En Canadá el ánimo no es tan optimista como el de Sheinbaum, luego de que la principal empresa de acero recortara ayer un tercio de sus empleados.
El anuncio de su asistencia al sorteo de la Copa del Mundo eclipsó el que Sheinbaum hizo también hoy en Palacio Nacional sobre el aumento al salario mínimo.
Los Ángeles Press
Este miércoles 3 de diciembre, la actividad en Palacio Nacional intentó convertirse en una celebración de Claudia Sheinbaum sobre su propia gestión, en un formato que buscaba ser breve —un poco más de una hora—, pero que terminó saboteado por la misma mandataria al desviar la atención del anuncio central del día: el aumento al salario mínimo.
Lejos de aprovechar la conferencia del martes, donde se habló durante varios minutos del Mundial de Futbol y de las supuestas dificultades de su gobierno para obtener los datos de contacto del nuncio apostólico en México, Sheinbaum dejó para hoy la confirmación de que sí asistirá al sorteo del Mundial en Washington, D.C.
La actividad está prevista para el próximo viernes 5 en el Kennedy Center for the Performing Arts, uno de los escenarios que han sido testigos de las disputas políticas durante el gobierno de Donald Trump. El evento comenzará a las 10:00, hora del Centro de México, 12:00, hora del Este de Estados Unidos.
Según señaló Sheinbaum, el encuentro servirá para que, con la presencia de ella, de Trump y del primer ministro de Canadá, Mark Carney, se reafirme el futuro del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.
Ese futuro, no obstante, dista de ser claro al observar la cobertura periodística reciente en Canadá. A diferencia del tono celebratorio que se intentó imponer en Palacio Nacional, los últimos días han sido especialmente difíciles para la industria canadiense del acero y el aluminio.
La acerera Algoma Steel, ubicada en la provincia de Ontario, anunció ayer que debe despedir a cerca de mil empleados, como lo detalla esta nota de la Canadian Broadcasting Corporation, pues los aranceles de Donald Trump revelan que no hay garantías de que el T-MEC siga vigente. Aunque hay otras acereras controladas por capital foráneo, como AcerlorMittal Dofasco o Stelco, Algoma es la acerera canadiense más importante.
Canadá ha visto, además, la manera insolente en el que Pete Hoekstra, el embajador de Estados Unidos en Ottawa, insiste en atacar tanto a las empresas, como al gobierno y a distintas instituciones canadienses que, lejos de aceptar los insultos y la narrativa del “estado 51” de Donald Trump, se defienden y lo hacen con la ventaja que da el no necesitar de traductores o intérpretes para hacerlo.

En ese sentido, por más que en Palacio Nacional hoy se haya dicho que la breve visita de Sheinbaum a Washington, DC, será una oportunidad para afirmar que “nuestro compromiso comercial sigue adelante”, en Ottawa la percepción, confirmada por el anuncio hecho por Algoma y los recortes en las líneas de producción de Ford Motors Company y General Motors, es muy distinta.
Debe destacarse que Algoma empleaba en septiembre de este año a cerca de tres mil personas, un número muy similar a los que tiene en su nómina desde finales de la primera década de este siglo, por lo que un recorte de mil empleados implica perder más de una tercera parte de su nómina.
En Palacio Nacional, sin embargo, el tono de celebración se mantuvo con efusivas muestras de elogio de los funcionarios del gobierno federal a sus colegas, ante la mirada de líderes patronales y sindicales.
Los anuncios sobre el nuevo salario mínimo —que oscilará entre 9,582 y 13,409 pesos mensuales, según la zona del país— y la adopción gradual de una jornada laboral de 40 horas fueron presentados por Sheinbaum junto al secretario del Trabajo, Marath Bolaños; Luis Munguía, presidente de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos; y Altagracia Gómez, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización.
Como representantes de los líderes patronales estuvieron Francisco Cervantes, presidente del Consejo Coordinador Empresarial; Juan José Sierra, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana; Alejandro Malagón, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales, así como Octavio de la Torre, presidente de la Confederación Nacional de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo.
Del lado de los sindicatos estuvieron Reyes Soberanis Moreno, presidente del Congreso del Trabajo en México; Rodolfo González, secretario general del Comité Central de la Confederación Regional Obrero-Mexicana; Leslie Baeza, oficial mayor de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos y José Luis Carazo, secretario de la Confederación de Trabajadores de México.
En lo que hace a la semana laboral de 40 horas se seguirá un modelo escalonado en los próximos años que reducirá cada año en dos horas la actual semana de 48 horas. El primer recorte ocurrirá en 2027 y el proceso como tal concluirá en 2030.
Hacia el final de la actividad, Sheinbaum insistió en que los aumentos a los salarios no tendrán efectos inflacionarios.
Sheinbaum se refirió también brevemente al tema del agua e insistió en que trata de poner orden en un sector que mostraba desorden. De manera notable hizo ver que fue una de las cosas que comentó con "el presidente Andrés Manuel López Obrador" durante el periodo de transición y que él reconoció que no había podido atender ese asunto.
