Juan Ricardo Montoya Benítez Lunes, 24 de Julio del 2023, 07:41
En 2012 Xóchitl Gálvez denunció que su hermana no había sido detenida en una “casa de seguridad”.
Xóchitl Gálvez también ha presentado pruebas que desmienten a la División de Inteligencia de la PF, que detuvo y torturó a su hermana.
Por Juan Ricardo Montoya
En entrevista exclusiva que la hoy senadora Xóchitl Gálvez Ruíz, aspirante a la candidatura del Frente Amplio integrado por el PAN, PRD y PRI por la presidencia de México dio a este reportero en diciembre de 2012, poco antes del término del gobierno del panista Felipe Calderón, aseguró que su hermana Jaqueline Malinali Gálvez Ruiz, detenida el 20 de julio de ese año y acusada de ser integrante, junto con otras cinco personas, de la banda de secuestradores de Los Tolmex, no fue detenida por la Policía Federal en una “casa de seguridad”, como se informó de manera oficial, sino en las afueras de un centro comercial de la delegación Atzcapotzalco.
En aquella ocasión Xóchitl Gálvez puntualizó que las autoridades federales mentían al señalar que Malinali Gálvez había sido detenida en un operativo realizado por la Policía Federal en una “casa de seguridad” localizada en Otzolotepec, Estado de México, donde según Armando Espinosa de Benito,entonces titular de la División de Investigación de esa corporación policíaca se logró la captura de varios supuestos integrantes de "Los Tolmex” y el rescate de dos personas secuestradas que se encontraban encerradas en jaulas de hierro.
Al respecto, Xóchitl Galvez Ruíz, en la entrevista afirmó que efectivamente su hermana no fue detenida en la casa de seguridad de Otzolotepec por lo que, en aquel entonces confiaba en que pronto Jaqueline Malinali iba a quedar en libertad, lo que hasta la fecha, sin embargo, 11 años después no ha ocurrido.
“Mi hermana no fue detenida en esa casa donde dicen; mi hermana en el día en que la detienen por secuestro pudimos comprobar que estuvo en otro lugar. Ya presentamos las pruebas, entramos en el proceso de desahogo de pruebas y estoy convencida de que va a salir”, dijo Xochitl Gálvez en entrevista realizada al término de una conferencia magistral que impartió en la Universidad Lassalle de Pachuca.
“Definitivamente no fue detenida donde dicen las autoridades; ella estaba en un centro comercial, hay pruebas de las personas que la vieron en el Soriana de El Rosario”, agregó la extitular de la Comisión de Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y excandidata a gobernadora de Hidalgo.
Sin abundar en detalles, Xóchitl Gálvez comentó que la única culpabilidad de su hermana fue haber sostenido un romance con Leonardo Sales Andrade, El Tolmex, presunto líder de la banda de plagiarios
.
Se le preguntó a Xóchitl Gálvez sí a su hermana le había pasado como a la secretaria de León Trostky, que la enamoraron como parte de una conspiración de tipo político.
“Lo que sí es curioso es como aparece este personaje en su vida, sería muy perverso comenzar a especular, pero el personaje llega de forma muy rara (a su vida) como para dejar al marido y dejar todo por él”, dijo Xóchitl Gálvez sobre la forma en que El Tolmex enamoró a Malinali.
En aquella ocasión Xóchitl Gálvez dictó la conferencia magistral “Educación, único camino hacia el éxito”, invitada por el Colegio Hidalgo de la ciudad de Pachuca.

El caso de Malinali, 11 años después
Xóchitl Gálvez, a partir de que se dio a conocer su aspiración a la candidatura presidencial, ha respondido a diferentes medios en entrevista sobre el caso de su hermana en prisión. Tras once años de estar vinculada a proceso Jacqueline Malinali no ha sido sentenciada, y fue torturada. La precandidata señala como responsable de estas torturas a Genaro García Luna, quien en ese tiempo todavía era secretario de Seguridad Pública.
Gálvez dijo que la Comisión Nacional de Derechos Humanos le había aplicado el protocolo de Estambul a su hermana y había resultado positivo en tortura. Un hecho del que se ha enterado recientemente.
De acuerdo con cifras del INEGI, hay casi 100 mil personas sin sentencia con más de dos años, lapso que estipula la Constitución mexicana como límite, de lo contrario se tiene que poner en libertad al procesado, sin embargo, hay personas privadas de libertad con más de dos décadas compurgando una condena sin sentencia.