Los Cabrera Sarabia continúan consolidando su control en Durango mediante redes de tráfico de precursores químicos.
Por Diego Gastélum
Durango, México. — Autoridades federales anunciaron el decomiso de más de 13 toneladas y 13,400 litros de precursores químicos utilizados en la producción de drogas sintéticas por redes de narcotráfico vinculadas al Cártel de Sinaloa. El operativo fue destacado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), y se realizó en la carretera Durango–Hidalgo del Parral, donde fue interceptado un tráiler modificado para el transporte clandestino de sustancias químicas.
El titular de Seguridad, Omar García Harfuch, informó a través de su cuenta en X que la acción era resultado de un operativo conjunto y de tareas de vigilancia e inteligencia. Durante la revisión del vehículo se detuvo a una persona y se aseguraron 300 costales con 7,500 kilos de acetato de plomo, 36 sacos con 900 kilos de ácido tartárico, 20 tambos con 4,000 litros de etanol, además de sosa cáustica y otras sustancias utilizadas en laboratorios clandestinos.
De acuerdo con la cuenta de X de All Source News, el cargamento estaría vinculado al grupo criminal de los Cabrera Sarabia, una de las organizaciones más antiguas y con mayor presencia en Durango, considerada parte del Cártel de Sinaloa.
Un clan con historia en el “Triángulo Dorado”
El grupo de los Cabrera Sarabia —encabezado históricamente por los hermanos Felipe, Alejandro y José Luis Cabrera Sarabia— surgió en la década de 1990 en la sierra de Durango, dentro del área conocida como el “Triángulo Dorado”, que abarca territorios de Durango, Sinaloa y Chihuahua. Inicialmente dedicados al cultivo de marihuana y amapola, el clan amplió sus operaciones hacia el tráfico de cocaína y más tarde al comercio de drogas sintéticas, en alianza con el líder sinaloense Ismael “El Mayo” Zambada.
En 2015, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos expuso a los hermanos Felipe, Alejandro, y José Luis Cabrera Sarabia como los mayores proveedores de heroína y marihuana para el Cártel de Sinaloa basados en el estado de Durango, Mexico. Aunque Felipe Cabrera, alias “El Inge”, ya había sido detenido en 2011 y extraditado años después, su estructura familiar continuaba operando en las zonas serranas de Durango, donde se presume que mantienen los laboratorios y las rutas para transportar las sustancias ilícitas.
De los cultivos a los químicos
El decomiso de esta semana refleja la transición del narcotráfico en Durango hacia el negocio de las drogas sintéticas, un fenómeno que las autoridades federales consideran prioritario en la lucha contra el crimen organizado.
“Este aseguramiento representa un golpe importante a las estructuras logísticas de los grupos que abastecen laboratorios clandestinos en el norte del país”, destacó García Harfuch al anunciar el operativo.
Sin embargo, a pesar de los operativos federales, los Cabrera Sarabia mantienen una presencia significativa en la zona serrana, particularmente en municipios como Canelas y Tamazula. En los últimos meses, el grupo ha sido mencionado en diversos reportes locales por presuntos actos de extorsión, tala ilegal y control territorial.
El decomiso de más de 13 toneladas de químicos podría representar uno de los golpes más importantes al grupo en los últimos años, evidenciando la diversificación de sus operaciones y su adaptación a la producción de drogas sintéticas, uno de los negocios más lucrativos del narcotráfico actual.
“Los grupos que antes controlaban la siembra ahora dominan los químicos. Es una nueva etapa del narcotráfico mexicano”, subrayó García Harfuch en su mensaje.