Héctor Elizalde Mora, nuevo titular de la Agencia de Investigación Criminal

Los Ángeles Press

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La llegada de Elizalde consolida un bloque de seguridad de García Harfuch que ya opera en la estructura federal y que comienza a escalar posiciones clave dentro del aparato judicial.

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La salida de Alejandro Gertz Manero abrió una etapa de reconfiguración en la Fiscalía General de la República y el primer movimiento contundente vino con el nombramiento de Héctor Elizalde Mora al frente de la Agencia de Investigación Criminal. Su llegada no es un simple relevo administrativo: es el primer indicio claro de que la reorganización interna avanza hacia el fortalecimiento de un grupo con experiencia táctica e inteligencia desarrollada en la estructura de seguridad capitalina.

Elizalde Mora es un perfil formado en áreas operativas de alto impacto, con paso por Segob, por la entonces Procuraduría General de la República y por la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México. Ahí consolidó una relación profesional determinante con el equipo de Omar García Harfuch, una estructura que en los últimos años protagonizó investigaciones de alto perfil y se posicionó como uno de los grupos más eficaces dentro del aparato de seguridad pública. Su ascenso ahora al principal órgano de inteligencia criminal federal apunta a que esa corriente comienza a ocupar espacios estratégicos en el rediseño institucional posterior a Gertz.

Este movimiento cambia la correlación de fuerzas al interior de la Fiscalía. El control de la Agencia de Investigación Criminal define la ruta operativa de la institución en tareas como mandamientos judiciales, operaciones tácticas e inteligencia contra el crimen organizado. El relevo llega en un momento en el que la FGR enfrenta presiones internas y externas para demostrar eficacia y resultados en medio de cuestionamientos a su desempeño y de tensiones por la conducción de investigaciones sensibles.

La llegada de Elizalde representa un desplazamiento del viejo modelo de conducción centrado en el Ministerio Público tradicional hacia un enfoque en inteligencia operativa, contención de redes criminales y coordinación con fuerzas locales y federales. Es también la confirmación de que el bloque de seguridad asociado a García Harfuch consolida su influencia con cargos decisivos en el aparato investigativo nacional.

Su trayectoria

  • Entre 2010 y 2015 fue director general de apoyo táctico en Segob.
  • De abril de 2015 a noviembre de 2016 se desempeñó como director general de Inteligencia Operativa en la misma dependencia.
  • Se integró a la FGR como director general de Mandamientos Ministeriales y Judiciales, cargo que desempeñó hasta 2019.
  • En 2020, tras un atentado contra Harfuch, Elizalde asumió como encargado de despacho de la entonces Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.

Su nuevo cargo en la AIC no es sólo un nombramiento técnico. Es el mensaje más claro hasta ahora de que la transición en la FGR no se limitará al relevo en la fiscalía superior. Implica nuevos equilibrios, nuevas jerarquías y una disputa silenciosa por el control de los componentes estratégicos del aparato investigativo del Estado mexicano. El arribo de Elizalde Mora marca el inicio de una etapa donde la Fiscalía entra a su propio proceso de reordenamiento, con un bloque de poder emergente que ya ha demostrado su capacidad para operar, articular y escalar posiciones dentro del sistema de seguridad nacional.