Entre las consignas se pide el respeto a la Constitución de Estados Unidos y el rechazo a los privilegios judiciales a Trump.
Por Philip Marcelo
NUEVA YORK (AP) — Opositores a la administración del presidente Donald Trump salieron a las calles de comunidades grandes y pequeñas en todo Estados Unidos el sábado, denunciando lo que consideran amenazas a los ideales democráticos de la nación.
Los diversos eventos incluyeron desde una marcha por el centro de Manhattan y una concentración frente a la Casa Blanca, hasta una manifestación en Massachusetts durante la conmemoración del “disparo que se escuchó alrededor del mundo”, ocurrido el 19 de abril de 1775, que marcó el inicio de la Guerra de Independencia hace 250 años.
Thomas Bassford, un albañil retirado de 80 años originario de Maine, estuvo entre los manifestantes en la recreación de las batallas de Lexington y Concord, en las afueras de Boston. Dijo que cree que los estadounidenses están siendo atacados por su propio gobierno y necesitan levantarse en su contra.
“Éste es un momento muy peligroso para la libertad en Estados Unidos”, dijo Bassford, quien asistió con su pareja, su hija y sus dos nietos. “Quiero que los niños aprendan sobre los orígenes de este país y que a veces hay que luchar por la libertad”.
En Denver, cientos de manifestantes se reunieron en el Capitolio estatal de Colorado con pancartas que expresaban solidaridad con los inmigrantes y advertían a la administración Trump: “¡Manos fuera!”. Varias personas ondeaban banderas de EEUU, algunas al revés como señal de emergencia o crisis.
Miles también marcharon por el centro de Portland, Oregón, mientras que en San Francisco, cientos formaron con sus cuerpos las palabras “Impeach & Remove” (Juicio político y destitución) sobre la arena de una playa del Pacífico, también con banderas estadounidenses al revés. En Anchorage, Alaska, manifestantes portaban carteles hechos a mano con razones por las que protestaban, incluido uno que decía: “¡No hay cartel lo suficientemente grande para enumerar TODAS las razones por las que estoy aquí!”.

En otras partes, también se organizaron protestas frente a concesionarios de autos Tesla contra el multimillonario asesor de Trump, Elon Musk, y su papel en la reducción del tamaño del gobierno federal. Otros grupos organizaron eventos con enfoque comunitario, como colectas de alimentos, charlas educativas y trabajo voluntario en albergues locales.
Las protestas se producen apenas dos semanas después de otras movilizaciones similares a nivel nacional.
Los organizadores afirman que se oponen a lo que consideran violaciones de derechos civiles y constitucionales por parte de Trump, incluyendo los intentos de deportar a numerosos inmigrantes y el desmantelamiento del gobierno federal mediante despidos masivos de empleados públicos y el cierre de agencias completas.
Algunos eventos evocaron el espíritu de la Revolución Americana, con llamados a la resistencia contra la tiranía y lemas como “No a los reyes”.
En Anchorage, un actor caracterizado como colono sostenía un cartel que decía “No a los reyes”, mientras que otra persona levantaba uno que leía: “La Edad Feudal ha terminado”.


En Concord, Massachusetts, George Bryant, residente de Boston, expresó su preocupación por lo que considera la creación de un “estado policial” por parte del presidente. Sostenía un cartel que decía: “¡El régimen fascista de Trump debe irse ya!”
“Está desafiando a los tribunales. Está secuestrando estudiantes. Está destruyendo los mecanismos de control y equilibrio”, dijo Bryant. “Esto es fascismo”.
En Washington, D.C., Bob Fasick, un exempleado federal jubilado de 76 años, viajó desde Springfield, Virginia, a la protesta cerca de la Casa Blanca preocupado por las amenazas a los derechos al debido proceso, el Seguro Social y otros programas de asistencia federal.
La administración Trump ha tomado medidas para cerrar oficinas de campo del Seguro Social, recortar fondos de programas de salud pública y reducir protecciones para personas transgénero.
“No puedo quedarme de brazos cruzados sabiendo que, si no hago nada —y si nadie hace nada— el mundo que colectivamente estamos dejando a los niños y a nuestros vecinos no es uno en el que yo quisiera vivir”, expresó Fasick.
En Columbia, Carolina del Sur, varios cientos de personas protestaron frente al Capitolio estatal con lemas como “Lucha con fuerza, Harvard, lucha”.
Y en Manhattan, los manifestantes marcharon desde la Biblioteca Pública de Nueva York hacia el norte, pasando por Central Park y por la Trump Tower, protestando contra las deportaciones continuas de inmigrantes.
“Sin miedo, sin odio, sin ICE en nuestro estado”, coreaban al ritmo constante de los tambores, en referencia al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés).
Marshall Green expresó su mayor preocupación por el hecho de que Trump invocara la Ley de Extranjeros Enemigos en tiempos de guerra de 1798, al afirmar que el país está en guerra con pandillas venezolanas supuestamente vinculadas al gobierno de esa nación sudamericana, a pesar de que una evaluación reciente de inteligencia de EE.UU. no encontró ninguna coordinación entre ellas.
“El Congreso debería intervenir y decir que no, que no estamos en guerra. No puedes usar esa ley”, dijo Green, de 61 años, residente de Morristown, Nueva Jersey.
“No puedes deportar personas sin el debido proceso, y todos en este país tienen derecho al debido proceso, sin importar quiénes sean.”
Por su parte, Melinda Charles, de Connecticut, manifestó su preocupación por el “exceso de poder ejecutivo”, mencionando los enfrentamientos del presidente con las cortes federales, la Universidad de Harvard y otras instituciones académicas de élite.
“Se supone que debemos tener tres poderes iguales de gobierno”, dijo.
“Y ver que el Poder Ejecutivo se ha vuelto tan fuerte, es simplemente increíble.”Colaboraron con esta nota los periodistas de Associated Press Claire Rush (Oregón), Joseph Frederick (Nueva York), Rodrique Ngowi (Massachusetts), Nathan Ellgren (Washington) y Meg Kinnard (Columbia, Carolina del Sur).