
Rodolfo Soriano-Núñez Martes, 27 de Enero del 2026
El comunicado de los obispos acerca de la masacre ocurre en el contexto del esfuerzo de Sheinbaum para que el papa León XIV visite México.
La masacre en Salamaca hace difícil creer las cifras de Sheinbaum sobre la eficacia de sus políticas de seguridad.
Por Rodolfo Soriano-Núñez
En la tarde del domingo 25, un comando fuertemente armado abrió fuego contra decenas de residentes de Salamanca, Guanajuato, México. Las víctimas asistían a partidos de fútbol en las canchas locales. Hasta el momento, las autoridades reportan un mínimo de once muertos y al menos otros doce heridos de gravedad.
La mañana del lunes, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y otras organizaciones condenaron el ataque y renovaron sus llamados a las autoridades a reconsiderar los pilares del modelo de seguridad.
El modelo de seguridad de Claudia Sheinbaum ha sido objeto de elogio por Morena, el partido gobernante, y sus aliados por reducir los índices de homicidios y otros delitos violentos, pero sólo cuando se compara con lo ocurrido durante la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.
Al comparar con lo que sucedía antes, durante los mandatos de Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón Hinojosa, o incluso antes, las cifras de Claudia Sheinbaum son mucho menos positivas de lo que ella y su gabinete de seguridad afirman cada vez que pueden y, sobre todo, durante la actividad matutina que la titular del Ejecutivo encabeza en el Palacio Nacional o en sus giras.
La semana pasada, el equipo de Sheinbaum elogió sus propias políticas en actividades realizadas el jueves en Puebla capital, y el viernes en el puerto de Veracruz. Sin embargo, las cifras de Sheinbaum para Veracruz resultan difíciles de aceptar, ya que ese estado ha sufrido un crecimiento en el número de homicidios, como muestra la gráfica después de este párrafo.
Respecto de la masacre en Salamanca, Sheinbaum evitó detalles durante su actividad en Palacio Nacional y se limitó a reconocer que la Fiscalía General de Justicia del Estado está a cargo de la investigación.
Sheinbaum dedicó más tiempo a ofrecer detalles de su intercambio con Lee Jae-myung, presidente de Corea del Sur, acerca de fechas adicionales para conciertos del grupo BTS que a ofrecer algún detalle de lo ocurrido en Salamanca.
Esa ciudad es la sede de una de las principales refinerías del país y sus ductos son blanco de frecuentes ataques de los grupos dedicados a robar combustible, el llamado huachicol. Es una ciudad que depende de los empleos que genera Petróleos Mexicanos y profundamente afectada por la violencia asociada al huachicol de los últimos diez años.
A pesar de años de operaciones de tipo militar para salvaguardar la refinería y los ductos que llegan ahí, la masacre ocurrió a pocos kilómetros de las válvulas que regulan la entrada o salida de combustible. Evidencia que la presencia del Ejército o la Guardia Nacional no garantiza que se eviten en ese tipo de masacres.
Extradiciones y presión internacional
El modelo de seguridad mexicano es actualmente blanco de críticas debido a que, últimamente, el gobierno ha enviado a Estados Unidos, sin juicios de extradición en México, a los llamados “generadores de violencia”.
Tales decisiones han desatado un debate sobre la solidez de acelerar este tipo de movimientos como una forma de evitar acciones militares del gobierno de Donald Trump. Trump ha elogiado repetidamente a Sheinbaum como una “buena persona”, pero también afirma que ella tiene miedo de actuar contra los cárteles mexicanos.
La ronda más reciente vio la “extradición silenciosa”, sumaria de 37 de estos “generadores de violencia” 18 días después del “arresto” de Nicolás Maduro en Caracas, Venezuela, y apenas horas después del primer aniversario de la segunda toma de posesión de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, el 21 de enero de 2026.
El asunto es aún más relevante dado que México ha mantenido el principio constitucional de impedir el uso de la pena de muerte contra sus ciudadanos cuando son extraditados a jurisdicciones donde dicho castigo está vigente, como es el caso de Estados Unidos; un punto que sería pertinente al menos en el caso de Pedro Inzunza Noriega.
A pesar de la entrega masiva de los 37 “generadores de violencia” que se encontraban en cárceles mexicanas, la masacre en Salamanca pone en duda la afirmación de Sheinbaum sobre una mejora general en la seguridad y la sitúa en desacuerdo con la Conferencia del Episcopado Mexicano.
Política pontificia
Esto es más evidente mientras su gobierno ha sido muy vocal en sus intentos por traer al papa León XIV al país, a pesar de que Sheinbaum y la mayor parte de su gabinete se identifican como “librepensadores” e incluso abiertamente ateos.
Sheinbaum ha llegado al extremo de usar su actividad matutina diaria para decirle al nuncio en México, el arzobispo Joseph Spiteri, su interés en hablar con él, a pesar de que el nuncio reside en México y sigue la tradición de poner sus números de contacto a disposición del gobierno donde está acreditado.
La opinión pública católica mexicana está profundamente dividida entre quienes aprovecharían cualquier oportunidad para traer a cualquier papa a México por cualquier motivo, y quienes advierten al papa Prevost y a su equipo en la Comisión Pontificia para América Latina sobre el riesgo implícito de legitimar la supuesta cercanía de Sheinbaum con el “Evangelio social” del papa Francisco y el de León XIV, y las diferencias objetivas que existen entre el gobierno mexicano y el Vaticano.
Desde que era candidata presidencial, Sheinbaum hizo un esfuerzo extra por aparecer lo más cerca posible del papa Francisco, quien le concedió a ella y a su adversaria en la elección de 2024 audiencias privadas e informales por separado en la Casa Santa Marta, el lugar donde Francisco residió en Roma durante su pontificado.
El papel del Episcopado
El comunicado publicado el lunes sigue la práctica estándar más reciente de los obispos mexicanos de denunciar masacres como la del domingo, aunque antes el Episcopado se mostraba menos dispuesto a condenar abiertamente este tipo de crímenes. El pronunciamiento también es relevante porque el episcopado mexicano es uno de los pocos actores que no está bajo el control de Morena y ha promovido activamente el llamado Diálogo Nacional por la Paz, un intento de poner fin a la violencia sorda y similar a la de una guerra civil que asola a México desde hace unos 20 años.
Una nueva ronda de este Diálogo Nacional por la Paz está programada para comenzar el 30 de enero en el campus del ITESO, la universidad jesuita en Guadalajara. Según los datos de los propios obispos, esperan un mínimo de mil 300 participantes en dicha actividad.
El comunicado está firmado por Ramón Castro, presidente de la conferencia y actual obispo de Cuernavaca. Castro solía tener una relación cercana con el exgobernador de ese estado, Cuauhtémoc Blanco, exfutbolista en México y Estados Unidos. Blanco ha sido el protagonista de un drama en el que su propia hermana lo acusó de agredirla sexualmente mientras la tenía bajo su empleo como gobernador.
Blanco es actualmente miembro de la Cámara de Diputados. Castro respaldó repetidamente a Blanco para cargos públicos debido a su presunto repudio al aborto, por lo que existe la expectativa de que el obispo Castro haya aprendido una lección sobre el riesgo potencial de acercarse demasiado a los funcionarios públicos.
Los obispos mexicanos también condenaron en el mismo comunicado un ataque a la Catedral de Puebla. El atentado terminó con el incendio de las puertas de madera de la entrada norte de la Catedral y fue calificado por el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa como una “profanación”. El domingo temprano, encabezó un ritual católico de desagravio, es decir, para reparar el daño espiritual al edificio sagrado.
El comunicado íntegro del episcopado mexicano aparece a continuación.
Comunicado de la Conferencia del Episcopado Mexicano
Ciudad de México, 26 de enero de 2026.
CONDENAMOS LA VIOLENCIA Y ELEVAMOS NUESTRA ORACIÓN POR MÉXICO
Como Conferencia del Episcopado Mexicano, expresamos nuestro profundo dolor e indignación ante la violencia que continúa golpeando a nuestro país.
Condenamos enérgicamente el ataque armado ocurrido en un campo de futbol de la colonia Loma de Flores, en el municipio de Salamanca, Guanajuato, donde un comando abrió fuego contra jugadores y familias, dejando al menos once personas fallecidas y un número considerable de heridos. Este acto lastima profundamente la vida, la dignidad humana y la convivencia pacífica de nuestra sociedad, pedimos que no quede impune.
Asimismo, lamentamos y condenamos el intento de incendio contra la Catedral de Puebla, en el que fue dañada una de sus puertas principales. Este hecho agrede el patrimonio material, espiritual y cultural de la humanidad. Nos unimos a la comunidad de Puebla para pedir el esclarecimiento de los hechos.
Nos solidarizamos con las familias de las víctimas de Salamanca. Elevamos nuestra oración a Dios por el descanso eterno de quienes han perdido la vida, por el consuelo de sus seres queridos y por el fin de la violencia que se vive en México.
Hacemos un llamado a las autoridades para que asuman con responsabilidad su deber de proteger la vida, la seguridad y los espacios sagrados, y exhortamos a toda la sociedad a trabajar unida por la paz.
Encomendamos a nuestro país a la intercesión de Santa María de Guadalupe, Reina de México.
El comunicado en formato PDF aparece después de este párrafo.