El nuncio Spiteri está en México, la semana pasada estuvo en Cancún, a pesar de lo cual Sheinbaum usó la tribuna de Palacio Nacional para pedirle en público su contacto.
Sheinbaum insistió en que no asistirá a la inauguración de la Copa del Mundo en junio de 2026.
Los Ángeles Press
La actividad de este martes 2 de diciembre estuvo formalmente centrada en los programas de Salud del gobierno federal. Estuvieron presentes seis de los empleados de Claudia Sheinbaum, además de enlaces con otros cuatro de sus subordinados, a quienes se sumó la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez.
Sin embargo, una vez más, temas relacionados con el Mundial de Futbol y con una eventual visita a México del papa León XIV ocuparon una parte importante de la actividad en el Salón Tesorería de Palacio Nacional.
En lo que hace al Mundial, Sheinbaum insistió en la idea de no asistir a la inauguración y dar su boleto a una persona que tenga interés en hacerlo.
Las razones del desaire a la inauguración de una competencia deportiva de esa magnitud que iniciará, al menos hasta donde es posible preverlo en México el año próximo, no son claras.
Lo que se ha dicho en Palacio Nacional hoy y en ocasiones previas que se ha hablado del tema parece difícil explicar cuando el gobierno federal presume día y noche las encuestas que supuestamente le dan una popularidad abrumadora a la titular del Ejecutivo.

Pero cuando uno revisa la historia de copas mundiales en México y otros países, incluidos los europeos, es claro que la asistencia de los jefes de Estado o de gobierno a esos actos no tiene garantizado el aplauso. Basta recordar lo ocurrido a Miguel de la Madrid en el Estadio Azteca cuando inauguró la Copa Mundial de 1986.
Incluso sigue sin ser clara la posición del gobierno de México sobre la asistencia de Sheinbaum al sorteo para definir los grupos del Mundial que tendrá lugar el próximo viernes 5 de diciembre en lo que todavía hasta ahora sigue siendo el Centro John F. Kennedy para las Artes en la capital de Estados Unidos.
Solía ser, hasta antes de Donald Trump, que ese tipo de actividades tenían como un protagonista al jefe de Estado o de gobierno del país sede e incluso cuando había dos países sede, como en el Mundial de Japón y Corea de principios de este siglo, hubo representación de ambos gobiernos.
Dadas las tensiones entre Estados Unidos y Canadá y la reticencia de la presidencia mexicana a que su titular se reúna con Trump, es poco probable que Sheinbaum pudiera compartir los reflectores con Trump y Mark Carney este próximo viernes y, por lo que se dijo hoy en Palacio Nacional, tampoco ocurriría en el Estadio Azteca el próximo 11 de junio de 2026.
En todo caso, será necesario esperar a ver qué ocurre con el sorteo primero y luego con la inauguración de la Copa del Mundo como tal que solía ser una tarea reservada al jefe de Estado de la nación anfitriona.
¿A la búsqueda del nuncio?
El tema del Mundial permitió que se hablara del papa León XIV. De manera por demás inusual, Sheinbaum usó la tribuna de Palacio Nacional para decir que su gobierno buscaba entrar en contacto con el nuncio apostólico en México a quien, por cierto, no se refirió por su nombre.
La posición en la nunciatura la ocupa desde 2022 el arzobispo maltés Joseph Spiteri. Spiteri está lejos de ser una figura integrada a las élites de la política en México como lo era Girolamo Prigione en los ochenta o noventa, pero se sabe que suele recorrer México con relativa frecuencia.
A finales del mes pasado, por ejemplo, estuvo en la diócesis de Cancún, Quintana Roo, por lo que no es alguien a quien resulte difícil de ubicar.

Tanto la secretaría de Relaciones Exteriores, dada su condición de diplomático, como la de Gobernación, dada su condición de cabeza de una asociación religiosa, deben tener sus números de contacto por lo que resulta difícil de entender por qué Sheinbaum tuvo que usar la tribuna de Palacio Nacional para decir que desean entrar en contacto con él, como se le puede ver decirlo en el vídeo que aparece después de este párrafo.
Como sea, Sheinbaum usó la oportunidad para presentarse como interesada en que le papa León XIV venga a México, aunque evitó confirmar que él pudiera venir en los próximos meses a la reinauguración del Estadio Azteca antes de la Copa Mundial.
Las visitas de los papas a algún país son procesos complejos, que suelen tomar más de un año de organización previa y que por todos los medios buscan evitar que se politicen. En ese sentido, es posible asumir que dadas las elecciones intermedias de 2027, es muy poco probable que pueda haber una visita para ese año.
Basta recordar que la única visita del papa Francisco a México ocurrió en febrero de 2016, un año después de las elecciones intermedias de 2015.
La visita que León XIV ha cumplido en las últimas horas a Turquía y Líbano, fue originalmente planeada por el papa Francisco, al menos desde mediados de 2024, cuando se creía posible que pudiera cumplir con la agenda que desahogó ahora su sucesor.
Lo dicho sobre la eventual, muy remota posibilidad, de una visita a México antes de 2028, parece seguir más la lógica de la defensa que hace Sheinbaum de sí misma, de las decisiones que tomó en la Fiscalía General de la República y de su relación con Andrés Manuel López Obrador quien, el fin de semana, salió a la defensa de Sheinbaum con el excusa de presentar su más reciente libro.
A lo dicho a propósito de la eventual visita de León XIV le siguió una respuesta a una pregunta sobre el impacto de la caída de las remesas de Estados Unidos a México que Sheinbaum aprovechó para negar que pudiera haber lavado de dinero del narco por medio de las remesas.
También dijo que México insiste en la extradición de Víctor Manuel Puga, empresario con presuntos vínculos con el crimen organizado, quien se encuentra en Estados Unidos.
Inicialmente la actividad, era para hablar de los avances de los programas de Salud que, según el equipo de Sheinbaum avanza conforme a lo planeado, especialmente en el caso del programa Rutas de la Salud.
Al final, Sheinbaum volvió a presentar a su gobierno como asediado por la “ultra-derecha” a la que le reprochó su deshonestidad y a la que volvió a comparar con Porfirio Díaz.
