Sheinbaum repudió los dichos de Pam Bondi, fiscal de Trump, según los cuales México es un adversario de su país por permitir la operación de grupos de narcotraficantes.
Originalmente el gobierno de Sheinbaum presentaría hoy los polos del desarrollo del bienestar, por lo que estuvieron presentes en Palacio Nacional algunos gobernadores del país.
Los Ángeles Press
La actividad de este jueves 26 de junio en Palacio Nacional estaba diseñada, seguramente hasta ayer al mediodía, como una suerte de celebración de los planes del gobierno de México para hacerle frente a los aranceles de Donald Trump.
Lejos de ello, los primeros y buena parte de los minutos intermedios de la actividad debieron dedicarse a defender indirectamente a Andrés Manuel López Obrador.
Fue así, sin mencionarlo directamente, porque a final de cuentas fue él quien llevó a Palacio Nacional, como uno de sus más importantes asesores, al responsable de la oficina de la Presidencia, Alfonso Romo.
Dueño de una multitud de empresas en distintos ramos, padrino de la incorporación de Tatiana Clouthier al primer círculo del lopezobradorismo a pesar de sus orígenes en el Partido Acción Nacional, Clouthier y Romo eran representantes de algo que nadie podría creer que fuera la izquierda, ni siquiera del PAN, pero que le fue muy útil a AMLO para construir la coalición tan amplia que todavía ahora sostiene a Claudia Sheinbaum.
Es por ello que los reportes llegados ayer desde el mediodía de las andanzas de Romo por los sótanos de los sistemas financieros de México, Estados Unidos y, de manera muy notable, de China, seguramente obligaron a que Sheinbaum y su equipo redefinieran los términos en los que ocurriría hoy la actividad en el Salón Tesorería, como se informa en el texto enlazado a continuación.
Un selecto grupo de gobernadores, los primeros beneficiarios de los polos de desarrollo del Plan México estuvieron presentes, pero lejos de ser la portada de una narrativa de felicidad y control absoluto de la economía de México, debieron conformarse en ser comparsas de una defensa apasionada de Sheinbaum de quien fue uno de los arquitectos de la llegada de AMLO a Palacio Nacional.
Los primeros minutos de la actividad fueron el momento en que Sheinbaum hizo una defensa apasionada de Romo exigiéndole al gobierno de Estados Unidos “pruebas” de los supuestos delitos que habrían cometido las empresas, especialmente las del ramo bancario y financiero de Romo, como se le puede ver decirlo a ella misma en el vídeo que aparece después de este párrafo.
Sheinbaum mantuvo el tono y el ritmo, mucho más rápido de lo que suelen ser sus patrones regulares de habla durante varios minutos y, sin que mediara pregunta, ella misma vinculó la situación de Romo con la del general, ahora en retiro, Salvador Cienfuegos.
A Cienfuegos, ex secretario de la Defensa Nacional en el gabinete de Enrique Peña Nieto, lo arrestaron en 2020 agentes del gobierno federal de Estados Unidos en el aeropuerto internacional de Los Ángeles, California, cuando ingresaba al país.
Sin embargo, pese a que el general Cienfuegos fue acusado formalmente por cuatro cargos de narcotráfico, el primer gobierno de Donald Trump lo envío libre de cualquier cargo a México, poco antes de que asumiera Joe Biden su mandato y luego de que, mientras eso ocurría, López Obrador había retrasado tanto como le fue posible cualquier reconocimiento del triunfo de Biden.

Una vez en México, Marcelo Ebrard, entonces secretario de Relaciones Exteriores y hoy mismo uno de los protagonistas de la actividad en Palacio Nacional, exculpó a nombre del gobierno de López Obrador a Cienfuegos sin que, en estricto sentido haya ocurrido alguna investigación a fondo de ese caso.
López Obrador, antes de irse a sus propiedades en el Sureste de México, aprovechó un acto en Perote, Veracruz, para entregar una condecoración a Cienfuegos, lo que le dio pie a repetir, una vez más en sus actividades en Palacio Nacional, su confianza absoluta, uno podría decir que ciega, en los altos mandos de las fuerzas armadas, así como su convicción de que Cienfuegos era inocente.
Ni en México ni en Estados Unidos ha habido una explicación convincente de qué ocurrió en ese caso, como se puede ver en este texto de The Brookings Institution, pero es de notarse que haya sido la propia Sheinbaum quien, sin tener que hacerlo hermanó a Romo y Cienfuegos.
No era necesario hacerlo, pues no había una pregunta expresa que vinculara al exsecretario de la Defensa de Peña y a Romo, el jefe de la Oficina de la Presidencia de la República en el primer tramo del gobierno de López Obrador. La postura la fijó esta mañana en Palacio Nacional, como se le puede ver hacerlo en el vídeo a continuación.
La agitación continuó a lo largo de varios minutos y volvería a hacerse presente en las distintas oportunidades, al menos tres, en las que Sheinbaum insistió en la idea de que su gobierno se coordina pero no se subordina al de Estados Unidos y en que esperan pruebas de los dichos del gobierno de Trump contra Romo.
Esa respuesta al caso de Romo se confundió en distintos momentos con los reproches que hizo la propia Sheinbaum a Pam Bondi, la fiscal o responsable del Departamento de Justicia del gobierno de Trump, acerca de la prevalencia y visibilidad de las organizaciones criminales vinculadas, en una u otra manera, al narcotráfico en México.
La posición de Bondi resulta, en estricto sentido, difícil de entender porque según ella, en declaraciones hechas en el Congreso de su país, México sería un país adversario del suyo que, según Bondi, “trata junto con China y Rusia de matar a Estados Unidos”.
Según Bondi, la inclusión de México en esa lista tiene que ver con el hecho que México tolera la operación de vastas redes de narcotraficantes responsables del ingreso a su país de narcóticos letales.
Bondi también reprochó implícitamente a Sheinbaum el que México no haga lo suficiente en ese sentido.

Sheinbaum expresó su repudio a los dichos de Bondi al tiempo que insistía en que su gobierno está siempre en la mejor disposición a colaborar con el de Trump, pero en que, según ella, no hay subordinación, como se le puede ver decirlo en el vídeo a continuación.
Como sea, un segmento de la clase política mexicana, incluida—entre otras—la gobernadora de Campeche, Layda Sansores aplaudieron todo lo que Sheinbaum dijo acerca de la cada vez más compleja relación con Estados Unidos.
Y es que basta ver, en ese sentido, la información que Los Ángeles Press publica este jueves acerca de la manera en que la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, es identificada como “persona de interés” en averiguaciones, pesquisas, que realizan las autoridades de Estados Unidos.