
Rodolfo Soriano-Núñez Domingo, 09 de Julio del 2023
Los nuevos cardenales proceden de las periferias de la Iglesia Católica o de posiciones que no solían recibir esta distinción
Además de Víctor Manuel Fernández, titular de la Doctrina de la Fe, los nuevos cardenales le han sido leales, como Christophe Pierre, nuncio en Estados Unidos
Por Rodolfo Soriano-Núñez
Este domingo, de manera sorpresiva, el papa Francisco anunció el nombramiento o “creación” de 18 nuevos cardenales de la Iglesia Católica. Destaca, además de nombramientos esperados, como el de Víctor Manuel Tucho Fernández, la inclusión de personas muy jóvenes, como el recién nombrado arzobispo de Madrid, José Cobo Cano de 57 años.
También ha nombrado de manera poco usual como cardenal al obispo auxiliar de Lisboa, Portugal, Américo Manuel Alves Aguiar. Ya antes había nombrado cardenal a Gregorio Rosa Chávez, obispo auxiliar de San Salvador, pero se trataba de un emérito que, dado que cumplió ya los ochenta años, carece de derecho a voto en un futuro cónclave. En el caso de Alves Aguiar, se trata de una persona de sólo 49 años, que apenas fue nombrado obispo auxiliar en 2019.
Entre los nombrados destaca también el actual nuncio en Estados Unidos, el francés Christophe Pierre, de 77 años, quien fue nuncio en México de 2007 a 2016 y que ha debido lidiar en su actual cargo con el legado del paso de Carlo Maria Viganò por la nunciatura en Washington, DC, de 2011 a 2016.
Desde que dejó el cargo en 2016, Viganò se ha dedicado a esparcir distintas teorías de conspiración en las que el papa Francisco es presentado como hereje, enemigo de la Iglesia e incluso como anti-papa.
Otro nombramiento sorpresivo de Francisco es el del arzobispo de Juba, Sudán del Sur, Stephen Ameyu Martin Mulla, quien próximamente cumplirá 60 años. También procedente de África, Francisco ha nombrado a Paul Runangaza Ruzoka, arzobispo de Tabora, Tanzania, quien cuenta con 75 años. La tercia africana en este consistorio la completa el arzobispo de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, Stephen Brislin, de 66 años.
De América Latina, además de promover a su discípulo Víctor Manuel Fernández, lo ha hecho con su compañero jesuita y actual arzobispo de Córdoba, Argentina, Ángel Sixto Rossi, que en un mes cumplirá 65 años.
Aunque es ciudadano de Estados Unidos, el arzobispo Robert Francis Prevost, de 67 años, hizo toda su carrera eclesiástica en América Latina, de manera más precisa en Perú, donde dirigió las diócesis de Chiclayo y Callao, antes de ser nombrado al frente del Dicasterio para los Obispos y como responsable de la Pontificia Comisión para América Latina.
Junto a ellos, ha promovido al arzobispo de Bogotá, Luis José Rueda Aparicio, de 61 años. Ese es un nombramiento esperado, pues Bogotá es lo que en la jerga del catolicismo se conoce como una “sede cardenalicia”, es decir, una sede episcopal cuyo titular suele ser elevado a la condición de cardenal.
Sin embargo, debe destacarse que eso no es algo en lo que se pueda apostar. Solía ser que, en Estados Unidos, el arzobispo de Los Ángeles tenía prácticamente garantizado convertirse en cardenal y eso no ha sucedido con el mexicano y miembro del Opus Dei José Horacio Gómez Velasco, quien es arzobispo de Los Ángeles desde 2011 y, doce años después, no ha sido promovido a la condición de cardenal.
Otro nombramiento que procede de una “sede cardenalicia” es el de José Cobo Cano, el nuevo arzobispo de Madrid, quien apenas ayer sábado fue instalado como arzobispo de la capital española y hoy domingo, a los 57 años, recibe el anuncio de que será también cardenal próximamente.
Sorpresivo ha sido también el anuncio del nombramiento como cardenal del franciscano franco-español de 54 años François-Xavier Bustillo, obispo de la muy marginal diócesis francesa de Ajaccio, en la isla de Córcega. Tan sorpresivo, que será cardenal antes de que lo sea el nuevo arzobispo de París, Laurent Bernard Marie Ulrich.
Aunque no es argentino ni reside en ese país, es digno de destacar el nombramiento como cardenal del suizo Emil Paul Tscherrig, quien fue nuncio en Buenos Aires, Argentina, de 2012 a 2017, justo el periodo en el que el arzobispo porteño Jorge Mario Bergoglio pasó a ser el papa Francisco. Tscherrig tiene 70 años en la actualidad y, desde 2017, ejerce como nuncio en Italia, por lo que es uno de los más cercanos colaboradores del papa argentino.
El bloque europeo del anuncio lo completan el polaco Grzegorz Ryś, de la arquidiócesis de Lodz, uno de los discípulos de Juan Pablo II que, todavía ahora, defiende la inocencia del papa polaco en el tema de los abusos sexuales. También está el italiano Claudio Gugerotti, actual titular del Dicasterio de las Iglesias Orientales, que fue de 2015 a 2020 nuncio apostólico en Ucrania, por lo que ha sido uno de los puntales de los esfuerzos de Francisco en el marco de la invasión rusa a esa nación de Europa oriental.
Procedentes de Asia, el papa ha nombrado al obispo malayo Sebastian Francis, de 71 años y titular de Penang, una diócesis periférica, marginal, que se encuentra a casi 280 kilómetros al norte de la capital, Kuala Lumpur. Le acompaña el segundo jesuita en el grupo de nuevos cardenales, el chino Stephen Chow Sau-yan, que en un mes cumplirá 64 años y es actualmente arzobispo de Hong Kong.
Finalmente, sorprende también la promoción de Ángel Fernández Artime, el actual superior de los salesianos de San Juan Bosco, la segunda orden más numerosa del catolicismo detrás de los jesuitas. Fernández, de 62 años, es ciudadano español y no es obispo. Solía ser que la promoción a cardenal iba acompañada de la consagración como obispo, pero se ha eximido de ese requisito a quienes así lo solicitan en fechas recientes.
Entre los nuevos cardenales mayores de 80 años, por lo que no tendrán derecho a votar en un futuro cónclave, está el argentino Luis Dri, fraile franciscano que ejerce su ministerio como confesor en el santuario de Nuestra Señora de Pompeya en la capital Buenos Aires. Dri tiene 96 años.
Mañana se presentará un análisis más puntual de las implicaciones de estos nombramientos en la serie Religión y vida pública. Los nuevos cardenales asumirán durante el Consistorio que se celebrará el 30 de septiembre de este año, poco antes del Sínodo que se celebrá durante octubre.