La ley del narco: así fue como el CJNG se apropió del rancho Izaguirre
Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco.

Enrique Jorge Esquivel

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El despojo del rancho Izaguirre se remonta a 2012, bajo amenazas contra la familia del poblador para obligarlo a vender la parcela.

Por Enrique Jorge Esquivel

MÉXICO.- El caso del rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco, sigue rodeado de múltiples interrogantes, especialmente sobre la posible colusión de las autoridades locales y estatales. Una reciente publicación de Emeequis revela el modus operandi del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización presuntamente involucrada en los hallazgos en este predio, para despojar de su propiedad a un poblador.

Don Genaro Ramírez, nombre utilizado para preservar su seguridad, era el dueño de esta parcela. Sin embargo, hace algunos años, el terreno dejó de ser administrado por él, según la investigación realizada por Esteban David Rodríguez.

La historia, ampliamente conocida entre los pobladores de La Estanzuela de Teuchitlán, remonta a 2012, cuando dos hombres llegaron al domicilio de Don Genaro, donde se encontraban él, su esposa y su hija. Los sujetos evidenciaron su interés por adquirir la parcela, hasta el punto de que uno de ellos tomó a la joven y le advirtió que, si no llegaban a un acuerdo, le harían daño.

“Don Genaro cuenta que los hombres que hablaron con él no iban armados, pero ni falta que hacía, por la manera y el imperio con que le hablaron”, dijo uno de los habitantes al medio mencionado.

En ese momento, Don Genaro tenía casi 50 años y no tuvo más opción que vender su terreno. Sin embargo, el certificado parcelario lo conservó, sin entender por qué los hombres le dejaron aquella documentación. A pesar de ello, poco después se construyó una barda perimetral y el ahora conocido zaguán con la leyenda “Izaguirre Ranch”.

Debido a la coacción sufrida, la familia de Don Genaro no presentó ninguna denuncia ante las autoridades locales o estatales, temiendo por la seguridad de su hija tras las amenazas recibidas. “Vivió con miedo desde entonces”, comentaron sus conocidos.

Incluso, Don Genaro desarrolló la enfermedad de Parkinson, que muchos asocian a la tensión provocada por el despojo de su terreno y el misterio sobre quién se quedó con él. Aunque no hubo una confirmación oficial de la ocupación de los compradores, no era difícil de deducir.

Reaparición del rancho

Esteban David Rodríguez señala que no fue hasta este año cuando Don Genaro y su familia se vieron nuevamente alcanzados por aquel suceso de 2012. El ayuntamiento les requirió el pago del predial de la parcela, lo que significaba que el rancho había pasado a ser de dominio pleno. En otras palabras, se convirtió en propiedad privada, aunque alguien debió haber dado de alta el predio en el catastro del ayuntamiento de Teuchitlán, pero ni Don Genaro ni su familia fueron quienes realizaron este trámite.

El periodista recuerda que, para que se realice dicho proceso, debe haber la aprobación de la asamblea ejidal, una solicitud formal ante la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y el Registro Agrario Nacional. Además, el interesado debe presentar documentación original, incluida la identificación ejidal, entre otros requisitos que, aparentemente, no se cumplieron.

Vecinos indicaron a Emeequis que “nunca hubo una asamblea de ejidatarios que autorizara el dominio pleno”. Don Genaro, por su parte, afirmó que el certificado de derecho parcelario no fue prestado, entregado ni sustraído del lugar donde su hija lo tenía guardado. Por lo tanto, se desconoce cómo es que se concretó este trámite.

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