Escombros de silencio

Antonio Rosales

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Por Antonio Rosales

En memoria de las víctimas mortales de los terremotos de 1985 y 2017, en México.

A muerte hiede el aire,

coloreando de sombras el alma,

ensordecida por silencios gigantes

que abrazan, ahogan, aplastan

y trituran el corazón con calma.

...

No hay palabras

para el mar de ausencias

que cubre las calles;

solo quedan gargantas hechas nudo,

solo vacíos ojos de rojo cansancio,

solo postales de un mundo detenido,

solo grietas que nos delatan vulnerables.

...

¿Cuánto tiempo dura el desconcierto?

¿Cuánto, el miedo, el dolor

y la sorpresa en el cuerpo?

¿Cómo acostumbrarse a esta ciudad sin tiempo,

sin risas, sin agua, sin ganas,

sin luz, sin color, sin movimiento,

sin juego, sin espíritu, sin un rayito de nada?

...

El tiempo se retuerce engañoso:

Demasiado pronto para olvidar,

demasiado lento para huir del recuerdo.

La cordura camina temblorosa

sobre una cuerda floja.

...

Escombros de casas,

escombros de escuelas,

escombros de oficinas,

escombros de fábricas;

fábricas donde la vida de las costureras

no vale el salario que cobraban:

Nadie las menciona, nadie las ve;

no dan rating.

La mujer pobre es un producto desechable

que solo importa

mientras sirva a los intereses del Gran Capital.

...

Solo hay una esperanza:

Los mexicanos hechos Uno Solo,

luchando contra el dolor y la desesperanza…

¡Si tan solo esa unión se mantuviera!

Pero la desgracia pasa.

Y preferimos ser gotas dispersas

que un mar en brama.

Septiembre, 2017.

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