Guadalupe Lizárraga Domingo, 29 de Marzo del 2026, 00:00
La trayectoria del agresor se mantuvo intacta en la nómina pública, mientras la condición de Aldo se agrava con el paso del tiempo.
Por Guadalupe Lizárraga
Aldo Gutiérrez Solano, estudiante de la Normal Rural de Ayotzinapa, permanece en estado crítico tras más de una década en condición vegetativa. Recibió un disparo en la cabeza por parte de la policía municipal de Iguala la noche del 26 de septiembre de 2014. Su reciente traslado de emergencia a Chilpancingo, en una aeronave del gobierno estatal, devuelve el caso al presente: es el normalista que quedó en la escena donde la policía abrió fuego.
El disparo fue directo. El policía municipal Esteban Ocampo Landa accionó el arma contra Aldo Gutiérrez Solano. Su participación quedó asentada en la declaración del subdirector operativo de la policía de Iguala, Francisco Salgado Valladares, del 8 de mayo de 2015, e integrada en la Recomendación VG/015/2018 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Apartado 11, evidencia 25.
El Informe Pascal precisa la integración de la patrulla municipal 020 en ese punto: Esteban Ocampo Landa, José Vicencio Flores y el titular de Seguridad Pública de Iguala, Fausto Bruno Heredia.
Ocampo Landa fue señalado y presuntamente detenido en 2015. No hubo consecuencia visible. Registros de transparencia muestran que continuó activo al menos de 2017 a 2022, como policía y personal de confianza adscrito a la Dirección de Policía Preventiva de Iguala. Durante ese periodo mantuvo percepciones salariales con cargo al presupuesto municipal.


La línea de mando tampoco presenta sanción pública. Fausto Bruno Heredia, jefe de la policía municipal durante el ataque, estaba al frente del operativo en el momento en que su subordinado disparó. No enfrenta consecuencias penales conocidas. Fue exonerado en 2019.
El tercer elemento identificado en la patrulla 020, José Vicencio Flores, no tiene una situación pública definida. No hay registros recientes que permitan establecer si fue sancionado, removido o procesado.

La salud de Aldo Gutiérrez
El estado de salud de Aldo Gutiérrez Solano se agravó en los últimos días. Su atención médica está a cargo de la Secretaría de Salud federal, como parte de las medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Vive en Ayutla de los Libres, en una vivienda adaptada por el Estado mexicano, bajo el cuidado de su familia y con supervisión médica periódica.
El traslado se realizó desde la unidad deportiva de su comunidad hasta el Hospital General de Chilpancingo.
Aldo no quedó al margen de la agresión. Su caso está documentado en uno de los puntos más precisos del ataque.
De acuerdo con el Informe Pascal, la escena en Juan N. Álvarez fue resultado de un cerco. La reconstrucción basada en registros técnicos, declaraciones ministeriales y la Recomendación VG/015/2018 de la CNDH documenta el bloqueo previo, la presencia de múltiples patrullas y la intervención directa contra los estudiantes.
Cronología del ataque
21:30 horas. La CNDH estableció que el acceso al Periférico Norte fue bloqueado a la caravana integrada por los autobuses Costa Line 2012, 2510 y Estrella de Oro 1568 por patrullas 002, 011, 019 y 026 de la policía municipal de Iguala (Recomendación VG/015/2018, folio 369).
21:33 horas. El Costa Line 2012 arriba por Juan N. Álvarez e intenta incorporarse al Periférico Norte. La patrulla 002 le impide el paso. La hora queda registrada en el sistema Tacógrafo Digital TD7, incorporado en el Tomo 162, folio 005 de la entonces PGR.
21:33:56 horas. Arriba el Costa Line 2510 detrás del Costa Line 2012.
21:35:30 horas. El normalista Francisco Trinidad Chalma López, “Güero Basca”, desciende del autobús e intenta mover la patrulla 002. En la parte trasera, Aldo Gutiérrez Solano, Luis Uriel Gómez Avelino y Jorge Eduardo García Maganda empujan la unidad para despejar la vía. Declaraciones ministeriales del Tomo 50 —folios 10 a 109— los ubican en esa posición. En ese momento, la policía municipal inicia los disparos.
21:36 horas. El autobús Estrella de Oro 1568 arriba al lugar. La escena es registrada en video.
21:36:03 horas. El policía municipal Esteban Ocampo Landa, chofer de la patrulla 020 de Seguridad Pública de Iguala, dispara de frente contra Aldo Gutiérrez Solano. El proyectil impacta en la cabeza; su cuerpo golpea la batea de la patrulla 002 antes de caer al pavimento (Recomendación CNDH VG/015/2018, folio 372).
21:50:37 horas. El radio operador de la Cruz Roja de Iguala envía la unidad 061 para atender la emergencia (FRAP 7246884).
22:02 horas. La ambulancia llega al lugar.
22:17 horas (aprox.). Los paramédicos ingresan a Aldo Gutiérrez Solano al Hospital General de Iguala “Dr. Jorge Soberón Acevedo”.
La secuencia fija su posición en el momento del disparo. Estaba frente a la patrulla que bloqueaba la salida, participando en la maniobra para liberar el paso.
El disparo no fue accidental.
El Informe Pascal ubica este punto dentro de un operativo desplegado en distintos puntos de Iguala. Los autobuses fueron interceptados de manera simultánea. El cierre de la vía y la apertura de fuego forman parte de la misma intervención.
Aldo Gutiérrez Solano quedó en el lugar. No fue trasladado ni ocultado. Su cuerpo marcó la escena desde el inicio y permanece como evidencia del uso letal de la fuerza por parte de la policía municipal.
Diez años después, su estado de salud vuelve a activar la respuesta institucional. La escena sigue intacta en los registros.
El disparo quedó fijado en el expediente a las 21:36:03 horas. Todo lo demás sigue sin resolverse.