La multitudinaria protesta "No Kings" movilizó a más de 60,000 personas en San Diego y ciudades del condado contra políticas migratorias de Trump.
Diego Gastélum
San Diego, California — Decenas de miles de residentes del condado de San Diego se volcaron a las calles este sábado para participar en la protesta nacional “No Kings”, una movilización masiva en rechazo a las políticas del expresidente Donald Trump. La jornada coincidió con la celebración del 79.º cumpleaños del exmandatario y el 250.º aniversario del Ejército de Estados Unidos, conmemorados con un imponente desfile militar en Washington, D.C.
Según cifras oficiales proporcionadas por la policía local, más de 60,000 personas se congregaron en el centro de San Diego, particularmente a lo largo de Harbor Drive, donde corearon consignas, alzaron pancartas y denunciaron lo que califican como prácticas migratorias “crueles y caóticas” implementadas durante la administración Trump.
La protesta transcurrió de manera pacífica y no se registraron arrestos, informaron las autoridades.
La multitud criticó con dureza las tácticas de detención de inmigrantes indocumentados, especialmente en lugares como restaurantes, escuelas, campos de cultivo y estacionamientos de tiendas de mejoras para el hogar, donde jornaleros suelen congregarse en busca de trabajo diario. Los manifestantes señalaron que estas prácticas no solo fomentan el miedo en las comunidades inmigrantes, sino que también separan familias y atentan contra los derechos humanos.
En paralelo, en la capital del país, el gobierno federal organizó el llamado “Gran Desfile Militar” en honor al aniversario del Ejército, con la participación de más de 6,700 soldados y docenas de vehículos blindados. La ostentosa exhibición de poder militar fue vista por muchos como un símbolo del estilo autoritario que los manifestantes dicen querer evitar.


El movimiento “No Kings”, cuyo nombre hace referencia al rechazo a cualquier figura presidencial que actúe con poder absoluto, organizó alrededor de 2,000 eventos en todo el país durante el sábado. Las manifestaciones, desde California hasta Nueva York, buscan visibilizar el descontento ciudadano frente a las políticas migratorias, así como defender los valores democráticos y los derechos civiles de todos los habitantes del país.
A pesar de la fecha festiva para algunos, en San Diego y muchas otras ciudades estadounidenses, el 14 de junio fue una jornada de protesta, reflexión y demanda de justicia para las comunidades más vulnerables.