, el CEE ofrece plazas para deportados y alientan el consumo de productos hechos en México.
La oferta de empleos para personas deportadas de Estados Unidos es, hasta ahora, de 45 mil plazas. En cuanto a los aranceles insistió en que se conozcan los beneficios de evitarlos.
Por Ignacio García
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Francisco Cervantes, dijo que la amenaza de aranceles del gobierno de Estados Unidos a México ha detenido inversiones por más de 60 mil millones de dólares.
El líder de los empresarios dijo que distintos sectores económicos están interesados en invertir en México, pero la amenaza arancelaria ha pausado las decisiones, por lo que aseveró que distintos países pretenden consolidar tratados internacionales en el país.
De acuerdo con el líder del CCE, es un momento de crisis que viven las inversiones económicas en México por las amenazas del gobierno de Donald Trump, pero aseveró que se deben respetar los acuerdos del T-MEC que firmaron México, Estados Unidos y Canadá.
Confió en que Trump no imponga el 25 por ciento de aranceles a las exportaciones mexicanas, y aseveró que la presidente Claudia Sheinbaum, mantiene comunicación directa con su homólogo para impedir medidas económicas que impactarían negativamente a los dos países.
De la misma manera, consideró que esas diferencias económicas que mantienen las autoridades federales son mínimas con respecto al crecimiento económico que ha presentado el país y aseveró que se podrían presentar condiciones favorables para el país en los siguientes meses.
Recientemente, el CCE anunció plazas para mexicanos repatriados por la política de deportaciones impulsada por Trump recientemente, como se puede ver en el mensaje en la red social antes conocida como Twitter antes de este párrafo. Después de este párrafo hay otro mensaje, desde la cuenta personal del presidente del CEE en la que se impulsa el consumo de productos hechos en México.
Donald Trump amagó con imponer aranceles de 25 por ciento en las exportaciones mexicanas, de no controlar la llegada de migrantes a la frontera, así como frenar el tráfico de drogas. A finales de enero se pausó esa medida, aunque apenas la semana pasada se anunciaron medidas similares contra todas las importaciones de aluminio y acero que traten de ingresar a Estados Unidos.