Se forma un frente común en Los Ángeles para fortalecer la demanda contra las redadas migratorias por órdenes de Trump, en la que se destaca el sesgo étnico de las detenciones.
Los Ángeles Press
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, ha decidido dar un paso firme en la lucha contra las políticas migratorias de la administración Trump, presentando una moción formal para unirse a una demanda impulsada por grupos de derechos civiles contra el gobierno federal. La acción, que busca frenar las redadas del ICE en la región, refleja la creciente confrontación de las autoridades locales con la administración federal, en particular por los operativos migratorios que han generado miedo, violaciones de derechos constitucionales y detenciones masivas en el sur de California.
Una demanda con apoyo local: Los Ángeles y ciudades vecinas toman acción
La fiscal de Los Ángeles, Hydee Feldstein Soto, fue quien presentó la moción para que la ciudad se sume como parte demandante en el caso Vásquez Perdomo v. Noem, una demanda originalmente presentada por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y otros grupos de derechos civiles. La acción legal tiene como objetivo detener las redadas federales, que se consideran ilegales, debido a que se ejecutaron sin órdenes judiciales y presuntamente basadas en el origen étnico de las personas detenidas.
Esta acción se enfoca en dos grupos vulnerables: aquellos detenidos sin causa probable y quienes enfrentan deportación sin acceso a defensa legal, en lo que podría convertirse en un caso emblemático a nivel nacional. A la moción presentada por Los Ángeles se han sumado otros gobiernos locales, incluidos los de Pasadena, Santa Mónica, Culver City y West Hollywood, todos ellos críticos de las redadas federales.
Las tácticas del ICE: "inconstitucionales" y "desestabilizadoras"
Desde el comienzo de las redadas el 6 de junio de 2025, autoridades locales han denunciado que el gobierno federal ha lanzado una campaña de detenciones masivas que ignoran los derechos constitucionales de los ciudadanos. Feldstein Soto, en un comunicado, señaló que "el gobierno federal ha concentrado miles de agentes migratorios armados, muchos sin identificación visible, y tropas militares, ejecutando redadas inconstitucionales y detenciones anónimas, lo que ha generado caos y temor entre los vecinos".
La alcaldesa Karen Bass, junto con otros funcionarios locales, ha subrayado que estas acciones están desestabilizando a las comunidades y afectando gravemente a los residentes y pequeños comerciantes de la región.

Alcaldes de California se suman al rechazo contra ICE
Alcaldes de varias ciudades afectadas por las redadas también han expresado su preocupación y su apoyo a la demanda. Lana Negrete, alcaldesa de Santa Mónica, calificó las redadas como "ilegales, inhumanas e inaceptables", mientras que Salvador Meléndez, alcalde de Montebello, destacó que su ciudad se unió a la demanda "para defender a las familias afectadas por los abusos del ICE y sus agencias asociadas".
Por su parte, Chelsea Lee Byers, alcaldesa de West Hollywood, condenó las redadas como "discriminatorias y profundamente desestabilizadoras" y reafirmó su compromiso con la dignidad de todas las personas, independientemente de su estatus migratorio.
El objetivo de la demanda: poner fin a las redadas y garantizar derechos
La demanda busca que el tribunal federal certifique el caso como una acción colectiva que represente a las personas detenidas sin causa razonable y sin el acceso a abogados, con el fin de emitir medidas cautelares que prohíban la continuación de las políticas de redadas y detenciones sin debido proceso.
Alvaro M. Huerta, del Immigrant Defenders Law Center, fue tajante al referirse a la situación: “El gobierno federal ha lanzado una campaña de terror en el sur de California, secuestrando a personas en la vía pública y encerrándolas en condiciones deplorables, todo mientras se les niega el derecho a un abogado”. Huerta calificó las acciones como "inconstitucionales, inhumanas y moralmente inaceptables".
La respuesta del Departamento de Seguridad Nacional
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha negado las acusaciones de discriminación y ha defendido las operaciones del ICE. Tricia McLaughlin, portavoz del DHS, afirmó que “cualquier sugerencia de que los agentes seleccionan a personas por el color de su piel es repugnante y completamente falsa”. En cuanto a las redadas, McLaughlin subrayó que las operaciones son "altamente selectivas" y que los agentes actúan con la debida diligencia.
Karen Bass: resistencia local contra el poder federal
A pesar de la defensa del DHS, Los Ángeles sigue avanzando en su ofensiva judicial. La alcaldesa Karen Bass ha dejado claro que no permitirá que su ciudad sea utilizada como un laboratorio para los límites del poder federal: "Vamos a hacer de Los Ángeles el ejemplo de cómo las personas que creen en los valores estadounidenses deben unirse y actuar", declaró.