Tashiro Malekium Viernes, 19 de Diciembre del 2025, 09:46
En Ensenada, el desorden administrativo vuelve a mostrar cómo los errores oficiales terminan convertidos en costos millonarios para la ciudadanía.
Por Tashiro Malekium
¡Ensenada, la bella del Pacífico, donde las olas rompen contra la costa y los presupuestos municipales se rompen contra la realidad! En este paraíso de buenos vinos y burocracia torpe, la alcaldesa y su gabinete han protagonizado una comedia de errores digna de un guion de Cantinflas, obviamente con menos gracia y más ceros en la cuenta.
Imagínense: firman un contrato millonario para arrendar 80 patrullas flamantes de Grupo Turbofin, anunciando con bombo y platillo un costo de 173 millones 400 mil pesos. ¡Qué ganga para vigilar las calles! Pero, ¡sorpresa!, olvidaron sumar el IVA al 16%. Sí, ese impuesto que todos pagamos religiosamente, excepto, al parecer, los genios de la Oficialía Mayor. Resulta que el monto real asciende a 200 millones 804 mil 816 pesos, con un "error administrativo" que añade 27.4 millones extras en impuestos y otras chucherías variables como intereses y comisiones. ¡Vaya descuido!
Es como si un chef olvidara el sal en la sopa y luego te cobrara extra por el sodio. El contrato, rubricado en diciembre de 2024, exige pagos mensuales de 5 millones 906 mil 24 pesos –subtotal de 5 millones 91 mil 400, más 814 mil 624 de IVA–, transferidos en 10 días tras la factura. ¿Y quién paga el pato? Pues los contribuyentes de Ensenada, claro, mientras los funcionarios se rascan la cabeza y culpan a la aritmética.

La Comisión de Hacienda del Congreso estatal, en su Dictamen 102 aprobado el 8 de diciembre de 2024 (con retoques posteriores), reconoció el desaguisado y recomendó enmendar el contrato o emitir un nuevo decreto. Pero no sin antes señalar que la Oficialía Mayor es la villana principal, y hay murmullos de investigación por si esto fue un "error" genuino o un truco para inflar presupuestos.
¿Armando Ayala Robles y su séquito involucrados? ¡Qué escándalo!
En redes sociales, el escarnio público no se hace esperar: "¿Cómo es posible que no sumen el IVA? ¿Están en primaria o en Palacio Municipal?" mientras las patrullas relucen en las calles (o eso esperamos), el erario municipal sangra por incompetencia (que sabrá Dios cuántas pifias más como ésta habrá y no sé han dado cuenta o no nos han informado).
¿Lección aprendida? Probablemente no. En Ensenada, los errores se arrendan, no se compran. Y el IVA, al parecer, es opcional hasta que alguien lo reclama…
Nota al pie: Fuentes periodísticas locales confirman que el contrato no menciona un "costo de facturación" separado, pero el ajuste cubre impuestos y variables no previstos. ¿Transparencia? Jaja, no me hagas reír que tengo los labios partidos, estamos en Baja California papito.
Ahora solo falta ver si la sindicatura municipal hará lo propio o como siempre se pondrán las manos en los ojos y buscará algún tema más sencillo.
Fuente: substack.com