Mexicali, clave en la ruta de trata de personas, expone reportaje de BBC
Ofelia Hernández Salas, también conocida como "Doña Lupe" o "La Güera", fue arrestada en México en 2023. Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) de Baja California.

Itsmania Platero

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Un reporte de BBC News Mundo revela cómo funcionaba la estructura encabezada por Ofelia Hernández salas en Mexicali, condenada a 11 años de prisión en Estados Unidos.

Por Itsmania Platero

Ofelia Hernández Salas, conocida como “Doña Lupe” o “La Güera”, construyó durante más de dos décadas una de las redes de tráfico de migrantes más activas en la frontera entre México y Estados Unidos, una estructura criminal que, según autoridades estadounidenses, no solo se dedicaba al contrabando humano, sino también al secuestro, la extorsión y presuntamente al traslado de droga utilizando rutas migratorias clandestinas.

La mujer, de 64 años, fue condenada esta semana a 11 años de prisión por un tribunal federal en Arizona, luego de declararse culpable de conspiración para introducir extranjeros ilegalmente a territorio estadounidense y operar tráfico de personas con fines de lucro.

De acuerdo con un reportaje publicado por la BBC News Mundo, elaborado por la periodista Leire Ventas desde Los Ángeles, la organización operaba principalmente desde Mexicali, Baja California, una de las zonas fronterizas más utilizadas para el cruce irregular de migrantes hacia Estados Unidos.

Una estructura criminal con alcance internacional

Las investigaciones del Departamento de Justicia de EEUU señalan que la red de Hernández Salas movilizaba migrantes provenientes de México, Centroamérica y también de países tan distantes como India, Pakistán, Bangladesh, Rusia, Egipto y Emiratos Árabes Unidos.

Según autoridades estadounidenses, las víctimas pagaban entre 10 mil y 70 mil dólares para ser trasladadas hacia territorio estadounidenses mediante rutas ilegales.

El esquema operativo comenzaba en terminales de autobuses de Mexicali, donde integrantes de la organización recogían a los migrantes para posteriormente llevarlos a casas de seguridad. Allí permanecían ocultos hasta encontrar el momento adecuado para cruzar la frontera.

Para ejecutar los cruces utilizaban escaleras improvisadas, tablones y rutas clandestinas entre Baja California y Arizona, según detalla la acusación federal.

Robo, secuestro y violencia contra migrantes

El caso tomó mayor relevancia luego de que fiscales estadounidenses aseguraran que la organización no solo cobraba por cruzar personas, sino que además asaltaba y secuestraba a los propios migrantes.

Las víctimas eran despojadas de dinero, teléfonos y pertenencias bajo amenazas con armas de fuego y cuchillos. En algunos casos, los traficantes retenían a las personas mientras exigían pagos adicionales a sus familiares para liberarlas.

“El tráfico trasnacional de personas representa una amenaza directa a nuestra seguridad nacional”, declaró el vicefiscal general A. Tysen Duva, citado en el reporte de la BBC.

Las autoridades estadounidenses también señalaron que la red mantenía vínculos con el Cartel de Sinaloa y utilizaba documentación falsa y presuntas redes de corrupción para movilizar migrantes hacia Estados Unidos.

Migración y narcotráfico: rutas compartidas

Especialistas en seguridad consultados por BBC News Mundo advierten que organizaciones como la de “Doña Lupe” representan un modelo criminal cada vez más frecuente en la frontera.

El analista mexicano David Saucedo explicó que estas bandas funcionan como estructuras intermedias: no forman parte oficialmente de los grandes carteles, pero sí mantienen conexiones operativas con ellos.

Según el experto, muchas de estas redes aprovechan las mismas rutas utilizadas para el tráfico de migrantes para mover droga hacia territorio estadounidense, ocultando cargamentos entre los flujos migratorios.

“Hay unas 30 o 40 bandas de nivel medio que se dedican a esa actividad a lo largo de la zona fronteriza”, explicó Saucedo en declaraciones retomadas por la BBC.

Un fenómeno que continúa

Aunque la captura y condena de Hernández Salas representa un golpe importante para una de estas organizaciones, expertos consideran que el tráfico de migrantes continuará debido a la creciente demanda de rutas clandestinas hacia Estados Unidos.

Analistas sostienen que mientras persistan las crisis económicas, la violencia y la migración irregular en distintos países, las redes criminales seguirán aprovechando la necesidad de miles de personas que buscan llegar al norte.

La historia de Ofelia Hernández Salas expone no solo la dimensión del tráfico humano en la frontera, sino también cómo estas estructuras criminales han evolucionado hasta convertirse en organizaciones multifuncionales vinculadas al narcotráfico, la extorsión y la violencia transnacional.

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